Josué 23

Despedida de Josué

1 Mucho tiempo después de que elSeñorle diera a Israelpazcon sus enemigos cananeos, Josué, anciano y cansado,

2 convocó a toda la nación, incluyendo a sus líderes, jefes, jueces y oficiales, y les dijo: «Yo ya estoy muy viejo, y los años me pesan.

3 Ustedes han visto todo lo que elSeñorsu Dios ha hecho con todas aquellas naciones a favor de ustedes, pues él peleó las batallas por ustedes.

4 Yo repartí por sorteo, como herencia de sus tribus, tanto las tierras de las naciones que aún quedan como las de aquellas que ya han sido conquistadas, entre el río Jordán y el mar Mediterráneo.

5 ElSeñorsu Dios expulsará a esas naciones de estas tierras, y ustedes tomarán posesión de ellas, tal como él lo ha prometido.

6 »Por lo tanto, esfuércense por cumplir todo lo que está escrito en el libro de laley de Moisés. No se aparten de esa ley para nada.

7 No se mezclen con las naciones que aún quedan entre ustedes. No rindan culto a sus dioses ni juren por ellos.

8 Permanezcan fieles alSeñorvuestro Dios, como lo han hecho hasta ahora.

9 ElSeñorha expulsado a esas grandes naciones que se han enfrentado con ustedes, y hasta ahora ninguna de ellas ha podido resistirlos.

10 Uno solo de ustedes hace huir a mil enemigos, porque elSeñorpelea por ustedes, tal como lo ha prometido.

11 Hagan, pues, todo lo que está de su parte para amar alSeñorsu Dios.

12 Porque si ustedes le dan la espalda a Dios y se unen a las naciones que aún quedan entre ustedes, mezclándose y formando matrimonios con ellas,

13 tengan por cierto que elSeñorsu Dios no expulsará de entre ustedes a esas naciones. Por el contrario, ellas serán como red y trampa contra ustedes, como látigos en sus espaldas y espinas en sus ojos, hasta que ustedes desaparezcan de esta buena tierra que elSeñorsu Dios les ha entregado.

14 »Por mi parte, yo estoy a punto de ir por el camino que todo mortal transita. Ustedes bien saben que ninguna de las buenas promesas delSeñorsu Dios ha dejado de cumplirse al pie de la letra. Todas se han hecho realidad, pues él no ha faltado a ninguna de ellas.

15 Pero, así como elSeñorsu Dios ha cumplido sus buenas promesas, también descargará sobre ustedes todo tipo de calamidades, hasta que cada uno sea borrado de esta tierra que él les ha entregado.

16 Si no cumplen con elpactoque elSeñorsu Dios les ha ordenado, sino que siguen a otros dioses, adorándolos e inclinándose ante ellos, tengan por seguro que la ira delSeñorse descargará sobre ustedes y que serán borrados de la buena tierra que elSeñorles ha entregado».

Josué 24

Renovación del pacto en Siquén

1 Josué reunió a todas las tribus de Israel en Siquén. Allí convocó a todos los jefes, líderes, jueces y oficiales del pueblo. Todos se reunieron en presencia de Dios.

2 Josué se dirigió a todo el pueblo, y le exhortó:

―Así dice elSeñor, Dios de Israel: “Hace mucho tiempo, sus antepasados, Téraj y sus hijos Abraham y Najor, vivían al otro lado del río Éufrates, y adoraban a otros dioses.

3 Pero yo tomé de ese lugar a Abraham, antepasado de ustedes, lo conduje por toda la tierra de Canaán y le di una descendencia numerosa. Primero le di un hijo, Isaac;

4 y a Isaac le di dos hijos, Jacob y Esaú. A Esaú le entregué la serranía de Seír, en tanto que Jacob y sus hijos descendieron a Egipto.

5 »”Tiempo después, envié a Moisés y Aarón, y herí con plagas a Egipto hasta que los saqué a ustedes de allí.

6 Cuando saqué de ese país a sus antepasados, ustedes llegaron alMar Rojoy los egipcios los persiguieron con sus carros de guerra y su caballería.

7 Sus antepasados clamaron alSeñor, y él interpuso oscuridad entre ellos y los egipcios. ElSeñorhizo que el mar cayera sobre estos y los cubriera. Ustedes fueron testigos de lo que les hice a los egipcios. Después de esto, sus antepasados vivieron en el desierto durante mucho tiempo.

8 A ustedes los traje a la tierra de los amorreos, los que vivían al este del río Jordán. Cuando ellos les hicieron la guerra, yo los entregué en sus manos; ustedes fueron testigos de cómo los destruí para que ustedes poseyeran su tierra.

9 Y, cuando Balac, hijo de Zipor y rey de Moab, se dispuso a presentarles combate, él envió al profeta Balán hijo de Beor para que los maldijera.

10 Pero yo no quise escuchar a Balán, por lo cual él los bendijo una y otra vez, y así los salvé a ustedes de su poder.

11 Finalmente, cruzaron el río Jordán y llegaron a Jericó, cuyos habitantes pelearon contra ustedes. Lo mismo hicieron los amorreos, ferezeos, cananeos, hititas, gergeseos, heveos y jebuseos. Pero yo los entregué en sus manos.

12 No fueron ustedes quienes, con sus espadas y arcos, derrotaron a los dos reyes amorreos; fui yo quien por causa de ustedes envié tábanos, para que expulsaran de la tierra a sus enemigos.

13 A ustedes les entregué una tierra que no trabajaron y ciudades que no construyeron. Vivieron en ellas y se alimentaron de viñedos y olivares que no plantaron”.

14 »Por lo tanto, ahora ustedes entréguense alSeñory sírvanle fielmente. Desháganse de los dioses que sus antepasados adoraron al otro lado del río Éufrates y en Egipto, y sirvan solo alSeñor.

15 Pero, si a ustedes les parece mal servir alSeñor, elijan ustedes mismos a quiénes van a servir: a los dioses que sirvieron sus antepasados al otro lado del río Éufrates, o a los dioses de los amorreos, en cuya tierra ustedes ahora habitan. Por mi parte, mi familia y yo serviremos alSeñor».

16 El pueblo respondió:

―¡Eso no pasará jamás! ¡Nosotros no abandonaremos alSeñorpor servir a otros dioses!

17 ElSeñornuestro Dios es quien nos sacó a nosotros y a nuestros antepasados del país de Egipto, aquella tierra de servidumbre. Él fue quien hizo aquellas grandes señales ante nuestros ojos. Nos protegió durante todo nuestro peregrinaje por el desierto y cuando pasamos entre tantas naciones.

18 ElSeñorexpulsó a todas las que vivían en este país, incluso a los amorreos. Por esa razón, nosotros también serviremos alSeñor, porque él es nuestro Dios.

19 Entonces Josué les dijo:

―Ustedes son incapaces de servir alSeñor, porque él es Diossantoy Dios celoso. No les tolerará sus rebeliones y pecados.

20 Si ustedes lo abandonan y sirven a dioses ajenos, él se les echará encima y les traerá desastre; losdestruirácompletamente, a pesar de haber sido bueno con ustedes.

21 Pero el pueblo insistió:

―¡Eso no pasará jamás! Nosotros solo serviremos alSeñor.

22 Y Josué les dijo una vez más:

―Ustedes son testigos contra ustedes mismos de que han decidido servir alSeñor.

―Sí, sí lo somos —respondió toda la asamblea.

23 Josué replicó:

―Desháganse de los dioses ajenos que todavía conservan. ¡Vuélvanse de todocorazónalSeñor, Dios de Israel!

24 El pueblo respondió:

―Solo alSeñornuestro Dios serviremos, y solo a él obedeceremos.

25 Aquel mismo día Josué renovó elpactocon el pueblo de Israel. Allí mismo, en Siquén, les dio preceptos y normas,

26 y los registró en el libro de laleyde Dios. Luego tomó una enorme piedra y la colocó bajo la encina que está cerca del santuario delSeñor.

27 Entonces le dijo a todo el pueblo:

―Esta piedra servirá de testigo contra ustedes. Ella ha escuchado todas las palabras que elSeñornos ha dicho hoy. Testificará contra ustedes en caso de que ustedes digan falsedades contra su Dios.

28 Después de todo esto, Josué envió a todo el pueblo a sus respectivas propiedades.

Entierros en la Tierra prometida

29 Tiempo después murió Josué hijo de Nun, siervo delSeñor, a la edad de ciento diez años.

30 Fue sepultado en la parcela que se le había dado como herencia, en el lugar conocido como Timnat Sera, en la región montañosa de Efraín, al norte del monte Gaas.

31 Durante toda la vida de Josué, el pueblo de Israel había servido alSeñor. Así sucedió también durante el tiempo en que estuvieron al frente de Israel los jefes que habían compartido el liderazgo con Josué y que sabían todo lo que elSeñorhabía hecho a favor de su pueblo.

32 Los restos de José, que los israelitas habían traído de Egipto, fueron sepultados en Siquén, en un terreno que Jacob había comprado por cien monedas de plataa los hijos de Jamor, padre de Siquén. El terreno después llegó a ser propiedad de los descendientes de José.

33 Finalmente, Eleazar hijo de Aarón murió y fue sepultado en Guibeá, propiedad de su hijo Finés, en la región montañosa de Efraín.

Deuteronomio 1

Moisés ordena salir de Horeb

1 Estas son las palabras que Moisés dirigió a todo Israel en el desierto al este del Jordán, es decir, en el Arabá, frente a Suf, entre la ciudad de Parán y las ciudades de Tofel, Labán, Jazerot y Dizahab.

2 Por la ruta del monte Seír hay once días de camino entre Horeb y Cades Barnea.

3 El día primero del mes undécimo del año cuarenta, Moisés les declaró a los israelitas todo lo que elSeñorles había ordenado por medio de él.

4 Poco antes, Moisés había derrotado a Sijón, rey de los amorreos, que reinaba en Hesbón, y a Og, rey de Basán, que reinaba en Astarot y en Edrey.

5 Moisés comenzó a explicar estaleycuando todavía estaban los israelitas en el país de Moab, al este del Jordán. Les dijo:

6 «Cuando estábamos en Horeb, elSeñornuestro Dios nos ordenó: “Ustedes han permanecido ya demasiado tiempo en este monte.

7 Pónganse en marcha y diríjanse a la región montañosa de los amorreos y a todas las zonas vecinas: el Arabá, las montañas, las llanuras occidentales, el Néguev y la costa, hasta la tierra de los cananeos, el Líbano y el gran río, el Éufrates.

8 Yo les he entregado esta tierra; ¡adelante, tomen posesión de ella!” ElSeñorjuró que se la daría a los antepasados de ustedes, es decir, a Abraham, Isaac y Jacob, y a sus descendientes.

Nombramiento de jefes

9 »En aquel tiempo les dije: “Yo solo no puedo con todos ustedes.

10 ElSeñorsu Dios los ha hecho tan numerosos que hoy son ustedes tantos como las estrellas del cielo.

11 ¡Que elSeñor, el Dios de sus antepasados, los multiplique mil veces más, y los bendiga tal como lo prometió!

12 ¿Cómo puedo seguir ocupándome de todos los problemas, las cargas y los pleitos de ustedes?

13 Designen de cada una de sus tribus a hombres sabios, inteligentes y experimentados, para que sean sus jefes”.

14 »Ustedes me respondieron: “Tu plan de acción nos parece excelente”.

15 Así que tomé a los líderes de sus tribus, hombres sabios y experimentados, y les di autoridad sobre ustedes. Los puse como jefes de grupos de mil, de cien, de cincuenta y de diez, y como funcionarios de las tribus.

16 Además, en aquel tiempo les di a sus jueces la siguiente orden: “Atiendan todos los litigios entre sus hermanos, y juzguen con imparcialidad, tanto a los israelitas como a los extranjeros.

17 No sean parciales en el juicio; consideren de igual manera la causa de los débiles y la de los poderosos. No se dejen intimidar por nadie, porque el juicio es de Dios. Los casos que no sean capaces de resolver, tráiganmelos, que yo los atenderé”.

18 »Fue en aquel tiempo cuando yo les ordené todo lo que ustedes debían hacer.

Misión de los espías

19 »Obedecimos alSeñornuestro Dios y salimos de Horeb rumbo a la región montañosa de los amorreos. Cruzamos todo aquel inmenso y terrible desierto que ustedes han visto, y así llegamos a Cades Barnea.

20 Entonces les dije: “Han llegado a la región montañosa de los amorreos, la cual elSeñornuestro Dios nos da.

21 Miren, elSeñorsu Dios les ha entregado la tierra. Vayan y tomen posesión de ella como les dijo elSeñor, el Dios de sus antepasados. No tengan miedo ni se desanimen”.

22 »Pero todos ustedes vinieron a decirme: “Enviemos antes algunos de los nuestros para que exploren la tierra y nos traigan un informe de la ruta que debemos seguir y de las ciudades en las que podremos entrar”.

23 »Su propuesta me pareció buena, así que escogí a doce de ustedes, uno por cada tribu.

24 Los doce salieron en dirección a la región montañosa, y llegaron al valle de Escol y lo exploraron.

25 Tomaron consigo algunos de los frutos de la tierra, los trajeron y nos informaron lo buena que es la tierra que nos da elSeñornuestro Dios.

Rebelión contra el Señor

26 »Sin embargo, ustedes se negaron a subir y se rebelaron contra la orden delSeñorsu Dios.

27 Se pusieron a murmurar en sus carpas y dijeron: “ElSeñornos aborrece; nos hizo salir de Egipto para entregarnos a los amorreos y destruirnos.

28 ¿A dónde iremos? Nuestros hermanos nos han llenado de miedo, pues nos informan que la gente de allá es más fuerte y más alta que nosotros, y que las ciudades son grandes y tienen muros que llegan hasta el cielo. ¡Para colmo, nos dicen que allí vieronanaquitas!”

29 »Entonces les respondí: “No se asusten ni les tengan miedo.

30 ElSeñorsu Dios marcha al frente y peleará por ustedes, como vieron que lo hizo en Egipto

31 y en el desierto. Por todo el camino que han recorrido, hasta llegar a este lugar, ustedes han visto cómo elSeñorsu Dios los ha guiado, como lo hace un padre con su hijo”.

32 »A pesar de eso, ninguno de ustedes confió en elSeñorsu Dios,

33 que se adelantaba a ustedes para buscarles dónde acampar. De noche lo hacía con fuego, para que vieran el camino a seguir, y de día los acompañaba con una nube.

34 »Cuando elSeñoroyó lo que ustedes dijeron, se enojó e hizo este juramento:

35 “Ni un solohombrede esta generación perversa verá la buena tierra que juré darles a sus antepasados.

36 Solo la verá Caleb hijo de Jefone. A él y a sus descendientes les daré la tierra que han tocado sus pies, porque fue fiel alSeñor”.

37 »Por causa de ustedes elSeñorse enojó también conmigo, y me dijo: “Tampoco tú entrarás en esa tierra.

38 Quien sí entrará es tu asistente, Josué hijo de Nun. Infúndele ánimo, pues él hará que Israel posea la tierra.

39 En cuanto a sus hijos pequeños, que todavía no saben distinguir entre el bien y el mal, y de quienes ustedes pensaron que servirían de botín, ellos sí entrarán en la tierra y la poseerán, porque yo se la he dado.

40 Y ahora, ¡regresen al desierto! Sigan la ruta delMar Rojo”.

41 »Ustedes me respondieron: “Hemos pecado contra elSeñor. Pero iremos y pelearemos, como elSeñornuestro Dios nos lo ha ordenado”. Así que cada uno de ustedes se equipó para la guerra, pensando que era fácil subir a la región montañosa.

42 »Pero elSeñorme dijo: “Diles que no suban ni peleen, porque yo no estaré con ellos. Si insisten, los derrotarán sus enemigos”.

43 »Yo les di la información, pero ustedes no obedecieron. Se rebelaron contra la orden delSeñory temerariamente subieron a la región montañosa.

44 Los amorreos que vivían en aquellas montañas les salieron al encuentro y los persiguieron como abejas, y los vencieron por completo desde Seír hasta Jormá.

45 Entonces ustedes regresaron y lloraron ante elSeñor, pero él no prestó atención a su lamento ni les hizo caso.

46 Por eso ustedes tuvieron que permanecer en Cades tanto tiempo.

Deuteronomio 2

Peregrinación por el desierto

1 »En seguida nos dirigimos hacia el desierto por la ruta delMar Rojo, como elSeñorme lo había ordenado. Nos llevó mucho tiempo rodear la región montañosa de Seír.

2 Entonces elSeñorme dijo:

3 “Dejen ya de andar rondando por estas montañas, y diríjanse al norte.

4 Dale estas órdenes al pueblo: ‘Pronto pasarán ustedes por el territorio de sus hermanos, los descendientes de Esaú, que viven en Seír. Aunque ellos les tienen miedo a ustedes, tengan mucho cuidado;

5 no peleen con ellos, porque no les daré a ustedes ninguna porción de su territorio, ni siquiera el lugar donde ustedes planten el pie. A Esaú le he dado por herencia la región montañosa de Seír.

6 Páguenles todo el alimento y el agua que ustedes consuman’ ”.

7 »Bien saben que elSeñorsu Dios los ha bendecido en todo lo que han emprendido, y los ha cuidado por todo este inmenso desierto. Durante estos cuarenta años, elSeñorsu Dios ha estado con ustedes y no les ha faltado nada.

8 »Así que bordeamos el territorio de nuestros hermanos, los descendientes de Esaú, que viven en Seír. Seguimos la ruta del Arabá, que viene desde Elat y Ezión Guéber. Luego dimos vuelta y viajamos por la ruta del desierto de Moab.

9 »ElSeñortambién me dijo: “No ataquen a los moabitas, ni los provoquen a la guerra, porque no les daré a ustedes ninguna porción de su territorio. A los descendientes de Lot les he dado por herencia la región de Ar”».

10 Tiempo atrás vivió allí un pueblo fuerte y numeroso, el de los emitas, que eran tan altos como losanaquitas.

11 Tanto a ellos como a los anaquitas se les consideraba gigantes, pero los moabitas los llamaban emitas.

12 Antiguamente los horeos vivieron en Seír, pero los descendientes de Esaú los desalojaron, los destruyeron y se establecieron en su lugar, tal como lo hará Israel en la tierra que elSeñorle va a dar en posesión.

13 «ElSeñorordenó: “¡En marcha! ¡Crucen el arroyo Zéred!” Y así lo hicimos.

14 Habían pasado treinta y ocho años desde que salimos de Cades Barnea hasta que cruzamos el arroyo Zéred. Para entonces ya había desaparecido del campamento toda la generación de guerreros, tal como elSeñorlo había jurado.

15 ElSeñoratacó el campamento hasta que los eliminó por completo.

16 »Cuando ya no quedaba entre el pueblo ninguno de aquellos guerreros,

17 elSeñorme dijo:

18 “Hoy van a cruzar la frontera de Moab por la ciudad de Ar.

19 Cuando lleguen a la frontera de los amonitas, no los ataquen ni los provoquen a la guerra, porque no les daré a ustedes ninguna porción de su territorio. Esa tierra se la he dado por herencia a los descendientes de Lot”.

20 Hace mucho tiempo, a esta región se le consideró tierra de gigantes, porque antiguamente ellos vivían allí. Los amonitas los llamaban zamzumitas.

21 Eran fuertes y numerosos, y tan altos como losanaquitas, pero elSeñorlos destruyó por medio de los amonitas, quienes luego de desalojarlos se establecieron en su lugar.

22 Lo mismo hizo elSeñoren favor de los descendientes de Esaú, que vivían en Seír, cuando por medio de ellos destruyó a los horeos. A estos los desalojó para que los descendientes de Esaú se establecieran en su lugar, y hasta el día de hoy residen allí.

23 Y en cuanto a los aveos que vivían en las aldeas cercanas a Gaza, los caftoritas procedentes de Creta los destruyeron y se establecieron en su lugar.

Derrota de Sijón, rey de Hesbón

24 »Después nos dijo elSeñor: “Emprendan de nuevo el viaje y crucen el arroyo Arnón. Yo les entrego a Sijón el amorreo, rey de Hesbón, y su tierra. Láncense a la conquista. Declárenle la guerra.

25 Hoy mismo comenzaré a infundir entre todas las naciones que hay debajo del cielo terror y espanto hacia ustedes. Cuando ellas escuchen hablar de ustedes, temblarán y se llenarán de pánico”.

26 »Desde el desierto de Cademot envié mensajeros a Sijón, rey de Hesbón, con esta oferta de paz:

27 “Déjanos pasar por tu país; nos mantendremos en el camino principal, sin desviarnos ni a la derecha ni a la izquierda.

28 Te pagaremos todo el alimento y toda el agua que consumamos. Solo permítenos pasar,

29 tal como nos lo permitieron los descendientes de Esaú, que viven en Seír, y los moabitas, que viven en Ar. Necesitamos cruzar el Jordán para entrar en la tierra que nos da elSeñornuestro Dios”.

30 »Pero Sijón, rey de Hesbón, se negó a dejarnos pasar por allí, porque elSeñornuestro Dios había ofuscado su espíritu y endurecido sucorazón, para hacerlo súbdito nuestro, como lo es hasta hoy.

31 Entonces elSeñorme dijo: “Ahora mismo voy a entregarles a Sijón y su país. Láncense a conquistarlo, y tomen posesión de su territorio”.

32 »Cuando Sijón, acompañado de todo su ejército, salió a combatirnos en Yahaza,

33 elSeñornuestro Dios nos lo entregó y lo derrotamos, junto con sus hijos y todo su ejército.

34 En aquella ocasión conquistamos todas sus ciudades y lasdestruimospor completo; matamos a varones, mujeres y niños. ¡Nadie quedó con vida!

35 Solo nos llevamos el ganado y el botín de las ciudades que conquistamos.

36 Desde Aroer, que está a la orilla del arroyo Arnón, hasta Galaad, no hubo ciudad que nos ofreciera resistencia; elSeñornuestro Dios nos entregó las ciudades una a una.

37 Sin embargo, conforme a la orden delSeñornuestro Dios, no nos acercamos al territorio amonita, es decir, a toda la franja que se extiende a lo largo del arroyo Jaboc, ni a las ciudades de la región montañosa.

Deuteronomio 3

Derrota de Og, rey de Basán

1 »Cuando tomamos la ruta hacia Basán, el rey Og, que gobernaba ese país, nos salió al encuentro en Edrey. Iba acompañado de todo su ejército, dispuesto a pelear.

2 Pero elSeñorme dijo: “No le tengan miedo, porque se lo he entregado a ustedes, con todo su ejército y su territorio. Hagan con él lo que hicieron con Sijón, rey de los amorreos, que reinaba en Hesbón”.

3 »Y así sucedió. ElSeñornuestro Dios también entregó en nuestras manos al rey de Basán y a todo su ejército. Los derrotamos, y nadie vivió para contarlo.

4 En aquella ocasión conquistamos todas sus ciudades. Nos apoderamos de las sesenta ciudades que se encontraban en la región de Argob, del reino de Og en Basán.

5 Todas esas ciudades estaban fortificadas con altos muros, y con portones y barras, sin contar las muchas aldeas no amuralladas.

6 Tal como hicimos con Sijón, rey de Hesbón,destruimospor completo las ciudades con sus varones, mujeres y niños,

7 pero nos quedamos con todo el ganado y el botín de sus ciudades.

8 »Fue así como en aquella ocasión nos apoderamos del territorio de esos dos reyes amorreos, es decir, de toda la porción al este del Jordán, desde el arroyo Arnón hasta el monte Hermón,

9 al que los sidonios llaman Sirión y los amorreos Senir.

10 También nos apoderamos de todas las ciudades de la meseta, todo Galaad y todo Basán, hasta Salcá y Edrey, ciudades del reino de Og en Basán.

11 Por cierto, el rey Og de Basán fue el último de los gigantes. Su camaera de hierro y medía cuatro metros y medio de largo por dos de ancho.Todavía se puede verla en Rabá de los amonitas.

División de la tierra

12 »Una vez que nos apoderamos de esa tierra, a los rubenitas y a los gaditas les entregué el territorio que está al norte de Aroer y junto al arroyo Arnón, y también la mitad de la región montañosa de Galaad con sus ciudades.

13 El resto de Galaad y todo el reino de Og, es decir, Basán, se los entregué a la media tribu de Manasés.

»Ahora bien, a toda la región de Argob en Basán se le conoce como tierra de gigantes.

14 Yaír, uno de los descendientes de Manasés, se apoderó de toda la región de Argob hasta la frontera de los guesureos y los macateos, y a esa región de Basán le puso su propionombre, llamándola Javot Yaír,nombre que retiene hasta el día de hoy.

15 A Maquir le entregué Galaad,

16 y a los rubenitas y a los gaditas les entregué el territorio que se extiende desde Galaad hasta el centro del arroyo Arnón, y hasta el río Jaboc, que marca la frontera de los amonitas.

17 Su frontera occidental era el Jordán en el Arabá, desde el lago Quinérethasta el mar del Arabá, que es el Mar Muerto, en las laderas del monte Pisgá.

18 »En aquel tiempo les di esta orden: “ElSeñorsu Dios les ha dado posesión de esta tierra. Ustedes, los hombres fuertes y guerreros, pasen al otro lado al frente de sus hermanos israelitas.

19 En las ciudades que les he entregado permanecerán solamente sus mujeres, sus niños y el mucho ganado que yo sé que ustedes tienen.

20 No podrán volver al territorio que les he entregado hasta que elSeñorhaya dado reposo a sus hermanos, como se lo ha dado a ustedes, y hasta que ellos hayan tomado posesión de la tierra que elSeñorsu Dios les entregará al otro lado del Jordán”.

Instrucciones a Josué

21 »En aquel tiempo le ordené a Josué: “Con tus propios ojos has visto todo lo que elSeñor, el Dios de ustedes, ha hecho con esos dos reyes. Y lo mismo hará con todos los reinos por donde vas a pasar.

22 No les tengas miedo, que elSeñortu Dios pelea por ti”.

Dios le prohíbe a Moisés cruzar el Jordán

23 »En aquella ocasión le supliqué alSeñor:

24 “Tú,Señory Dios, has comenzado a mostrarle a tu siervo tu grandeza y tu poder; pues ¿qué dios hay en el cielo o en la tierra capaz de hacer las obras y los prodigios que tú realizas?

25 Déjame pasar y ver la buena tierra al otro lado del Jordán, esa hermosa región montañosa y el Líbano”.

26 Pero por causa de ustedes elSeñorse enojó conmigo y no me escuchó, sino que me dijo: “¡Basta ya! No me hables más de este asunto.

27 Sube hasta la cumbre del Pisgá y mira al norte, al sur, al este y al oeste. Contempla la tierra con tus propios ojos, porque no vas a cruzar este río Jordán.

28 Dale a Josué las debidas instrucciones; anímalo y fortalécelo, porque será él quien pasará al frente de este pueblo y quien les dará en posesión la tierra que vas a ver”.

29 »Y permanecimos en el valle, frente a Bet Peor.

Deuteronomio 4

Exhortación a la obediencia

1 »Ahora, israelitas, escuchen los preceptos y las normas que les enseñé, para que los pongan en práctica. Así vivirán y podrán entrar a la tierra que elSeñor, el Dios de sus antepasados, les da en posesión.

2 No añadan ni quiten palabra alguna a esto que yo les ordeno. Más bien, cumplan los mandamientos delSeñorsu Dios.

3 »Ustedes vieron con sus propios ojos lo que elSeñorhizo en Baal Peor, y cómo elSeñorsu Dios destruyó de entre ustedes a todos los que siguieron al dios de ese lugar.

4 Pero ustedes, los que se mantuvieron fieles alSeñorsu Dios, todavía están vivos.

5 »Miren, yo les he enseñado los preceptos y las normas que me ordenó elSeñormi Dios, para que ustedes los pongan en práctica en la tierra de la que ahora van a tomar posesión.

6 Obedézcanlos y pónganlos en práctica; así demostrarán su sabiduría e inteligencia ante las naciones. Ellas oirán todos estos preceptos, y dirán: “En verdad, este es un pueblo sabio e inteligente; ¡esta es una gran nación!”

7 ¿Qué otra nación hay tan grande como la nuestra? ¿Qué nación tiene dioses tan cerca de ella como lo está de nosotros elSeñornuestro Dios cada vez que lo invocamos?

8 ¿Y qué nación hay tan grande que tenga normas y preceptos tan justos, como toda estaleyque hoy les expongo?

9 »¡Pero tengan cuidado! Presten atención y no olviden las cosas que han visto sus ojos, ni las aparten de sucorazónmientras vivan. Cuéntenselas a sus hijos y a sus nietos.

10 El día que ustedes estuvieron ante elSeñorsu Dios en Horeb, él me dijo: “Convoca al pueblo para que se presente ante mí y oiga mis palabras, para que aprenda a temerme todo el tiempo que viva en la tierra, y para que enseñe esto mismo a sus hijos”.

11 Ustedes se acercaron al pie de la montaña, y allí permanecieron, mientras la montaña ardía en llamas que llegaban hasta el cielo mismo, entre negros nubarrones y densa oscuridad.

12 Entonces elSeñorles habló desde el fuego, y ustedes oyeron el sonido de las palabras, pero no vieron forma alguna; solo se oía una voz.

13 ElSeñorles dio a conocer supacto, los diez mandamientos, los cuales escribió en dos tablas de piedra y les ordenó que los pusieran en práctica.

14 En aquel tiempo elSeñorme ordenó que les enseñara los preceptos y las normas que ustedes deberán poner en práctica en la tierra que van a poseer al cruzar el Jordán.

Prohibición de la idolatría

15 »El día que elSeñorles habló en Horeb, en medio del fuego, ustedes no vieron ninguna figura. Por lo tanto, tengan mucho cuidado

16 de no corromperse haciendo ídolos o figuras que tengan forma o imagen de hombre o de mujer,

17 o de animales que caminan sobre la tierra, o de aves que vuelan por el aire,

18 o de reptiles que se arrastran por la tierra, o de peces que viven en las aguas debajo de la tierra.

19 De lo contrario, cuando levanten los ojos y vean todo el ejército del cielo —es decir, el sol, la luna y las estrellas—, pueden sentirse tentados a postrarse ante ellos y adorarlos. Esos astros se los ha dado elSeñor, el Dios de ustedes, a todas las naciones que están debajo del cielo.

20 Pero a ustedes elSeñorlos tomó y los sacó de Egipto, de ese horno donde se funde el hierro, para que fueran el pueblo de su propiedad, como lo son ahora.

21 »Sin embargo, por culpa de ustedes elSeñorse enojó conmigo y juró que yo no cruzaría el Jordán ni entraría en la buena tierra que elSeñorsu Dios les da en posesión.

22 Yo moriré en esta tierra sin haber cruzado el Jordán, pero ustedes sí lo cruzarán y tomarán posesión de esa buena tierra.

23 Tengan, pues, cuidado de no olvidar elpactoque elSeñorsu Dios ha hecho con ustedes. No se fabriquen ídolos de ninguna figura que elSeñorsu Dios les haya prohibido,

24 porque elSeñorsu Dios es fuego consumidor y Dios celoso.

25 »Si después de haber tenido hijos y nietos, y de haber vivido en la tierra mucho tiempo, ustedes se corrompen y se fabrican ídolos y toda clase de figuras, haciendo así lo malo ante elSeñorsu Dios y provocándolo a ira,

26 hoy pongo al cielo y a la tierra por testigos contra ustedes, de que muy pronto desaparecerán de la tierra que van a poseer al cruzar el Jordán. No vivirán allí mucho tiempo, sino que serán destruidos por completo.

27 ElSeñorlos dispersará entre las naciones, y entre todas ellas solo quedarán esparcidos unos pocos.

28 Allí ustedes adorarán a dioses de madera y de piedra, hechos porseres humanos: dioses que no pueden ver ni oír, ni comer ni oler.

29 »Pero, si desde allí buscas alSeñortu Dios con todo tucorazóny con toda tu alma, lo encontrarás.

30 Y al cabo del tiempo, cuando hayas vivido en medio de todas esas angustias y dolores, volverás alSeñortu Dios y escucharás su voz.

31 Porque elSeñortu Dios es un Dios compasivo, que no te abandonará ni te destruirá, ni se olvidará del pacto que mediante juramento hizo con tus antepasados.

El Señor es Dios

32 »Investiga los tiempos pasados, desde el día que Dios creó alser humanoen la tierra, y examina la tierra de un extremo a otro del cielo. ¿Ha sucedido algo así de grandioso, o se ha sabido alguna vez de algo semejante?

33 ¿Qué pueblo ha oído a Dioshablarle en medio del fuego, como lo has oído tú, y ha vivido para contarlo?

34 ¿Qué dios ha intentado entrar en una nación y tomarla para sí mediante pruebas, señales, milagros, guerras, actos portentosos y gran despliegue de fuerza y de poder,como lo hizo por ti elSeñortu Dios en Egipto, ante tus propios ojos?

35 »A ti se te ha mostrado todo esto para que sepas que elSeñores Dios, y que no hay otro fuera de él.

36 Desde el cielo te permitió escuchar su voz, para instruirte. Y en la tierra te permitió ver su gran fuego, desde el cual te habló.

37 ElSeñoramó a tus antepasados y escogió a la descendencia de ellos; por eso él mismo personalmente te sacó de Egipto con gran poder,

38 y ante tus propios ojos desalojó a naciones más grandes y más fuertes que tú, para hacerte entrar en su tierra y dártela en posesión, como sucede hoy.

39 »Reconoce y considera seriamente hoy que elSeñores Dios arriba en el cielo y abajo en la tierra, y que no hay otro.

40 Obedece sus preceptos y normas que hoy te mando cumplir. De este modo a ti y a tus descendientes les irá bien, y permanecerán mucho tiempo en la tierra que elSeñorsu Dios les da para siempre».

Ciudades de refugio

41 Entonces Moisés reservó tres ciudades al este del Jordán,

42 para que en alguna de ellas pudiera refugiarse el que, sin premeditación ni rencor alguno, hubiera matado a su prójimo. De este modo tendría a dónde huir para ponerse a salvo.

43 Para los rubenitas designó Béser en el desierto, en la planicie; para los gaditas, Ramot de Galaad; y para los manasesitas, Golán de Basán.

Introducción a la ley

44 Esta es laleyque Moisés expuso a los israelitas.

45 Estos son los mandatos, preceptos y normas que Moisés les dictó después de que salieron de Egipto,

46 cuando todavía estaban al este del Jordán, en el valle cercano a Bet Peor. Era la tierra de Sijón, rey de los amorreos, que vivía en Hesbón y que había sido derrotado por Moisés y los israelitas cuando salieron de Egipto.

47 Los israelitas tomaron posesión de su tierra y de la tierra de Og, rey de Basán, es decir, de los dos reyes amorreos cuyos territorios estaban al este del Jordán.

48 Este territorio se extendía desde Aroer, a la orilla del arroyo Arnón, hasta el monte Sirión,es decir, el monte Hermón.

49 Incluía además todo el Arabá al este del Jordán, hasta el mar del Arabá, en las laderas del monte Pisgá.

Deuteronomio 5

Los Diez Mandamientos

1 Moisés convocó a todo Israel y dijo:

«Escuchen, israelitas, los preceptos y las normas que yo les comunico hoy. Apréndanselos y procuren ponerlos en práctica.

2 ElSeñornuestro Dios hizo unpactocon nosotros en el monte Horeb.

3 No fue con nuestros padres con quienes elSeñorhizo ese pacto, sino con nosotros, con todos los que hoy estamos vivos aquí.

4 Desde el fuego elSeñorles habló cara a cara en la montaña.

5 En aquel tiempo yo actué como intermediario entre elSeñory ustedes, para declararles la palabra delSeñor, porque ustedes tenían miedo del fuego y no subieron a la montaña. ElSeñordijo:

6 »Yo soy elSeñortu Dios. Yo te saqué de Egipto, país donde eras esclavo.

7 »No tengas otros dioses además de mí.

8 »No hagas ningún ídolo ni nada que guarde semejanza con lo que hay arriba en el cielo, ni con lo que hay abajo en la tierra, ni con lo que hay en las aguas debajo de la tierra.

9 No te inclines delante de ellos ni los adores. Yo, elSeñortu Dios, soy un Dios celoso. Cuando los padres son malvados y me odian, yo castigo a sus hijos hasta la tercera y cuarta generación.

10 Por el contrario, cuando me aman y cumplen mis mandamientos, les muestro mi amor por mil generaciones.

11 »No uses elnombredelSeñortu Dios en falso. Yo, elSeñor, no tendré por inocente a quien se atreva a usar mi nombre en falso.

12 »Observa el díasábado, y conságraselo alSeñortu Dios, tal como él te lo ha ordenado.

13 Trabaja seis días, y haz en ellos todo lo que tengas que hacer,

14 pero observa el séptimo día como día de reposo para honrar alSeñortu Dios. No hagas en ese día ningún trabajo, ni tampoco tu hijo, ni tu hija, ni tu esclavo, ni tu esclava, ni tu buey, ni tu burro, ni ninguno de tus animales, ni tampoco los extranjeros que vivan en tus ciudades. De ese modo podrán descansar tu esclavo y tu esclava, lo mismo que tú.

15 Recuerda que fuiste esclavo en Egipto, y que elSeñortu Dios te sacó de allí con gran despliegue de fuerza y de poder. Por eso elSeñortu Dios te manda observar el día sábado.

16 »Honra a tu padre y a tu madre, como elSeñortu Dios te lo ha ordenado, para que disfrutes de una larga vida y te vaya bien en la tierra que te da elSeñortu Dios.

17 »No mates.

18 No cometas adulterio.

19 No robes.

20 No des falso testimonio en contra de tu prójimo.

21 No codicies la esposa de tu prójimo, ni desees su casa, ni su tierra, ni su esclavo, ni su esclava, ni su buey, ni su burro, ni nada que le pertenezca.

22 »Estas son las palabras que elSeñorpronunció con voz fuerte desde el fuego, la nube y la densa oscuridad, cuando ustedes estaban reunidos al pie de la montaña. No añadió nada más. Luego las escribió en dos tablas de piedra, y me las entregó.

23 »Cuando ustedes oyeron la voz que salía de la oscuridad, mientras la montaña ardía en llamas, todos los jefes de sus tribus y susancianosvinieron a mí

24 y me dijeron: “ElSeñornuestro Dios nos ha mostrado su gloria y su majestad, y hemos oído su voz que salía del fuego. Hoy hemos visto que un simplemortalpuede seguir con vida aunque Dios hable con él.

25 Pero ¿por qué tenemos que morir? Este gran fuego nos consumirá, y moriremos, si seguimos oyendo la voz delSeñornuestro Dios.

26 Pues ¿qué mortal ha oído jamás la voz del Dios viviente hablarle desde el fuego, como la hemos oído nosotros, y ha vivido para contarlo?

27 Acércate tú alSeñornuestro Dios, y escucha todo lo que él te diga. Repítenos luego todo lo que te comunique, y nosotros escucharemos y obedeceremos”.

28 »ElSeñorescuchó cuando ustedes me hablaban, y me dijo: “He oído lo que este pueblo te dijo. Todo lo que dijeron está bien.

29 ¡Ojalá sucorazónesté siempre dispuesto a temerme y a cumplir todos mis mandamientos, para que a ellos y a sus hijos siempre les vaya bien!

30 »”Ve y diles que vuelvan a sus carpas.

31 Pero tú quédate aquí conmigo, que voy a darte todos los mandamientos, preceptos y normas que has de enseñarles, para que los pongan en práctica en la tierra que les daré como herencia”.

32 »Tengan, pues, cuidado de hacer lo que elSeñorsu Dios les ha mandado; no se desvíen ni a la derecha ni a la izquierda.

33 Sigan por elcaminoque elSeñorsu Dios les ha trazado, para que vivan, prosperen y disfruten de larga vida en la tierra que van a poseer.

Deuteronomio 6

El amor a Dios

1 »Estos son los mandamientos, preceptos y normas que elSeñortu Dios mandó que yo te enseñara, para que los pongas en práctica en la tierra de la que vas a tomar posesión,

2 para que durante toda tu vida tú y tus hijos y tus nietos honren alSeñortu Dios cumpliendo todos los preceptos y mandamientos que te doy, y para que disfrutes de larga vida.

3 Escucha, Israel, y esfuérzate en obedecer. Así te irá bien y serás un pueblo muy numeroso en la tierra donde abundan la leche y la miel, tal como te lo prometió elSeñor, el Dios de tus antepasados.

4 »Escucha, Israel: ElSeñornuestro Dios es el únicoSeñor.

5 Ama alSeñortu Dios con todo tucorazóny con toda tualmay con todas tus fuerzas.

6 Grábate en el corazón estas palabras que hoy te mando.

7 Incúlcaselas continuamente a tus hijos. Háblales de ellas cuando estés en tu casa y cuando vayas por el camino, cuando te acuestes y cuando te levantes.

8 Átalas a tus manos como un signo; llévalas en tu frente como una marca;

9 escríbelas en los postes de tu casa y en losportonesde tus ciudades.

10 »ElSeñortu Dios te hará entrar en la tierra que les juró a tus antepasados Abraham, Isaac y Jacob. Es una tierra con ciudades grandes y prósperas que tú no edificaste,

11 con casas llenas de toda clase de bienes que tú no acumulaste, con cisternas que no cavaste, y con viñas y olivares que no plantaste. Cuando comas de ellas y te sacies,

12 cuídate de no olvidarte delSeñor, que te sacó de Egipto, la tierra donde viviste en esclavitud.

13 »Teme alSeñortu Dios, sírvele solamente a él, y jura solo en sunombre.

14 No sigas a esos dioses de los pueblos que te rodean,

15 pues elSeñortu Dios está contigo y es un Dios celoso; no vaya a ser que su ira se encienda contra ti y te borre de la faz de la tierra.

16 »No pongas a prueba alSeñortu Dios, como lo hiciste en Masá.

17 Cumple cuidadosamente los mandamientos delSeñortu Dios, y los mandatos y preceptos que te ha dado.

18 Haz lo que es recto y bueno a los ojos delSeñor, para que te vaya bien y tomes posesión de la buena tierra que elSeñorles juró a tus antepasados.

19 ElSeñorarrojará a todos los enemigos que encuentres en tu camino, tal como te lo prometió.

20 »En el futuro, cuando tu hijo te pregunte: “¿Qué significan los mandatos, preceptos y normas que elSeñornuestro Dios les mandó?”,

21 le responderás: “En Egipto nosotros éramos esclavos del faraón, pero elSeñornos sacó de allá con gran despliegue de fuerza.

22 Ante nuestros propios ojos, elSeñorrealizó grandes señales y terribles prodigios en contra de Egipto, del faraón y de toda su familia.

23 Y nos sacó de allá para conducirnos a la tierra que a nuestros antepasados había jurado que nos daría.

24 ElSeñornuestro Dios nos mandó temerle y obedecer estos preceptos, para que siempre nos vaya bien y sigamos con vida. Y así ha sido hasta hoy.

25 Y si obedecemos fielmente todos estos mandamientos ante elSeñornuestro Dios, tal como nos lo ha ordenado, entonces seremos justos”.

Deuteronomio 7

Expulsión de las naciones

1 »ElSeñortu Dios te hará entrar en la tierra que vas a poseer, y expulsará de tu presencia a siete naciones más grandes y fuertes que tú, que son los hititas, los gergeseos, los amorreos, los cananeos, los ferezeos, los heveos y los jebuseos.

2 Cuando elSeñortu Dios te las haya entregado y tú las hayas derrotado, deberásdestruirlaspor completo. No harás ningún pacto con ellas, ni les tendrás compasión.

3 Tampoco te unirás en matrimonio con ninguna de esas naciones; no darás tus hijas a sus hijos ni tomarás sus hijas para tus hijos,

4 porque ellas los apartarán del Señor y los harán servir a otros dioses. Entonces la ira delSeñorse encenderá contra ti y te destruirá de inmediato.

5 »Esto es lo que harás con esas naciones: Destruirás sus altares, romperás suspiedras sagradas, derribarás sus imágenes de la diosaAseráy les prenderás fuego a sus ídolos.

6 Porque para elSeñortu Dios tú eres un pueblosanto; él te eligió para que fueras su posesión exclusiva entre todos los pueblos de la tierra.

7 »ElSeñorse encariñó contigo y te eligió, aunque no eras el pueblo más numeroso, sino el más insignificante de todos.

8 Lo hizo porque te ama y quería cumplir su juramento a tus antepasados; por eso te rescató del poder del faraón, el rey de Egipto, y te sacó de la esclavitud con gran despliegue de fuerza.

9 »Reconoce, por tanto, que elSeñortu Dios es el Dios verdadero, el Dios fiel, que cumple supactogeneración tras generación, y muestra su fiel amor a quienes lo aman y obedecen sus mandamientos,

10 pero que destruye a quienes lo odian y no se tarda en darles su merecido.

11 Por eso debes obedecer los mandamientos, los preceptos y las normas que hoy te mando que cumplas.

12 »Si prestas atención a estas normas, y las cumples y las obedeces, entonces elSeñortu Dios cumplirá el pacto que bajo juramento hizo con tus antepasados, y te mostrará su amor fiel.

13 Te amará, te multiplicará y bendecirá el fruto de tu vientre, y también el fruto de la tierra que juró a tus antepasados que les daría. Es decir, bendecirá el trigo, el vino y el aceite, y las crías de tus ganados y los corderos de tus rebaños.

14 Bendito serás, más que cualquier otro pueblo; no habrá entre los tuyos hombre ni mujer estéril, ni habrá un solo animal de tus ganados que se quede sin cría.

15 ElSeñorte mantendrá libre de toda enfermedad y alejará de ti las horribles enfermedades que conociste en Egipto; en cambio, las reservará para tus enemigos.

16 Destruye a todos los pueblos que elSeñortu Dios entregue en tus manos. No te apiades de ellos ni sirvas a sus dioses, para que no te sean una trampa mortal.

17 »Tal vez te preguntes: “¿Cómo podré expulsar a estas naciones, si son más numerosas que yo?”

18 Pero no les temas; recuerda bien lo que elSeñortu Dios hizo contra el faraón y contra todo Egipto.

19 Con tus propios ojos viste las grandes pruebas, señales y prodigios milagrosos que con gran despliegue de fuerza y de poder realizó elSeñortu Dios para sacarte de Egipto, y lo mismo hará contra todos los pueblos a quienes ahora temes.

20 Además, elSeñortu Dios enviará contra ellos avispas, hasta que hayan perecido todos los sobrevivientes y aun los que intenten esconderse de ti.

21 No te asustes ante ellos, pues elSeñortu Dios, el Dios grande y temible, está contigo.

22 ElSeñortu Dios expulsará a las naciones que te salgan al paso, pero lo hará poco a poco. No las eliminarás a todas de una sola vez, para que los animales salvajes no se multipliquen ni invadan tu territorio.

23 ElSeñortu Dios entregará a esas naciones en tus manos, y las llenará de gran confusión hasta destruirlas.

24 Pondrá a sus reyes bajo tu poder, y de susnombrestú borrarás hasta el recuerdo. Ninguna de esas naciones podrá resistir tu presencia, porque tú las destruirás.

25 Pero tú deberás quemar en el fuego las esculturas de sus dioses. No codicies la plata y el oro que las recubren, ni caigas en la trampa de quedarte con ellas, pues eso es algo que aborrece elSeñortu Dios.

26 No metas en tu casa nada que sea abominable. Todo eso debe serdestruido. Recházalo y detéstalo por completo, para que no seas destruido tú también.

Deuteronomio 8

Recuerda al Señor tu Dios

1 »Cumple fielmente todos los mandamientos que hoy te mando, para que vivas, te multipliques y tomes posesión de la tierra que elSeñorjuró a tus antepasados.

2 Recuerda que durante cuarenta años elSeñortu Dios te llevó por todo el camino del desierto, y te humilló y te puso a prueba para conocer lo que había en tucorazóny ver si cumplirías o no sus mandamientos.

3 Te humilló y te hizo pasar hambre, pero luego te alimentó con maná, comida que ni tú ni tus antepasados habían conocido, con lo que te enseñó que no solo de pan vive elhombre, sino de todo lo que sale de la boca delSeñor.

4 Durante esos cuarenta años no se te gastó la ropa que llevabas puesta, ni se te hincharon los pies.

5 Reconoce en tu corazón que, así como un padredisciplinaa su hijo, también elSeñortu Dios te disciplina a ti.

6 Cumple los mandamientos delSeñortu Dios; témelo y sigue suscaminos.

7 Porque elSeñortu Dios te conduce a una tierra buena: tierra de arroyos y de fuentes de agua, con manantiales que fluyen en los valles y en las colinas;

8 tierra de trigo y de cebada; de viñas, higueras y granados; de miel y de olivares;

9 tierra donde no escaseará el pan y donde nada te faltará; tierra donde las rocas son de hierro y de cuyas colinas sacarás cobre.

10 »Cuando hayas comido y estés satisfecho, alabarás alSeñortu Dios por la tierra buena que te habrá dado.

11 Pero ten cuidado de no olvidar alSeñortu Dios. No dejes de cumplir sus mandamientos, normas y preceptos que yo te mando hoy.

12 Y cuando hayas comido y te hayas saciado, cuando hayas edificado casas cómodas y las habites,

13 cuando se hayan multiplicado tus ganados y tus rebaños, y hayan aumentado tu plata y tu oro y sean abundantes tus riquezas,

14 no te vuelvas orgulloso ni olvides alSeñortu Dios, quien te sacó de Egipto, la tierra donde viviste como esclavo.

15 ElSeñorte guió a través del vasto y horrible desierto, esa tierra reseca y sedienta, llena de serpientes venenosas y escorpiones; te dio el agua que hizo brotar de la más duraroca;

16 en el desierto te alimentó con maná, comida que jamás conocieron tus antepasados. Así te humilló y te puso a prueba, para que al fin de cuentas te fuera bien.

17 No se te ocurra pensar: “Esta riqueza es fruto de mi poder y de la fuerza de mis manos”.

18 Recuerda alSeñortu Dios, porque es él quien te da el poder para producir esa riqueza; así ha confirmado hoy elpactoque bajo juramento hizo con tus antepasados.

19 »Si llegas a olvidar alSeñortu Dios, y sigues a otros dioses para adorarlos e inclinarte ante ellos, testifico hoy en contra tuya que ciertamente serás destruido.

20 Si no obedeces alSeñortu Dios, te sucederá lo mismo que a las naciones que elSeñorirá destruyendo a tu paso.