Zacarías 7

Justicia y misericordia en lugar de ayuno

1 En el cuarto año del reinado del rey Darío, en el día cuatro del mes noveno, que es el mes dequisleu, la palabra delSeñorvino a Zacarías.

2 El pueblo de Betel había enviado a Sarézer y a Reguen Mélec, y a sus hombres, a buscar el favor delSeñor

3 y a preguntarles a los sacerdotes de la casa delSeñorTodopoderosoy a los profetas: «¿Debemos observar en el quinto mes un día de duelo y abstinencia, tal como lo hemos hecho todos estos años?»

4 Vino entonces a mí esta palabra de parte delSeñorTodopoderoso:

5 «Dile a todo el pueblo de la tierra,

y también a los sacerdotes:

“Cuando ustedes ayunaban y se lamentaban

en los meses quinto y séptimo

de los últimos setenta años,

¿realmente ayunaban por mí?

6 Y, cuando ustedes comen y beben,

¿acaso no lo hacen para sí mismos?”»

7 ¿No son estas las palabras

que por medio de los antiguos profetas

elSeñormismo proclamó

cuando Jerusalén y las ciudades cercanas

estaban habitadas y tenían paz,

cuando el Néguev y las llanuras del oeste

también estaban habitadas?

8 La palabra delSeñorvino de nuevo a Zacarías. Le advirtió:

9 «Así dice elSeñorTodopoderoso:

»“Juzguen con verdadera justicia;

muestren amor y compasión

los unos por los otros.

10 No opriman a las viudas ni a los huérfanos,

ni a los extranjeros ni a los pobres.

No maquinen el mal en sucorazón

los unos contra los otros”.

11 »Pero ellos se negaron a hacer caso. Desafiantes volvieron la espalda, y se taparon los oídos.

12 Para no oír las instrucciones ni las palabras que por medio de los antiguos profetas elSeñorTodopoderoso había enviado con su Espíritu, endurecieron su corazón como el diamante. Por lo tanto, elSeñorTodopoderoso se llenó de ira.

13 “Como no me escucharon cuando los llamé, tampoco yo los escucharé cuando ellos me llamen —dice elSeñorTodopoderoso—.

14 Como con un torbellino, los dispersé entre todas las naciones que no conocían. La tierra que dejaron quedó tan desolada que nadie siquiera pasaba por ella. Fue así como convirtieron en desolación la tierra que antes era una delicia”».

Zacarías 8

El Señor promete bendecir a Jerusalén

1 Otra vez vino a mí la palabra delSeñorTodopoderoso. Me hizo saber lo siguiente:

2 «Así dice elSeñorTodopoderoso:

»“Siento grandes celos porSión.

Son tantos mis celos por ella

que me llenan de furia”.

3 »Así dice elSeñor:

»“Regresaré a Sión,

y habitaré en Jerusalén.

Y Jerusalén será conocida

como la Ciudad de la Verdad,

y el monte delSeñorTodopoderoso

como el Monte de laSantidad”.

4 »Así dice elSeñorTodopoderoso:

»“Los ancianos y las ancianas volverán a sentarse

en las calles de Jerusalén,

cada uno con su bastón en la mano

debido a su avanzada edad.

5 Los niños y las niñas volverán a jugar

en las calles de la ciudad”.

6 »Así dice elSeñorTodopoderoso:

»“Al remanente de este pueblo

podrá parecerle imposible en aquellos días,

¿pero también a mí me parecerá imposible?,

afirma elSeñorTodopoderoso”.

7 »Así dice elSeñorTodopoderoso:

»“Salvaré a mi pueblo

de los países de oriente y de occidente.

8 Los haré volver

para que vivan en Jerusalén;

ellos serán mi pueblo

y yo seré su Dios,

en la verdad y en la justicia”.

9 »Así dice elSeñorTodopoderoso:

»“¡Cobren ánimo, ustedes,

los que en estos días han escuchado

las palabras de los profetas,

mientras se echan los cimientos

para la reconstrucción

del templo delSeñorTodopoderoso!

10 Porque antes de estos días

ni los hombres recibían su jornal

ni los animales su alimento.

Por culpa del enemigo

tampoco los viajeros tenían seguridad,

pues yo puse a lahumanidadentera

en contra de sus semejantes.

11 Pero ya no trataré al remanente de este pueblo

como lo hice en el pasado

—afirma elSeñorTodopoderoso—.

12 Habrápazcuando se siembre,

y las vides darán su fruto;

la tierra producirá sus cosechas

y el cielo enviará su rocío.

Todo esto se lo daré como herencia

al remanente de este pueblo.

13 Judá e Israel, ¡no teman!

Ustedes han sido entre las naciones

objeto de maldición,

pero yo los salvaré,

y serán una bendición.

¡Cobren ánimo!”

14 »Así dice elSeñorTodopoderoso:

»“Cuando sus antepasados me hicieron enojar,

yo decidí destruirlos sin ninguna compasión

—afirma elSeñorTodopoderoso—.

15 Pero ahora he decidido

hacerles bien a Jerusalén y a Judá.

¡Así que no tengan miedo!

16 »”Lo que ustedes deben hacer

es decirse la verdad,

y juzgar en sus tribunales

con la verdad y la justicia.

¡Eso trae la paz!

17 No maquinen el mal contra su prójimo,

ni sean dados al falso testimonio,

porque yo aborrezco todo eso,

afirma elSeñor”».

18 Vino a mí la palabra delSeñorTodopoderoso, y me declaró:

19 «Así dice elSeñorTodopoderoso:

»“Para Judá, los ayunos de los meses

cuarto, quinto, séptimo y décimo

serán motivo de gozo y de alegría,

y de animadas festividades.

Amen, pues, la verdad y la paz”.

20 »Así dice elSeñorTodopoderoso:

»“Todavía vendrán pueblos

y habitantes de muchas ciudades

21 que irán de una ciudad a otra

diciendo a los que allí vivan:

‘¡Vayamos alSeñorpara buscar su bendición!

¡Busquemos alSeñorTodopoderoso!

¡Yo también voy a buscarlo!’

22 Y muchos pueblos y potentes naciones

vendrán a Jerusalén

en busca delSeñorTodopoderoso

y de su bendición”.

23 »Así dice elSeñorTodopoderoso: “En aquellos días habrá mucha gente, de todo idioma y de toda nación, que tomará a un judío por el borde de su capa y le dirá: ¡Déjanos acompañarte! ¡Hemos sabido que Dios está con ustedes!”»

Zacarías 9

Juicio contra los enemigos de Israel

1 Esta profecía es la palabra delSeñor, la cual caerá sobre la tierra de Jadrac y sobre Damasco. Ciertamente elSeñortiene puestos los ojos sobre la humanidad y sobre todas las tribus de Israel,

2 como también sobre Jamat, su vecina, y sobre Tiro y Sidón, aunque sean muy sabias.

3 Tiro se ha edificado una fortaleza;

ha amontonado plata como polvo,

y oro como lodo de las calles.

4 Pero el Señor le quitará sus posesiones;

arrojará al mar sus riquezas,

y el fuego la devorará.

5 Lo verá Ascalón, y se llenará de miedo;

Gaza se retorcerá en agonía,

y lo mismo hará Ecrón

al ver marchita su esperanza.

Gaza se quedará sin rey,

y Ascalón sin habitantes.

6 Bastardos habitarán en Asdod,

y yo aniquilaré el orgullo de los filisteos.

7 De la boca les quitaré la sangre,

y de entre los dientes el alimento prohibido.

También los filisteos serán

un remanente de nuestro Dios;

se convertirán en jefes de Judá,

y Ecrón será como los jebuseos.

8 Montaré guardia junto a mi casa

para que nadie entre ni salga.

¡Nunca más un opresor invadirá a mi pueblo,

porque ahora me mantengo vigilante!

El rey de Sión

9 ¡Alégrate mucho, hija deSión!

¡Grita de alegría, hija de Jerusalén!

Mira, tu rey viene hacia ti,

justo, salvador y humilde.

Viene montado en un asno,

en un pollino, cría de asna.

10 Destruirá los carros de Efraín

y los caballos de Jerusalén.

Quebrará el arco de combate

y proclamarápaza las naciones.

Su dominio se extenderá de mar a mar,

¡desde el río Éufrates

hasta los confines de la tierra!

Restauración de Israel

11 En cuanto a ti,

por la sangre de mipactocontigo

libraré de la cisterna seca a tus cautivos.

12 Vuelvan a su fortaleza,

cautivos de la esperanza,

pues hoy mismo les hago saber

que les devolveré el doble.

13 Tensaré a Judá como mi arco,

y pondré a Efraín como mi flecha.

Sión, incitaré a tus hijos

contra los hijos de Grecia

y te usaré como espada de guerrero.

14 ElSeñorse aparecerá sobre ellos,

y como un relámpago saldrá su flecha.

¡ElSeñoromnipotente tocará la trompeta

y marchará sobre las tempestades del sur!

15 ElSeñorTodopoderoso los protegerá,

y ellos destruirán por completo

los proyectiles de la honda.

Beberán y reirán como embriagados de vino;

se llenarán como un tazón de libaciones,

como los cuernos del altar.

16 En aquel día elSeñorsu Dios

salvará a su pueblo como a un rebaño,

y en la tierra delSeñor

brillarán como las joyas de una corona.

17 ¡Qué bueno y hermoso será todo ello!

El trigo dará nuevos bríos a los jóvenes,

y el mosto alegrará a las muchachas.

Zacarías 10

El Señor cuidará de Judá

1 ¡Pídanle alSeñorque llueva en primavera!

¡Él es quien hace los nubarrones

y envía los aguaceros!

¡Él es quien da a todohombre

la hierba del campo!

2 Los ídolos hablan con engaño,

los adivinos tienen sueños falsos;

hablan de visiones engañosas

y consuelan con fantasías.

¡Y el pueblo vaga como rebaño agobiado

porque carece depastor!

3 Se enciende mi ira contra los pastores;

castigaré a esos machos cabríos.

Ciertamente elSeñorTodopoderoso

cuida de Judá, que es su rebaño,

¡y lo convertirá en su corcel de honor

el día de la batalla!

4 De Judá saldrán

la piedra angular y la estaca de la carpa,

el arco de guerra y todo gobernante.

5 Juntos serán como héroes

que combaten sobre el lodo de las calles,

que luchan contra jinetes y los derriban

porque elSeñorestá con ellos.

6 «Yo fortaleceré a la tribu de Judá

y salvaré a los descendientes de José.

Me he compadecido de ellos

y los haré volver.

Será como si nunca los hubiera rechazado,

porque yo soy elSeñorsu Dios,

y les responderé.

7 Efraín se volverá como un guerrero,

y sucorazónse alegrará

como si tomara vino.

Sus hijos lo verán y se pondrán felices;

su corazón se alegrará en elSeñor.

8 Yo los llamaré y los recogeré.

Cuando los haya redimido,

serán tan numerosos como antes.

9 Aunque los dispersé entre los pueblos,

en tierras remotas se acordarán de mí.

Aunque vivieron allí con sus hijos,

regresarán a su tierra.

10 Los traeré de Egipto,

los recogeré de Asiria,

los llevaré a Galaad y al Líbano,

y hasta espacio les faltará.

11 Cruzarán el mar de la angustia,

pero yo heriré sus olas,

y las profundidades del Nilo se secarán.

Abatiré el orgullo de Asiria,

y pondré fin al dominio de Egipto.

12 Yo mismo los fortaleceré,

y ellos caminarán en mi nombre»,

afirma elSeñor.

Zacarías 11

1 ¡Abre tus puertas, monte Líbano,

para que el fuego devore tus cedros!

2 ¡Gime tú, ciprés, porque los cedros se han caído

y los majestuosos árboles se han derrumbado!

¡Giman, robles de Basán!

¡Los tupidos bosques han sido derribados!

3 Escuchen el gemido de los pastores;

¡sus ricos pastizales han sido destruidos!

Escuchen el rugido de los leones;

¡la espesura del Jordán ha quedado devastada!

Los dos pastores

4 Así dice elSeñormi Dios: «Cuida de las ovejas destinadas al matadero.

5 Quienes las compran las matan impunemente, y quienes las venden dicen: “¡Bendito sea elSeñor, porque me he enriquecido!” Ni sus propios pastores se compadecen de ellas.

6 Pero ya no tendré piedad de los que habitan este país —afirma elSeñor—, sino que los entregaré en manos de su prójimo y de su rey. Aunque devasten el país, no los rescataré de sus manos».

7 Así que me dediqué a cuidar las ovejas que los mercaderes habían destinado al matadero. Tomé dos varas depastor: a una le puse por nombre Gracia, y a la otra Unión, y me dediqué a cuidar del rebaño.

8 En un solo mes me deshice de tres pastores.

Pero me cansé de las ovejas, y ellas se cansaron de mí.

9 Así que les dije:«Ya no voy a ser su pastor. Las que se vayan a morir, que se mueran; las que deban perecer, que perezcan; y las que queden con vida, que se devoren unas a otras».

10 Tomé entonces la vara a la que había llamado Gracia, y la quebré. De ese modo anulé el pacto que había hecho con todas las naciones.

11 Ese mismo día quedó anulado, y los mercaderes de ovejas que me observaban supieron que se trataba de la palabra delSeñor.

12 Les dije: «Si les parece bien, páguenme mi jornal; de lo contrario, quédense con él». Y me pagaron solo treinta monedas de plata.

13 ¡Valiente precio el que me pusieron!

Entonces elSeñorme dijo: «Entrégaselas al fundidor». Así que tomé las treinta monedas de plata y se las di al fundidor del templo delSeñor.

14 Quebré luego la segunda vara, a la que había llamado Unión, y anulé el vínculo fraternal entre Judá e Israel.

15 ElSeñorme dijo entonces: «Vístete ahora como uno de esos pastores insensatos,

16 porque voy a poner sobre el país a un pastor que no se preocupará por las ovejas moribundas, ni buscará a las ovejas pequeñas, ni curará a las ovejas heridas ni dará de comer a las ovejas sanas, sino que devorará a las más gordas y les arrancará las pezuñas».

17 ¡Ay del pastor inútil

que abandona su rebaño!

¡Que la espada le hiera el brazo,

y el puñal le saque el ojo derecho!

¡Que del brazo quede tullido,

y del ojo derecho, ciego!

Zacarías 12

Destrucción de los enemigos de Jerusalén

1 Esta profecía es la palabra delSeñorcon respecto a Israel.

Afirma elSeñor, que extendió los cielos,

que echó los cimientos de la tierra,

y que puso en elhombrealiento de vida:

2 «Convertiré a Jerusalén en una copa que embriagará a todos los pueblos vecinos. Judá será sitiada, lo mismo que Jerusalén,

3 y todas las naciones de la tierra se juntarán contra ella.

»En aquel día convertiré a Jerusalén en una roca inconmovible para todos los pueblos. Los que intenten moverla quedarán despedazados.

4 »En aquel día espantaré a todos los caballos y enloqueceré a sus jinetes —afirma elSeñor—. Me mantendré vigilante sobre Judá, pero dejaré ciegos a los caballos de todas las naciones.

5 Entonces los jefes de Judá proclamarán: “La fortaleza de los habitantes de Jerusalén es su Dios, elSeñorTodopoderoso”.

6 »En aquel día convertiré a los jefes de Judá en un brasero ardiente dentro de un bosque, en una antorcha encendida entre las gavillas. A diestra y a siniestra devorarán a todos los pueblos vecinos, pero Jerusalén misma volverá a ser habitada.

7 ElSeñorsalvará primero las viviendas de Judá, para que no sea mayor la gloria de la casa real de David, y la de los habitantes de Jerusalén, que la de Judá.

8 »En aquel día yo, elSeñor, protegeré a los habitantes de Jerusalén. El más débil entre ellos será como David, y la casa real de David será como Dios mismo, como el ángel delSeñorque marcha al frente de ellos.

Lamento por el que fue traspasado

9 »En aquel día me dispondré a destruir a todas las naciones que ataquen a Jerusalén.

10 Sobre la casa real de David y los habitantes de Jerusalén derramaré un espíritude gracia y de súplica, y entonces pondrán sus ojos en mí. Harán lamentación por el que traspasaron, como quien hace lamentación por su hijo único; llorarán amargamente, como quien llora por su primogénito.

11 »En aquel día habrá una gran lamentación en Jerusalén, como la de Hadad Rimón en la llanura de Meguido.

12 Todo el país hará duelo, familia por familia:

»la parentela de David

y sus esposas,

la parentela de Natán

y sus esposas,

13 la parentela de Leví

y sus esposas,

la parentela de Simí

y sus esposas,

14 y todas las demás familias

y sus esposas.

Zacarías 13

Limpieza del pecado

1 »En aquel día se abrirá una fuente para lavar del pecado y de laimpurezaa la casa real de David y a los habitantes de Jerusalén.

2 »En aquel día arrancaré del país losnombresde los ídolos, y nunca más volverán a ser invocados —afirma elSeñorTodopoderoso—. También eliminaré del país a los profetas y la impureza que los inspira.

3 Y, si hubiera todavía alguno que quisiera profetizar, sus propios padres le dirán: “Has mentido en el nombre delSeñor. Por tanto, debes morir”. Y por meterse a profeta, sus propios padres lo traspasarán con espada.

4 »En aquel día los profetas se avergonzarán de sus visiones proféticas. Ya no engañarán a nadie vistiéndose con mantos de piel,

5 sino que cada cual dirá: “Yo no soy profeta, sino agricultor. Desde mi juventud, la tierra ha sido mi ocupación”.

6 Y, si alguien le pregunta: “¿Por qué tienes esas heridas en las manos?”, él responderá: “Son las heridas que me hicieron en casa de mis amigos”.

El pastor herido, las ovejas dispersas

7 »¡Despierta, espada, contra mipastor,

contra el hombre en quien confío!

—afirma elSeñorTodopoderoso—.

Hiere al pastor

para que se dispersen las ovejas

y vuelva yo mi mano contra los corderitos.

8 Las dos terceras partes del país

serán abatidas y perecerán;

solo una tercera parte quedará con vida

—afirma elSeñor—.

9 Pero a esa parte restante la pasaré por el fuego;

la refinaré como se refina la plata,

la probaré como se prueba el oro.

Entonces ellos me invocarán

y yo les responderé.

Yo diré: “Ellos son mi pueblo”,

y ellos dirán: “ElSeñores nuestro Dios”.

Zacarías 14

El reinado venidero del Señor

1 »¡Jerusalén! Viene un día para elSeñorcuando tus despojos serán repartidos en tus propias calles.

2 Movilizaré a todas las naciones para que peleen contra ti. Te conquistarán, saquearán tus casas y violarán a tus mujeres. La mitad de tus habitantes irá al exilio, pero el resto del pueblo se quedará contigo.

3 Entonces saldrá elSeñory peleará contra aquellas naciones, como cuando pelea en el día de la batalla.

4 »En aquel día pondrá elSeñorsus pies en el monte de los Olivos, que se encuentra al este de Jerusalén, y el monte de los Olivos se partirá en dos de este a oeste, y formará un gran valle, con una mitad del monte desplazándose al norte y la otra mitad al sur.

5 Ustedes huirán por el valle de mi monte, porque se extenderá hasta Asal. Huirán como huyeron del terremoto en los días de Uzías, rey de Judá. Entonces vendrá elSeñormi Dios, acompañado de todos sus fieles.

6 »En aquel día no habrá luz, ni hará frío.

7 Será un día excepcional, que solo elSeñorconoce: no tendrá día ni noche, pues, cuando llegue la noche, seguirá alumbrando la luz.

8 »En aquel día fluirá agua viva desde Jerusalén, tanto en verano como en invierno. Y una mitad correrá hacia el Mar Muerto, y la otra hacia el mar Mediterráneo.

9 ElSeñorreinará sobre toda la tierra. En aquel día elSeñorserá el único Dios, y sunombreserá el único nombre.

10 »Desde Gueba hasta Rimón, al sur de Jerusalén, todo el país se volverá un desierto.Pero Jerusalén se levantará y permanecerá en su lugar, desde la puerta de Benjamín hasta el sitio de la puerta Primera, hasta la puerta del Ángulo, y desde la torre de Jananel hasta los lagares del rey.

11 Jerusalén volverá a ser habitada, tendrá tranquilidad, y nunca más serádestruida.

12 »Esta es la plaga con la que elSeñorherirá a todos los pueblos que pelearon contra Jerusalén: Se les pudrirá la carne en vida, se les pudrirán los ojos en las cuencas, y se les pudrirá la lengua en la boca.

13 En aquel día elSeñorlos llenará de pánico. Cada uno levantará la mano contra el otro, y se atacarán entre sí.

14 También Judá peleará en Jerusalén, y se recogerán las riquezas de todas las naciones vecinas, y grandes cantidades de oro y plata y de ropa.

15 Una plaga semejante herirá también a caballos y mulos, camellos y asnos, y a todo animal que esté en aquellos campamentos.

16 »Entonces los sobrevivientes de todas las naciones que atacaron a Jerusalén subirán año tras año para adorar al Rey, alSeñorTodopoderoso, y para celebrar la fiesta de lasEnramadas.

17 Si alguno de los pueblos de la tierra no sube a Jerusalén para adorar al Rey, alSeñorTodopoderoso, tampoco recibirá lluvia.

18 Y, si el pueblo egipcio no sube ni participa, tampoco recibirá lluvia. ElSeñorenviará una plaga para castigar a las naciones que no suban a celebrar la fiesta de las Enramadas.

19 ¡Así será castigado Egipto, y todas las naciones que no suban a celebrar la fiesta de las Enramadas!

20 »En aquel día los cascabeles de los caballos llevarán esta inscripción:Consagrado al Señor. Las ollas de cocina del templo delSeñorserán como los tazones sagrados que están frente al altar del sacrificio.

21 Toda olla de Jerusalén y de Judá será consagrada alSeñorTodopoderoso, y todo el que vaya a sacrificar tomará algunas de esas ollas y cocinará en ellas. En aquel día no habrá más mercaderesen el templo delSeñorTodopoderoso».

Hageo 1

Primer oráculo: Exhortación a reedificar el templo

1 El día primero del mes sexto del segundo año del rey Darío, vino palabra delSeñorpor medio del profeta Hageo a Zorobabel hijo de Salatiel, gobernador de Judá, y al sumo sacerdote Josué hijo de Josadac:

2 «Así dice elSeñorTodopoderoso: “Este pueblo alega que todavía no es el momento apropiado para ir a reconstruir la casa delSeñor”».

3 También vino esta palabra delSeñorpor medio del profeta Hageo:

4 «¿Acaso es el momento apropiado

para que ustedes residan en casas lujosas

mientras que esta casa está en ruinas?»

5 Así dice ahora elSeñorTodopoderoso:

«¡Reflexionen sobre su proceder!

6 »Ustedes siembran mucho, pero cosechan poco;

comen, pero no quedan satisfechos;

beben, pero no llegan a saciarse;

se visten, pero no logran abrigarse;

y al jornalero se le va su salario

como por saco roto».

7 Así dice elSeñorTodopoderoso:

«¡Reflexionen sobre su proceder!

8 »Vayan ustedes a los montes;

traigan madera y reconstruyan mi casa.

Yo veré su reconstrucción con gusto,

y manifestaré mi gloria

—dice elSeñor—.

9 »Ustedes esperan mucho,

pero cosechan poco;

lo que almacenan en su casa,

yo lo disipo de un soplo.

¿Por qué? ¡Porque mi casa está en ruinas,

mientras ustedes solo se ocupan de la suya!

—afirma elSeñorTodopoderoso—.

10 »Por eso, por culpa de ustedes, los cielos retuvieron el rocío y la tierra se negó a dar sus productos.

11 Yo hice venir una sequía sobre los campos y las montañas, sobre el trigo y el vino nuevo, sobre el aceite fresco y el fruto de la tierra, sobre los animales y los hombres, y sobre toda la obra de sus manos».

12 Zorobabel hijo de Salatiel, el sumo sacerdote Josué hijo de Josadac y todo el resto del pueblo obedecieron alSeñorsu Dios. Acataron las palabras del profeta Hageo, a quien elSeñorsu Dios había enviado. Y el pueblo sintió temor en la presencia delSeñor.

13 Entonces Hageo su mensajero comunicó al pueblo el mensaje delSeñor: «Yo estoy con ustedes. Yo, elSeñor, lo afirmo».

14 Y elSeñorinquietó de tal manera a Zorobabel hijo de Salatiel, gobernador de Judá, y al sumo sacerdote Josué hijo de Josadac, y a todo el resto del pueblo, que vinieron y empezaron a trabajar en la casa de su Dios, elSeñorTodopoderoso.

15 Era el día veinticuatro del mes sexto del segundo año del rey Darío.

Hageo 2

Segundo oráculo: La presencia del Señor

1 El día veintiuno del mes séptimo, vino palabra delSeñorpor medio del profeta Hageo:

2 «Pregunta a Zorobabel hijo de Salatiel, gobernador de Judá, al sumo sacerdote Josué hijo de Josadac, y al resto del pueblo:

3 “¿Queda alguien entre ustedes que haya visto esta casa en su antiguo esplendor? ¿Qué les parece ahora? ¿No la ven como muy poca cosa?

4 Pues ahora, ¡ánimo, Zorobabel! —afirma elSeñor—. ¡Ánimo, Josué hijo de Josadac! ¡Tú eres el sumo sacerdote! ¡Ánimo, pueblo de esta tierra! —afirma elSeñor—. ¡Manos a la obra, que yo estoy con ustedes! —afirma elSeñorTodopoderoso—.

5 Mi Espíritu permanece en medio de ustedes, conforme alpactoque hice con ustedes cuando salieron de Egipto”.

»No teman,

6 porque así dice elSeñorTodopoderoso: “Dentro de muy poco haré que se estremezcan los cielos y la tierra, el mar y la tierra firme;

7 ¡haré temblar a todas las naciones! Sus riquezas llegarán aquí, y así llenaré de esplendor esta casa —dice elSeñorTodopoderoso—.

8 Mía es la plata, y mío es el oro —afirma elSeñorTodopoderoso—.

9 El esplendor de esta segunda casa será mayor que el de la primera —dice elSeñorTodopoderoso—. Y en este lugar concederé lapaz”, afirma elSeñorTodopoderoso».

Tercer oráculo: Consulta a los sacerdotes

10 El día veinticuatro del mes noveno del segundo año de Darío, vino palabra delSeñoral profeta Hageo:

11 «Así dice elSeñorTodopoderoso: “Consulta a los sacerdotes sobre las cosas sagradas”». Entonces Hageo les planteó lo siguiente:

12 ―Supongamos que alguien lleva carne consagrada en la falda de su vestido, y sucede que la falda toca pan, o guiso, o vino, o aceite, o cualquier otro alimento; ¿quedarán también consagrados?

―¡No! —contestaron los sacerdotes.

13 ―Supongamos ahora —prosiguió Hageo— que una persona inmunda por el contacto de un cadáver toca cualquiera de estas cosas; ¿también ellas quedarán inmundas?

―¡Sí! —contestaron los sacerdotes.

14 Entonces Hageo respondió:

«¡Así es este pueblo!

¡Así es para mí esta nación!

—afirma elSeñor—.

¡Así es cualquier obra de sus manos!

¡y aun lo que allí ofrecen es inmundo!

15 »Ahora bien, desde hoy en adelante, reflexionen. Antes de que ustedes pusieran piedra sobre piedra en la casa delSeñor,

16 ¿cómo les iba? Cuando alguien se acercaba a un montón de grano esperando encontrar veinte medidas, solo hallaba diez; y, si se iba al lagar esperando sacar cincuenta medidas de la artesa del mosto, solo sacaba veinte.

17 Herí sus campos con quemazón y con plaga, y con granizo toda obra de sus manos. Pero ustedes no se volvierona mí —afirma elSeñor—.

18 Reflexionen desde hoy en adelante, desde el día veinticuatro del mes noveno, día en que se colocaron los cimientos de la casa delSeñor. Reflexionen:

19 ¿Queda todavía alguna semilla en el granero? ¿Todavía no producen nada la vid ni la higuera, ni el granado ni el olivo? ¡Pues a partir de hoy yo los bendeciré!»

Cuarto oráculo: Promesas a Zorobabel

20 El día veinticuatro del mismo mes vino por segunda vez palabra delSeñora Hageo:

21 «Di a Zorobabel, gobernante de Judá: “Yo estoy por estremecer los cielos y la tierra.

22 Volcaré los tronos reales y haré pedazos el poderío de los reinos del mundo. Volcaré los carros con sus conductores, y caerán caballos y jinetes, y estos se matarán a espada unos a otros.

23 En aquel día —afirma elSeñorTodopoderoso— te tomaré a ti, mi siervo Zorobabel hijo de Salatiel —afirma elSeñor—, y te haré semejante a un anillo de sellar, porque yo te he elegido”, afirma elSeñorTodopoderoso».