Efesios 5

1 Por tanto, imiten a Dios, como hijos muy amados,

2 y lleven una vida de amor, así como Cristo nos amó y se entregó por nosotros como ofrenda y sacrificio fragante para Dios.

3 Entre ustedes ni siquiera debe mencionarse la inmoralidad sexual, ni ninguna clase de impureza o de avaricia, porque eso no es propio delpueblo santo de Dios.

4 Tampoco debe haber palabras indecentes, conversaciones necias ni chistes groseros, todo lo cual está fuera de lugar; haya más bien acción de gracias.

5 Porque pueden estar seguros de que nadie que sea avaro (es decir, idólatra), inmoral o impuro tendrá herencia en el reino de Cristo y de Dios.

6 Que nadie los engañe con argumentaciones vanas, porque por esto viene el castigo de Dios sobre los que viven en la desobediencia.

7 Así que no se hagan cómplices de ellos.

8 Porque ustedes antes eran oscuridad, pero ahora son luz en el Señor. Vivan como hijos de luz

9 (el fruto de la luz consiste en toda bondad, justicia y verdad)

10 y comprueben lo que agrada al Señor.

11 No tengan nada que ver con las obras infructuosas de la oscuridad, sino más bien denúncienlas,

12 porque da vergüenza aun mencionar lo que los desobedientes hacen en secreto.

13 Pero todo lo que la luz pone al descubierto se hace visible,

14 porque la luz es lo que hace que todo sea visible. Por eso se dice:

«Despiértate, tú que duermes,

levántate de entre los muertos,

y te alumbrará Cristo».

15 Así que tengan cuidado de su manera de vivir. No vivan como necios, sino como sabios,

16 aprovechando al máximo cada momento oportuno, porque los días son malos.

17 Por tanto, no sean insensatos, sino entiendan cuál es la voluntad del Señor.

18 No se emborrachen con vino, que lleva al desenfreno. Al contrario, sean llenos del Espíritu.

19 Anímense unos a otros con salmos, himnos y canciones espirituales. Canten y alaben al Señor con el corazón,

20 dando siempre gracias a Dios el Padre por todo, en el nombre de nuestro Señor Jesucristo.

Deberes conyugales

21 Sométanse unos a otros, por reverencia a Cristo.

22 Esposas, sométanse a sus propios esposos como al Señor.

23 Porque el esposo es cabeza de su esposa, así como Cristo es cabeza y salvador de la iglesia, la cual es su cuerpo.

24 Así como la iglesia se somete a Cristo, también las esposas deben someterse a sus esposos en todo.

25 Esposos, amen a sus esposas, así como Cristo amó a la iglesia y se entregó por ella

26 para hacerla santa. Él la purificó, lavándola con agua mediante la palabra,

27 para presentársela a sí mismo como una iglesia radiante, sin mancha ni arruga ni ninguna otra imperfección, sino santa e intachable.

28 Así mismo el esposo debe amar a su esposa como a su propio cuerpo. El que ama a su esposa se ama a sí mismo,

29 pues nadie ha odiado jamás a su propio cuerpo; al contrario, lo alimenta y lo cuida, así como Cristo hace con la iglesia,

30 porque somos miembros de su cuerpo.

31 «Por eso dejará el hombre a su padre y a su madre, y se unirá a su esposa, y los dos llegarán a ser un solo cuerpo».

32 Esto es unmisterioprofundo; yo me refiero a Cristo y a la iglesia.

33 En todo caso, cada uno de ustedes ame también a su esposa como a sí mismo, y que la esposa respete a su esposo.

Efesios 6

Deberes filiales

1 Hijos, obedezcan en el Señor a sus padres, porque esto es justo.

2 «Honra a tu padre y a tu madre —que es el primer mandamiento con promesa—

3 para que te vaya bien y disfrutes de una larga vida en la tierra».

4 Y ustedes, padres, no hagan enojar a sus hijos, sino críenlos según la disciplina e instrucción del Señor.

Deberes de los esclavos y de sus amos

5 Esclavos, obedezcan a sus amos terrenales con respeto y temor, y con integridad de corazón, como a Cristo.

6 No lo hagan solo cuando los estén mirando, como los que quieren ganarse el favorhumano, sino como esclavos de Cristo, haciendo de todo corazón la voluntad de Dios.

7 Sirvan de buena gana, como quien sirve al Señor y no a los hombres,

8 sabiendo que el Señor recompensará a cada uno por el bien que haya hecho, sea esclavo o sea libre.

9 Y ustedes, amos, correspondan a esta actitud de sus esclavos, dejando de amenazarlos. Recuerden que tanto ellos como ustedes tienen un mismo Amoen el cielo, y que con él no hay favoritismos.

La armadura de Dios

10 Por último, fortalézcanse con el gran poder del Señor.

11 Pónganse toda la armadura de Dios para que puedan hacer frente a las artimañas del diablo.

12 Porque nuestra lucha no es contraseres humanos, sino contra poderes, contra autoridades, contra potestades que dominan este mundo de tinieblas, contra fuerzas espirituales malignas en las regiones celestiales.

13 Por lo tanto, pónganse toda la armadura de Dios, para que cuando llegue el día malo puedan resistir hasta el fin con firmeza.

14 Manténganse firmes, ceñidos con el cinturón de la verdad, protegidos por la coraza de justicia,

15 y calzados con la disposición de proclamar elevangeliode la paz.

16 Además de todo esto, tomen el escudo de la fe, con el cual pueden apagar todas las flechas encendidas del maligno.

17 Tomen el casco de la salvación y la espada del Espíritu, que es la palabra de Dios.

18 Oren en el Espíritu en todo momento, con peticiones y ruegos. Manténganse alerta y perseveren en oración por todos lossantos.

19 Oren también por mí para que, cuando hable, Dios me dé las palabras para dar a conocer con valor elmisteriodel evangelio,

20 por el cual soy embajador en cadenas. Oren para que lo proclame valerosamente, como debo hacerlo.

Saludos finales

21 Nuestro querido hermano Tíquico, fiel servidor en el Señor, les contará todo, para que también ustedes sepan cómo me va y qué estoy haciendo.

22 Lo envío a ustedes precisamente para que sepan cómo estamos y para que cobren ánimo.

23 Que Dios el Padre y el Señor Jesucristo les concedan paz, amor y fe a los hermanos.

24 La gracia sea con todos los que aman a nuestro Señor Jesucristo con amor imperecedero.

Gálatas 1

1 Pablo, apóstol, no por investidura ni mediaciónhumanas, sino porJesucristoy por Dios Padre, que lolevantó de entre los muertos;

2 y todos los hermanos que están conmigo,

a las iglesias de Galacia:

3 Que Dios nuestro Padre y el Señor Jesucristo les concedan gracia y paz.

4 Jesucristo dio su vida por nuestros pecados para rescatarnos de este mundo malvado, según la voluntad de nuestro Dios y Padre,

5 a quien sea la gloria por los siglos de los siglos. Amén.

No hay otro evangelio

6 Me asombra que tan pronto estén dejando ustedes a quien los llamó por la gracia de Cristo, para pasarse a otroevangelio.

7 No es que haya otro evangelio, sino que ciertos individuos están sembrando confusión entre ustedes y quieren tergiversar el evangelio de Cristo.

8 Pero, aun si alguno de nosotros o un ángel del cielo les predicara un evangelio distinto del que les hemos predicado, ¡que caiga bajo maldición!

9 Como ya lo hemos dicho, ahora lo repito: si alguien les anda predicando un evangelio distinto del que recibieron, ¡que caiga bajo maldición!

10 ¿Qué busco con esto: ganarme la aprobaciónhumanao la de Dios? ¿Piensan que procuro agradar a los demás? Si yo buscara agradar a otros, no seríasiervode Cristo.

Pablo, llamado por Dios

11 Quiero que sepan, hermanos, que elevangelioque yo predico no es invenciónhumana.

12 No lo recibí ni lo aprendí de ningúnser humano, sino que me llegó por revelación de Jesucristo.

13 Ustedes ya están enterados de mi conducta cuando pertenecía al judaísmo, de la furia con que perseguía a la iglesia de Dios, tratando de destruirla.

14 En la práctica del judaísmo, yo aventajaba a muchos de mis contemporáneos en mi celo exagerado por las tradiciones de mis antepasados.

15 Sin embargo, Dios me había apartado desde el vientre de mi madre y me llamó por su gracia. Y, cuando él tuvo a bien

16 revelarme a su Hijo para que yo lo predicara entre losgentiles, no consulté con nadie.

17 Tampoco subí a Jerusalén para ver a los que eran apóstoles antes que yo, sino que fui de inmediato a Arabia, de donde luego regresé a Damasco.

18 Después de tres años, subí a Jerusalén para visitar a Pedro,y me quedé con él quince días.

19 No vi a ningún otro de los apóstoles; solo vi aJacobo, el hermano del Señor.

20 Dios me es testigo que en esto que les escribo no miento.

21 Más tarde fui a las regiones de Siria y Cilicia.

22 Pero en Judea las iglesias deCristo no me conocían personalmente.

23 Solo habían oído decir: «El que antes nos perseguía ahora predica la fe que procuraba destruir».

24 Y por causa mía glorificaban a Dios.

Gálatas 2

Los apóstoles aceptan a Pablo

1 Catorce años después subí de nuevo a Jerusalén, esta vez con Bernabé, llevando también a Tito.

2 Fui en obediencia a una revelación, y me reuní en privado con los que eran reconocidos como dirigentes, y les expliqué elevangelioque predico entre losgentiles, para que todo mi esfuerzo no fuera en vano.

3 Ahora bien, ni siquiera Tito, que me acompañaba, fue obligado a circuncidarse, aunque eragriego.

4 El problema era que algunos falsos hermanos se habían infiltrado entre nosotros para coartar la libertad que tenemos en Cristo Jesús a fin de esclavizarnos.

5 Ni por un momento accedimos a someternos a ellos, pues queríamos que se preservara entre ustedes la integridad del evangelio.

6 En cuanto a los que eran reconocidos como personas importantes —aunque no me interesa lo que fueran, porque Dios no juzga por las apariencias—, esos tales no me impusieron nada nuevo.

7 Al contrario, reconocieron que a mí se me había encomendado predicar el evangelio a los gentiles, de la misma manera que se le había encomendado a Pedro predicarlo a los judíos.

8 El mismo Dios que facultó a Pedro como apóstol de los judíosme facultó también a mí como apóstol de los gentiles.

9 En efecto,Jacobo, Pedro y Juan, que eran considerados columnas, al reconocer la gracia que yo había recibido, nos dieron la mano a Bernabé y a mí en señal de compañerismo, de modo que nosotros fuéramos a los gentiles y ellos a los judíos.

10 Solo nos pidieron que nos acordáramos de los pobres, y eso es precisamente lo que he venido haciendo con esmero.

Pablo se opone a Pedro

11 Pues bien, cuando Pedro fue a Antioquía, le eché en cara su comportamiento condenable.

12 Antes que llegaran algunos de parte deJacobo, Pedro solía comer con losgentiles. Pero, cuando aquellos llegaron, comenzó a retraerse y a separarse de los gentiles por temor a los partidarios de lacircuncisión.

13 Entonces los demás judíos se unieron a Pedro en suhipocresía, y hasta el mismo Bernabé se dejó arrastrar por esa conducta hipócrita.

14 Cuando vi que no actuaban rectamente, como corresponde a la integridad delevangelio, le dije a Pedro delante de todos: «Si tú, que eres judío, vives como si no lo fueras, ¿por qué obligas a los gentiles a practicar el judaísmo?

15 »Nosotros somos judíos de nacimiento y no “pecadores paganos”.

16 Sin embargo, al reconocer que nadie esjustificadopor las obras que demanda la ley, sino por lafeen Jesucristo, también nosotros hemos puesto nuestra fe en Cristo Jesús, para ser justificados por la fe en él y no por las obras de la ley; porque por estas nadie será justificado.

17 »Ahora bien, cuando buscamos ser justificados porCristo, se hace evidente que nosotros mismos somos pecadores. ¿Quiere esto decir que Cristo está al servicio del pecado? ¡De ninguna manera!

18 Si uno vuelve a edificar lo que antes había destruido, se hacetransgresor.

19 Yo, por mi parte, mediante la ley he muerto a la ley, a fin de vivir para Dios.

20 He sido crucificado con Cristo, y ya no vivo yo, sino que Cristo vive en mí. Lo que ahora vivo en el cuerpo, lo vivo por la fe en el Hijo de Dios, quien me amó y dio su vida por mí.

21 No desecho la gracia de Dios. Si la justicia se obtuviera mediante la ley, Cristo habría muerto en vano».

Gálatas 3

La fe o la observancia de la ley

1 ¡Gálatas torpes! ¿Quién los ha hechizado a ustedes, ante quienes Jesucristo crucificado ha sido presentado tan claramente?

2 Solo quiero que me respondan a esto: ¿Recibieron el Espíritu por las obras que demanda la ley, o por la fe con que aceptaron el mensaje?

3 ¿Tan torpes son? Después de haber comenzado con el Espíritu, ¿pretenden ahora perfeccionarse con esfuerzoshumanos?

4 ¿Tanto sufrir, para nada?¡Si es que de veras fue para nada!

5 Al darles Dios su Espíritu y hacer milagros entre ustedes, ¿lo hace por las obras que demanda la ley o por la fe con que han aceptado el mensaje?

6 Así fue con Abraham: «Le creyó a Dios, y esto se le tomó en cuenta como justicia».

7 Por lo tanto, sepan que los descendientes de Abraham son aquellos que viven por la fe.

8 En efecto, la Escritura, habiendo previsto que Diosjustificaríapor la fe a lasnaciones, anunció de antemano elevangelioa Abraham: «Por medio de ti serán bendecidas todas las naciones».

9 Así que los que viven por la fe son bendecidos junto con Abraham, el hombre de fe.

10 Todos los que viven por las obras que demanda la ley están bajo maldición, porque está escrito: «Maldito sea quien no practique fielmente todo lo que está escrito en el libro de la ley».

11 Ahora bien, es evidente que por la ley nadie es justificado delante de Dios, porque «el justo vivirá por la fe».

12 La ley no se basa en la fe; por el contrario, «quien practique estas cosas vivirá por ellas».

13 Cristo nos rescató de la maldición de la ley al hacerse maldición por nosotros, pues está escrito: «Maldito todo el que es colgado de un madero».

14 Así sucedió, para que, por medio de Cristo Jesús, la bendición prometida a Abraham llegara a las naciones, y para que por la fe recibiéramos el Espíritu según la promesa.

La ley y la promesa

15 Hermanos, voy a ponerles un ejemplo: aun en el caso de un pactohumano, nadie puede anularlo ni añadirle nada una vez que ha sido ratificado.

16 Ahora bien, las promesas se le hicieron a Abraham y a su descendencia. La Escritura no dice: «y a los descendientes», como refiriéndose a muchos, sino: «y a tu descendencia»,dando a entender uno solo, que es Cristo.

17 Lo que quiero decir es esto: La ley, que vino cuatrocientos treinta años después, no anula el pacto que Dios había ratificado previamente; de haber sido así, quedaría sin efecto la promesa.

18 Si la herencia se basa en la ley, ya no se basa en la promesa; pero Dios se la concedió gratuitamente a Abraham mediante una promesa.

19 Entonces, ¿cuál era el propósito de la ley? Fue añadida por causa delas transgresiones hasta que viniera la descendencia a la cual se hizo la promesa. La ley se promulgó por medio de ángeles, por conducto de un mediador.

20 Ahora bien, no hace falta mediador si hay una sola parte, y sin embargo Dios es uno solo.

21 Si esto es así, ¿estará la ley en contra de las promesas de Dios? ¡De ninguna manera! Si se hubiera promulgado una ley capaz de dar vida, entonces sí que la justicia se basaría en la ley.

22 Pero la Escritura declara que todo el mundo es prisionero del pecado,para que mediante lafeen Jesucristo lo prometido se les conceda a los que creen.

23 Antes de venir esta fe, la ley nos tenía presos, encerrados hasta que la fe se revelara.

24 Así que la ley vino a ser nuestro guía encargado de conducirnos a Cristo,para que fuéramosjustificadospor la fe.

25 Pero, ahora que ha llegado la fe, ya no estamos sujetos al guía.

Hijos de Dios

26 Todos ustedes son hijos de Dios mediante lafeen Cristo Jesús,

27 porque todos los que han sido bautizados en Cristo se han revestido de Cristo.

28 Ya no hay judío nigriego, esclavo ni libre, hombre ni mujer, sino que todos ustedes son uno solo en Cristo Jesús.

29 Y, si ustedes pertenecen a Cristo, son la descendencia de Abraham y herederos según la promesa.

Gálatas 4

1 En otras palabras, mientras el heredero es menor de edad, en nada se diferencia de unesclavo, a pesar de ser dueño de todo.

2 Al contrario, está bajo el cuidado de tutores y administradores hasta la fecha fijada por su padre.

3 Así también nosotros, cuando éramos menores, estábamos esclavizados por losprincipiosde este mundo.

4 Pero, cuando se cumplió el plazo,Dios envió a su Hijo, nacido de una mujer, nacido bajo la ley,

5 para rescatar a los que estaban bajo la ley, a fin de que fuéramos adoptados como hijos.

6 Ustedes ya son hijos. Dios ha enviado a nuestros corazones el Espíritu de su Hijo, que clama: «¡Abba!¡Padre!»

7 Así que ya no eres esclavo, sino hijo; y, como eres hijo, Dios te ha hecho también heredero.

Preocupación de Pablo por los gálatas

8 Antes, cuando no conocían a Dios, ustedes eran esclavos de los que en realidad no son dioses.

9 Pero, ahora que conocen a Dios —o más bien que Dios los conoce a ustedes—, ¿cómo es que quieren regresar a esosprincipiosineficaces y sin valor? ¿Quieren volver a ser esclavos de ellos?

10 ¡Ustedes siguen guardando los días de fiesta, meses, estaciones y años!

11 Temo por ustedes, que tal vez me haya estado esforzando en vano.

12 Hermanos, yo me he identificado con ustedes. Les suplico que ahora se identifiquen conmigo. No es que me hayan ofendido en algo.

13 Como bien saben, la primera vez que les prediqué elevangeliofue debido a una enfermedad,

14 y, aunque esta fue unapruebapara ustedes, no me trataron con desprecio ni desdén. Al contrario, me recibieron como a un ángel de Dios, como si se tratara de Cristo Jesús.

15 Pues bien, ¿qué pasó con todo ese entusiasmo? Me consta que, de haberles sido posible, se habrían sacado los ojos para dármelos.

16 ¡Y ahora resulta que por decirles la verdad me he vuelto su enemigo!

17 Esos que muestran mucho interés por ganárselos a ustedes no abrigan buenas intenciones. Lo que quieren es alejarlos de nosotros para que ustedes se entreguen a ellos.

18 Está bien mostrar interés, con tal de que ese interés sea bien intencionado y constante, y que no se manifieste solo cuando yo estoy con ustedes.

19 Queridos hijos, por quienes vuelvo a sufrir dolores de parto hasta que Cristo sea formado en ustedes,

20 ¡cómo quisiera estar ahora con ustedes y hablarles de otra manera, porque lo que están haciendo me tiene perplejo!

Agar y Sara

21 Díganme ustedes, los que quieren estar bajo la ley: ¿por qué no le prestan atención a lo que la ley misma dice?

22 ¿Acaso no está escrito que Abraham tuvo dos hijos, uno de la esclava y otro de la libre?

23 El de la esclava nació por decisiónhumana, pero el de la libre nació en cumplimiento de una promesa.

24 Ese relato puede interpretarse en sentido figurado: estas mujeres representan dos pactos. Uno, que es Agar, procede del monte Sinaí y tiene hijos que nacen para ser esclavos.

25 Agar representa el monte Sinaí en Arabia, y corresponde a la actual ciudad de Jerusalén, porque junto con sus hijos vive en esclavitud.

26 Pero la Jerusalén celestial es libre, y esa es nuestra madre.

27 Porque está escrito:

«Tú, mujer estéril que nunca has dado a luz,

¡grita de alegría!

Tú, que nunca tuviste dolores de parto,

¡prorrumpe en gritos de júbilo!

Porque más hijos que la casada

tendrá la desamparada».

28 Ustedes, hermanos, al igual que Isaac, son hijos por la promesa.

29 Y así como en aquel tiempo el hijo nacido por decisión humana persiguió al hijo nacido por el Espíritu, así también sucede ahora.

30 Pero ¿qué dice la Escritura? «¡Echa de aquí a la esclava y a su hijo! El hijo de la esclava jamás tendrá parte en la herencia con el hijo de la libre».

31 Así que, hermanos, no somos hijos de la esclava, sino de la libre.

Gálatas 5

Libertad en Cristo

1 Cristo nos libertó para que vivamos en libertad. Por lo tanto, manténganse firmesy no se sometan nuevamente al yugo de esclavitud.

2 Escuchen bien: yo, Pablo, les digo que, si se hacen circuncidar, Cristo no les servirá de nada.

3 De nuevo declaro que todo el que se hace circuncidar está obligado a practicar toda la ley.

4 Aquellos de entre ustedes que tratan de serjustificadospor la ley han roto con Cristo; han caído de la gracia.

5 Nosotros, en cambio, por obra del Espíritu y mediante la fe, aguardamos con ansias la justicia que es nuestra esperanza.

6 En Cristo Jesús de nada vale estar o no estar circuncidados; lo que vale es la fe que actúa mediante el amor.

7 Ustedes estaban corriendo bien. ¿Quién los estorbó para que dejaran de obedecer a la verdad?

8 Tal instigación no puede venir de Dios, que es quien los ha llamado.

9 «Un poco de levadura fermenta toda la masa».

10 Yo por mi parte confío en el Señor que ustedes no pensarán de otra manera. El que los está perturbando será castigado, sea quien sea.

11 Hermanos, si es verdad que yo todavía predico la circuncisión, ¿por qué se me sigue persiguiendo? Si tal fuera mi predicación, la cruz noofenderíatanto.

12 ¡Ojalá que esos instigadores acabaran por mutilarse del todo!

13 Les hablo así, hermanos, porque ustedes han sido llamados a ser libres; pero no se valgan de esa libertad para dar rienda suelta a suspasiones. Más bien sírvanse unos a otros con amor.

14 En efecto, toda la ley se resume en un solo mandamiento: «Ama a tu prójimo como a ti mismo».

15 Pero, si siguen mordiéndose y devorándose, tengan cuidado, no sea que acaben por destruirse unos a otros.

La vida por el Espíritu

16 Así que les digo: Vivan por el Espíritu, y no seguirán los deseos de lanaturaleza pecaminosa.

17 Porque esta desea lo que es contrario al Espíritu, y el Espíritu desea lo que es contrario a ella. Los dos se oponen entre sí, de modo que ustedes no pueden hacer lo que quieren.

18 Pero, si los guía el Espíritu, no están bajo la ley.

19 Las obras de la naturaleza pecaminosa se conocen bien: inmoralidad sexual, impureza y libertinaje;

20 idolatría y brujería; odio, discordia, celos, arrebatos de ira, rivalidades, disensiones, sectarismos

21 y envidia; borracheras, orgías, y otras cosas parecidas. Les advierto ahora, como antes lo hice, que los que practican tales cosas no heredarán el reino de Dios.

22 En cambio, el fruto del Espíritu es amor, alegría, paz, paciencia, amabilidad, bondad,fidelidad,

23 humildad y dominio propio. No hay ley que condene estas cosas.

24 Los que son de Cristo Jesús han crucificado la naturaleza pecaminosa, con sus pasiones y deseos.

25 Si el Espíritu nos da vida, andemos guiados por el Espíritu.

26 No dejemos que la vanidad nos lleve a irritarnos y a envidiarnos unos a otros.

Gálatas 6

La ayuda mutua

1 Hermanos, si alguien es sorprendido en pecado, ustedes que son espirituales deben restaurarlo con una actitud humilde. Pero cuídese cada uno, porque también puede sertentado.

2 Ayúdense unos a otros a llevar sus cargas, y así cumplirán la ley de Cristo.

3 Si alguien cree ser algo, cuando en realidad no es nada, se engaña a sí mismo.

4 Cada cual examine su propia conducta; y, si tiene algo de qué presumir, que no se compare con nadie.

5 Que cada uno cargue con su propia responsabilidad.

6 El que recibe instrucción en la palabra de Dios comparta todo lo bueno con quien le enseña.

7 No se engañen: de Dios nadie se burla. Cada uno cosecha lo que siembra.

8 El que siembra para agradar a sunaturaleza pecaminosa, de esa misma naturaleza cosechará destrucción; el que siembra para agradar al Espíritu, del Espíritu cosechará vida eterna.

9 No nos cansemos de hacer el bien, porque a su debido tiempo cosecharemos si no nos damos por vencidos.

10 Por lo tanto, siempre que tengamos la oportunidad, hagamos bien a todos, y en especial a los de la familia de la fe.

No la circuncisión, sino una nueva creación

11 Miren que les escribo de mi puño y letra, ¡y con letras bien grandes!

12 Los que tratan de obligarlos a ustedes a circuncidarse lo hacen únicamente para dar una buena impresión y evitar ser perseguidos por causa de la cruz de Cristo.

13 Ni siquiera esos que están circuncidados obedecen la ley; lo que pasa es que quieren obligarlos a ustedes a circuncidarse para luegojactarsede la señal que ustedes llevarían en el cuerpo.

14 En cuanto a mí, jamás se me ocurra jactarme de otra cosa sino de la cruz de nuestro Señor Jesucristo, por quienel mundo ha sido crucificado para mí, y yo para el mundo.

15 Para nada cuenta estar o no estar circuncidados; lo que importa es ser parte de una nueva creación.

16 Paz y misericordia desciendan sobre todos los que siguen esta norma, y sobre el Israel de Dios.

17 Por lo demás, que nadie me cause más problemas, porque yo llevo en el cuerpo las cicatrices de Jesús.

18 Hermanos, que la gracia de nuestro Señor Jesucristo sea con el espíritu de cada uno de ustedes. Amén.

2 Corintios 1

1 Pablo, apóstol deCristoJesús por la voluntad de Dios, y Timoteo nuestro hermano,

a la iglesia de Dios que está en Corinto y a todos lossantosen toda la región de Acaya:

2 Que Dios nuestro padre y el Señor Jesucristo les concedan gracia y paz.

El Dios de toda consolación

3 Alabado sea el Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo, Padre misericordioso y Dios de toda consolación,

4 quien nos consuela en todas nuestras tribulaciones para que, con el mismo consuelo que de Dios hemos recibido, también nosotros podamos consolar a todos los que sufren.

5 Pues, así como participamos abundantemente en los sufrimientos de Cristo, así también por medio de él tenemos abundante consuelo.

6 Si sufrimos, es para que ustedes tengan consuelo y salvación; y, si somos consolados, es para que ustedes tengan el consuelo que los ayude a soportar con paciencia los mismos sufrimientos que nosotros padecemos.

7 Firme es la esperanza que tenemos en cuanto a ustedes, porque sabemos que, así como participan de nuestros sufrimientos, así también participan de nuestro consuelo.

8 Hermanos, no queremos que desconozcan las aflicciones que sufrimos en la provincia deAsia. Estábamos tan agobiados bajo tanta presión que hasta perdimos la esperanza de salir con vida:

9 nos sentíamos como sentenciados a muerte. Pero eso sucedió para que no confiáramos en nosotros mismos, sino en Dios, que resucita a los muertos.

10 Él nos libró y nos librará de tal peligro de muerte. En él tenemos puesta nuestra esperanza, y él seguirá librándonos.

11 Mientras tanto, ustedes nos ayudan orando por nosotros. Así muchos darán gracias a Dios por nosotrosa causa del don que se nos ha concedido en respuesta a tantas oraciones.

Pablo cambia de planes

12 Para nosotros, el motivo desatisfacciónes el testimonio de nuestra conciencia: Nos hemos comportado en el mundo, y especialmente entre ustedes, con lasantidady sinceridad que vienen de Dios. Nuestra conducta no se ha ajustado a la sabiduríahumana, sino a la gracia de Dios.

13 No estamos escribiéndoles nada que no puedan leer ni entender. Espero que comprenderán del todo,

14 así como ya nos han comprendido en parte, que pueden sentirseorgullososde nosotros como también nosotros nos sentiremos orgullosos de ustedes en el día del Señor Jesús.

15 Confiando en esto, quise visitarlos primero a ustedes para que recibieran una doble bendición;

16 es decir, visitarlos de paso a Macedonia, y verlos otra vez a mi regreso de allá. Así podrían ayudarme a seguir el viaje a Judea.

17 Al proponerme esto, ¿acaso lo hice a la ligera? ¿O es que hago mis planes según criterios meramentehumanos, de manera que diga «sí, sí» y «no, no» al mismo tiempo?

18 Pero, tan cierto como que Dios es fiel, el mensaje que les hemos dirigido no es «sí» y «no».

19 Porque el Hijo de Dios, Jesucristo, a quienSilvano, Timoteo y yo predicamos entre ustedes, no fue «sí» y «no»; en él siempre ha sido «sí».

20 Todas las promesas que ha hecho Dios son «sí» en Cristo. Así que por medio de Cristo respondemos «amén» para la gloria de Dios.

21 Dios es el que nos mantiene firmes en Cristo, tanto a nosotros como a ustedes. Él nos ungió,

22 nos selló como propiedad suya y puso su Espíritu en nuestro corazón como garantía de sus promesas.

23 ¡Por mivida! Pongo a Dios por testigo de que todavía no he ido a Corinto solo por consideración a ustedes.

24 No es que intentemos imponerles la fe, sino que deseamos contribuir a la alegría de ustedes, pues por la fe se mantienen firmes.

2 Corintios 2

1 En efecto, decidí no hacerles otra visita que les causara tristeza.

2 Porque, si yo los entristezco, ¿quién me brindará alegría sino aquel a quien yo haya entristecido?

3 Les escribí como lo hice para que, al llegar yo, los que debían alegrarme no me causaran tristeza. Estaba confiado de que todos ustedes harían suya mi alegría.

4 Les escribí con gran tristeza y angustia de corazón, y con muchas lágrimas, no para entristecerlos, sino para darles a conocer la profundidad del amor que les tengo.

Perdón para el pecador

5 Si alguno ha causado tristeza, no me la ha causado solo a mí; hasta cierto punto —y lo digo para no exagerar— se la ha causado a todos ustedes.

6 Para él es suficiente el castigo que le impuso la mayoría.

7 Más bien debieran perdonarlo y consolarlo para que no sea consumido por la excesiva tristeza.

8 Por eso les ruego que reafirmen su amor hacia él.

9 Con este propósito les escribí: para ver si pasan la prueba de la completa obediencia.

10 A quien ustedes perdonen, yo también lo perdono. De hecho, si había algo que perdonar, lo he perdonado por consideración a ustedes en presencia de Cristo,

11 para que Satanás no se aproveche de nosotros, pues no ignoramos sus artimañas.

Ministros del nuevo pacto

12 Ahora bien, cuando llegué a Troas para predicar elevangeliode Cristo, descubrí que el Señor me había abierto las puertas.

13 Aun así, me sentí intranquilo por no haber encontrado allí a mi hermano Tito, por lo cual me despedí de ellos y me fui a Macedonia.

14 Sin embargo, gracias a Dios que en Cristo siempre nos lleva triunfantesy, por medio de nosotros, esparce por todas partes la fragancia de su conocimiento.

15 Porque para Dios nosotros somos el aroma de Cristo entre los que se salvan y entre los que se pierden.

16 Para estos somos olor de muerte que los lleva a la muerte; para aquellos, olor de vida que los lleva a la vida. ¿Y quién es competente para semejante tarea?

17 A diferencia de muchos, nosotros no somos de los que trafican con la palabra de Dios. Más bien, hablamos con sinceridad delante de él en Cristo, como enviados de Dios que somos.