Joel 1

1 Esta es la palabra delSeñor, que vino a Joel hijo de Petuel.

La invasión de langostas

2 ¡Oigan esto,ancianosdel pueblo!

¡Presten atención, habitantes todos del país!

¿Alguna vez sucedió cosa semejante

en sus tiempos o en los de sus antepasados?

3 Cuéntenselo a sus hijos,

y que ellos se lo cuenten a los suyos,

y estos a la siguiente generación.

4 Lo que dejaron las langostas grandes

lo devoraron las langostas pequeñas;

lo que dejaron las langostas pequeñas

se lo comieron las larvas;

y lo que dejaron las larvas

se lo comieron las orugas.

5 ¡Despierten, borrachos, y lloren!

Giman, todos los entregados al vino,

porque el vino dulce les fue arrebatado de los labios.

6 Una nación poderosa e innumerable

ha invadido mi país:

tiene dientes de león,

colmillos de leona.

7 Asoló mis vides,

desgajó mis higueras.

Las peló hasta dejar blancas sus ramas;

¡las derribó por completo!

8 Mi pueblo gime como virgen vestida de luto

por la muerte de su prometido.

9 Las ofrendas de cereales y las libaciones

no se ofrecen ya en la casa delSeñor.

Hacen duelo los sacerdotes,

los ministros delSeñor.

10 Los campos yacen devastados,

reseca está la tierra;

han sido arrasados los cereales,

se ha secado el vino nuevo

y agotado el aceite.

11 Séquense también ustedes, labradores;

giman, viñadores,

por el trigo y la cebada,

porque se ha perdido la cosecha de los campos.

12 La vid se marchitó;

languideció la higuera;

se marchitaron los granados,

las palmeras, los manzanos,

¡todos los árboles del campo!

¡Y hasta la alegría de la gente acabó por marchitarse!

Llamado al arrepentimiento

13 Vístanse de duelo y giman, sacerdotes;

laméntense, ministros del altar.

Vengan, ministros de mi Dios,

y pasen la noche vestidos de luto,

porque las ofrendas de cereales y las libaciones

han sido suspendidas en la casa de su Dios.

14 Entréguense al ayuno,

convoquen a una asamblea solemne.

Reúnan a losancianosdel pueblo

en la casa delSeñorsu Dios;

reúnan a todos los habitantes del país,

y clamen alSeñor.

15 ¡Ay de aquel día, el día delSeñor, que ya se aproxima!

Vendrá como devastación de parte delTodopoderoso.

16 ¿No se nos arrebató el alimento

ante nuestros propios ojos,

y la alegría y el regocijo

de la casa de nuestro Dios?

17 La semilla se pudrió

a pesar de haber sido cultivada.

Los silos están en ruinas

y los graneros derribados

porque la cosecha se perdió.

18 ¡Cómo brama el ganado!

Vagan sin rumbo las vacas

porque no tienen donde pastar,

y sufren también las ovejas.

19 A ti clamo,Señor,

porque el fuego ha devorado los pastizales de la estepa;

las llamas han consumido todos los árboles silvestres.

20 Aun los animales del campo te buscan con ansias,

porque se han secado los arroyos

y el fuego ha devorado los pastizales de la estepa.

Joel 2

Un ejército de langostas

1 Toquen la trompeta enSión;

den la voz de alarma en misantomonte.

Tiemblen todos los habitantes del país,

pues ya viene el día delSeñor;

en realidad ya está cerca.

2 Día de tinieblas y oscuridad,

día de nubes y densos nubarrones.

Como la aurora que se extiende sobre los montes,

así avanza un pueblo fuerte y numeroso,

pueblo como nunca lo hubo en la antigüedad

ni lo habrá en las generaciones futuras.

3 El fuego devora delante de ellos;

detrás, las llamas lo queman todo.

Antes de su llegada, el país se parece al jardín del Edén;

después, queda un desolado desierto;

¡nada escapa su poder!

4 Tienen aspecto de caballos;

galopan como corceles.

5 Y al saltar sobre las cumbres de los montes,

producen un estruendo como el de carros de guerra,

como el crepitar del fuego al consumir la hojarasca.

¡Son como un ejército poderoso en formación de batalla!

6 Ante él se estremecen las naciones;

todo rostro palidece.

7 Atacan como guerreros,

escalan muros como soldados.

Cada uno mantiene la marcha

sin romper la formación.

8 No se atropellan entre sí;

cada uno marcha en línea.

Se lanzan entre las flechas

sin romper filas.

9 Se abalanzan contra la ciudad,

arremeten contra los muros,

trepan por las casas,

se meten por las ventanas como ladrones.

10 Ante este ejército tiembla la tierra

y se estremece el cielo,

el sol y la luna se oscurecen

y las estrellas dejan de brillar.

11 Truena la voz delSeñor

al frente de su ejército;

son innumerables sus tropas

y poderosos los que ejecutan su palabra.

El día delSeñores grande y terrible.

¿Quién lo podrá resistir?

Exhortación al arrepentimiento

12 «Ahora bien —afirma elSeñor—,

vuélvanse a mí de todocorazón,

con ayuno, llantos y lamentos».

13 Rásguense el corazón

y no las vestiduras.

Vuélvanse alSeñorsu Dios,

porque él es bondadoso y compasivo,

lento para la ira y lleno de amor,

cambia de parecer y no castiga.

14 Tal vez Dios reconsidere y cambie de parecer,

y deje tras de sí una bendición.

Las ofrendas de cereales y las libaciones

son delSeñorsu Dios.

15 Toquen la trompeta enSión,

proclamen el ayuno,

convoquen a una asamblea solemne.

16 Congreguen al pueblo,

purifiquenla asamblea;

junten a losancianosdel pueblo,

reúnan a los pequeños

y a los niños de pecho.

Que salga de su alcoba el recién casado,

y la recién casada de su cámara nupcial.

17 Lloren, sacerdotes, ministros delSeñor,

entre el pórtico y el altar;

y digan: «Compadécete,Señor, de tu pueblo.

No entregues tu propiedad al oprobio,

para que las naciones no se burlen de ella.

¿Por qué habrán de decir entre los pueblos:

“Dónde está su Dios?”»

La respuesta del Señor

18 Entonces elSeñormostró amor por su tierra

y perdonó a su pueblo.

19 Y les respondió elSeñor:

«Miren, les enviaré cereales, vino nuevo y aceite,

hasta dejarlos plenamente satisfechos;

y no volveré a entregarlos

al oprobio entre las naciones.

20 »Alejaré de ustedes al que viene del norte,

arrojándolo hacia una tierra seca y desolada:

lanzaré su vanguardia hacia el mar oriental,

y su retaguardia hacia el mar occidental.

Subirá su hedor

y se elevará su fetidez».

¡El Señor hará grandes cosas!

21 No temas, tierra,

sino alégrate y regocíjate,

porque elSeñorhará grandes cosas.

22 No teman, animales del campo,

porque los pastizales de la estepa reverdecerán;

los árboles producirán su fruto,

y la higuera y la vid darán su riqueza.

23 Alégrense, hijos de Sión,

regocíjense en elSeñorsu Dios,

que a su tiempo les dará las lluvias de otoño.

Les enviará la lluvia,

la de otoño y la de primavera,

como en tiempos pasados.

24 Las eras se llenarán de grano;

los lagares rebosarán de vino nuevo y de aceite.

25 «Yo les compensaré a ustedes

por los años en que todo lo devoró

ese gran ejército de langostas

que envié contra ustedes:

las grandes, las pequeñas,

las larvas y las orugas.

26 Ustedes comerán en abundancia, hasta saciarse,

y alabarán elnombredelSeñorsu Dios,

que hará maravillas por ustedes.

¡Nunca más será avergonzado mi pueblo!

27 Entonces sabrán que yo estoy en medio de Israel,

que yo soy elSeñorsu Dios,

y no hay otro fuera de mí.

¡Nunca más será avergonzado mi pueblo!

El día del Señor

28 »Después de esto,

derramaré mi Espíritu sobre todo elgénero humano.

Los hijos y las hijas de ustedes profetizarán,

tendrán sueños los ancianos

y visiones los jóvenes.

29 En esos días derramaré mi Espíritu

aun sobre los siervos y las siervas.

30 En el cielo y en la tierra mostraré prodigios:

sangre, fuego y columnas de humo.

31 El sol se convertirá en tinieblas

y la luna en sangre

antes que llegue el día delSeñor,

día grande y terrible.

32 Y todo el que invoque elnombredelSeñor

escapará con vida,

porque en el monteSióny en Jerusalén

habrá escapatoria,

como lo ha dicho elSeñor.

Y entre los sobrevivientes

estarán los llamados delSeñor.

Joel 3

El juicio de las naciones

1 »En aquellos días, en el tiempo señalado,

cuando restaure yo la suerte de Judá y de Jerusalén,

2 reuniré a todas las naciones

y las haré bajar al valle de Josafat.

Allí entraré en juicio contra los pueblos

en cuanto a mi propiedad, mi pueblo Israel,

pues lo dispersaron entre las naciones

y se repartieron mi tierra.

3 Se repartieron a mi pueblo echando suertes,

cambiaron a niños por prostitutas

y, para emborracharse,

vendieron niñas por vino.

4 »Ahora bien, Tiro y Sidón, y regiones todas de Filistea, ¿qué tienen en contra mía? ¿Quieren acaso vengarse de mí? Si es así, yo haré que muy pronto recaiga sobre ustedes su propia venganza,

5 pues se robaron mi oro y mi plata, y se llevaron a sus templos mis valiosos tesoros.

6 A los griegos les vendieron el pueblo de Jerusalén y de Judá, para alejarlos de su tierra.

7 »Sepan, pues, que voy a sacarlos de los lugares donde fueron vendidos, y haré que recaiga sobre ustedes su propia venganza.

8 Venderé sus hijos y sus hijas al pueblo de Judá, y ellos a su vez los venderán a los sabeos, una nación lejana». ElSeñorlo ha dicho.

9 Proclamen esto entre las naciones:

¡Prepárensepara la batalla!

¡Movilicen a los soldados!

¡Alístense para el combate todos los hombres de guerra!

10 Forjen espadas con los azadones

y hagan lanzas con las hoces.

Que diga el cobarde:

«¡Soy un valiente!»

11 Dense prisa, naciones vecinas,

reúnanse en ese lugar.

¡Haz bajar,Señor, a tus valientes!

12 «Movilícense las naciones;

suban hasta el valle de Josafat,

que allí me sentaré

para juzgar a los pueblos vecinos.

13 Mano a la hoz,

que la mies está madura.

Vengan a pisar las uvas,

que está lleno el lagar.

Sus cubas se desbordan:

¡tan grande es su maldad!»

14 ¡Multitud tras multitud

en el valle de la Decisión!

¡Cercano está el día delSeñor

en el valle de la Decisión!

15 Se oscurecerán el sol y la luna;

dejarán de brillar las estrellas.

16 Rugirá elSeñordesdeSión,

tronará su voz desde Jerusalén,

y la tierra y el cielo temblarán.

Pero elSeñorserá un refugio para su pueblo,

una fortaleza para los israelitas.

Bendiciones para el pueblo de Dios

17 «Entonces ustedes sabrán que yo, elSeñorsu Dios,

habito en Sión, mi montesanto.

Santa será Jerusalén,

y nunca más la invadirán los extranjeros.

18 »En aquel día las montañas destilarán vino dulce,

y de las colinas fluirá leche;

correrá el agua por los arroyos de Judá.

De la casa delSeñorbrotará una fuente

que irrigará el valle de las Acacias.

19 Pero Egipto quedará desolado,

y Edom convertido en desierto,

por la violencia cometida contra el pueblo de Judá,

en cuya tierra derramaron sangre inocente.

20 Judá y Jerusalén serán habitadas

para siempre, por todas las generaciones.

21 ¿Perdonaré la sangre que derramaron?

¡Claro que no la perdonaré!»

¡ElSeñorhará su morada en Sión!

Oseas 1

1 Esta es la palabra delSeñorque vino a Oseas hijo de Beerí durante los reinados de Uzías, Jotán, Acaz y Ezequías, reyes de Judá, y durante el reinado de Jeroboán hijo de Joás, rey de Israel.

La esposa y los hijos de Oseas

2 La primera vez que elSeñorhabló por medio de Oseas, le dijo: «Ve y toma por esposa una prostituta, y ten con ella hijos de prostitución, porque el país se ha prostituido por completo. ¡Se ha apartado delSeñor!»

3 Oseas fue y tomó por esposa a Gómer, hija de Diblayin, la cual concibió y le dio a luz un hijo.

4 Entonces elSeñorle dijo: «Ponle pornombreJezrel, porque dentro de poco haré que la casa real de Jehú pague por la masacre en Jezrel. Así pondré fin al dominio del reino de Israel.

5 Ese día quebraré el arco de Israel en el valle de Jezrel».

6 Gómer volvió a concebir y dio a luz una niña. Entonces elSeñorle dijo a Oseas: «Ponle por nombre: “Indigna de compasión”,porque no volveré a compadecerme del reino de Israel, sino que le negaré el perdón.

7 En cambio, tendré compasión de la tribu de Judá, y la salvaré; pero no por medio de arco, ni de espada ni de batallas, ni tampoco por medio de caballos y jinetes, sino por medio delSeñorsu Dios».

8 Cuando Gómer destetó a la llamada «Indigna de compasión», volvió a concebir y tuvo otro hijo.

9 Entonces elSeñorle dijo a Oseas: «Ponle por nombre: “Pueblo ajeno”,porque ni ustedes son mi pueblo, ni yo soy su Dios.

10 »Con todo, los israelitas serán tan numerosos como la arena del mar, que no se puede medir ni contar. Y en el mismo lugar donde se les llamó: “Pueblo ajeno”, se les llamará: “Hijos del Dios viviente”.

11 El pueblo de Judá se reunirá con el pueblo de Israel, y nombrarán un solo jefe y resurgirán en su país, porque grande será el día de Jezrel.

Oseas 2

1 »Llamen a sus hermanos: “Pueblo mío”,y a sus hermanas: “Compadecidas”.

Castigo y restauración de Israel

2 »¡Échenle en cara a su madre

que ni ella es mi esposa ni yo su esposo!

¡Que se quite del rostro el maquillaje de prostituta,

y de entre los pechos los adornos de ramera!

3 De lo contrario, la desnudaré por completo;

la dejaré como el día en que nació.

La pondré como un desierto:

¡la convertiré en tierra seca y la mataré de sed!

4 No tendré compasión de sus hijos,

porque son hijos de prostitución.

5 Su madre es una prostituta;

¡la que los concibió es una sinvergüenza!

Pues dijo: “Quiero ir tras mis amantes,

que me dan mi pan y mi agua,

mi lana y mi lino, mi aceite y mis bebidas”.

6 Por eso le cerraré el paso con espinos;

la encerraré para que no encuentre el camino.

7 Con ardor perseguirá a sus amantes,

y al no encontrarlos dirá:

“Prefiero volver con mi primer esposo,

porque antes me iba mejor que ahora”.

8 Ella no ha querido reconocer que soy yo

quien le da el grano, el vino nuevo y el aceite.

Yo le he multiplicado la plata y el oro,

¿y que hizo con ellos? ¡Falsos dioses!

9 »Por eso, llegado el momento

le quitaré mi trigo y mi vino nuevo.

La dejaré sin la lana y el lino

que le di para cubrir su desnudez.

10 Voy a exhibir su desvergüenza

a la vista de sus amantes,

y nadie la librará de mi mano.

11 Pondré fin a todo su jolgorio:

sus peregrinaciones, sus lunas nuevas,

sus días de reposo, y sus fiestas solemnes.

12 Devastaré sus vides y sus higueras,

que consideraba la paga de sus amantes.

Las convertiré en maleza,

y los animales del campo acabarán con ellas.

13 La llamaré a cuentas por los días

en que quemaba ofrendas a sus falsos dioses,

cuando se adornaba con zarcillos y joyas,

y, olvidándose de mí, se iba tras sus amantes

—afirma elSeñor—.

14 »Por eso, ahora voy a seducirla:

me la llevaré al desierto

y le hablaré con ternura.

15 Allí le devolveré sus viñedos,

y convertiré el valle de la Desgracia

en el paso de la Esperanza.

Allí me corresponderá, como en los días de su juventud,

como en el día en que salió de Egipto.

16 »En aquel día —afirma elSeñor—,

ya no me llamarás: “mi señor”,

sino que me dirás: “esposo mío”.

17 Te quitaré de los labios el nombre de tus falsos dioses,

y nunca más volverás a invocarlos.

18 Aquel día haré en tu favor un pacto

con los animales del campo,

con las aves de los cielos

y con los reptiles de la tierra.

Eliminaré del país arcos, espadas y guerra,

para que todos duerman seguros.

19 Yo te haré mi esposa para siempre,

y te daré como dote el derecho y la justicia,

el amor y la compasión.

20 Te daré como dote mi fidelidad,

y entonces conocerás alSeñor.

21 »En aquel día yo responderé

—afirma elSeñor—;

yo le responderé al cielo,

y el cielo le responderá a la tierra;

22 la tierra les responderá al cereal,

al vino nuevo y al aceite,

y estos le responderán a Jezrel.

23 Yo la sembraré para mí en la tierra;

me compadeceré de la “Indigna de compasión”,

a “Pueblo ajeno” lo llamaré: “Pueblo mío”;

y él me dirá: “Mi Dios”».

Oseas 3

Oseas se reconcilia con su esposa

1 Me habló una vez más elSeñor, y me dijo: «Ve y ama a esa mujer adúltera, que es amante de otro. Ámala como ama elSeñora los israelitas, aunque se hayan vuelto a dioses ajenos y se deleiten con las tortas de pasas que les ofrecen».

2 Compré entonces a esa mujer por quince monedas de platay una carga y media de cebada,

3 y le dije: «Vas a vivir conmigo mucho tiempo, pero sin prostituirte. No tendrás relaciones sexuales con ningún otro hombre. ¡Ni yo te voy a tocar!»

4 Ciertamente los israelitas vivirán mucho tiempo sin rey ni gobernante, sin sacrificio ni altares, niefodni ídolos.

5 Pero después los israelitas buscarán nuevamente alSeñorsu Dios, y a David su rey. En los últimos días acudirán con temor reverente alSeñory a sus bondades.

Oseas 4

Pleito contra Israel

1 Escuchen, israelitas,

la palabra delSeñor,

porque elSeñorva a entrar en juicio

contra los habitantes del país:

«Ya no hay entre mi pueblo fidelidad ni amor,

niconocimientode Dios.

2 Cunden, más bien, el perjurio y la mentira.

Abundan el robo, el adulterio y el asesinato.

¡Un homicidio sigue a otro!

3 Por tanto, se resecará la tierra,

y desfallecerán todos sus habitantes.

¡Morirán las bestias del campo,

las aves del cielo y los peces del mar!

4 »¡Que nadie acuse ni reprenda a nadie!

¡Tu pueblo parece acusar al sacerdote!

5 Tropiezas de día y de noche,

y los profetas tropiezan contigo;

tu madre dejará de existir,

6 pues por falta de conocimiento

mi pueblo ha sido destruido.

»Puesto que rechazaste el conocimiento,

yo también te rechazo como mi sacerdote.

Ya que te olvidaste de laleyde tu Dios,

yo también me olvidaré de tus hijos.

7 Mientras más aumentaban los sacerdotes,

más pecaban contra mí;

cambiaron a quien es su gloria

en algo deshonroso.

8 El pecado de mi pueblo es su comida;

se regodean en su perversidad.

9 ¡De tal pueblo, tal sacerdote!

¡Por eso les pediré cuentas de su conducta

y les daré la paga de sus acciones!

10 »Comerán, pero no quedarán satisfechos;

se prostituirán, pero no se saciarán;

porque han abandonado alSeñor

para entregarse

11 a la prostitución y al vino,

¡al mosto que hace perder la razón!

12 Mi pueblo consulta a su ídolo de madera,

y ese pedazo de palo le responde;

su tendencia a prostituirse los descarría;

se prostituyen en abierto desafío a su Dios.

13 En la cumbre de montes y colinas

queman ofrendas y ofrecen sacrificios,

bajo la agradable sombra

de robles, álamos y encinas.

Por eso se prostituyen sus hijas

y cometen adulterio sus nueras.

14 Pero no las castigaré

por sus prostituciones y adulterios,

porque sus propios maridos

se juntan con prostitutas

y celebran banquetes paganos

con las sacerdotisas del templo.

¡Es así como acaba por hundirse

un pueblo falto de entendimiento!

15 »Si tú, Israel, te prostituyes,

¡que no resulte culpable Judá!

»No vayan a Guilgal ni suban a Bet Avén,

ni juren: “¡Por la vida delSeñor!”

16 Israel es tan indómito como una novilla.

¿Cómo podrá elSeñorpastorearlos

en campo abierto, como a corderos?

17 Efraín se ha aliado con las imágenes;

¡pues que se quede con ellas!

18 Cuando ya no tienen licor,

se entregan de lleno a la prostitución,

¡y hasta sus gobernantes aman la deshonra!

19 ¡Por eso un torbellino los arrastrará,

y quedarán avergonzados por sus sacrificios!

Oseas 5

Juicio contra Israel

1 »¡Oigan esto, sacerdotes!

¡Pon atención, reino de Israel!

¡Escucha, casa real!

¡Contra ustedes es la sentencia!

En Mizpa han sido ustedes una trampa;

en el monte Tabor, una red tendida;

2 en Sitín, una fosa abierta.

Por eso, yo los disciplinaré a todos.

3 Yo conozco bien a Efraín;

Israel no me es desconocido.

Pero ahora Efraín se ha prostituido;

e Israel se ha mancillado.

4 »No les permiten sus malas obras

volverse a su Dios;

su tendencia a prostituirse

les impide conocer alSeñor.

5 La arrogancia de Israel testificará en su contra,

Israel y Efraín tropezarán con su maldad,

y hasta Judá caerá con ellos.

6 Con sus ovejas y sus vacas

irán en busca delSeñor,

pero no lo encontrarán

porque él se ha apartado de ellos.

7 Han traicionado alSeñor;

han dado a luz hijos de otros padres.

¡Ahora la destruccióndevorará sus fincas!

8 »Toquen la corneta en Guibeá,

hagan sonar la trompeta en Ramá,

lancen el grito de guerra en Bet Avén:

“¡Cuídate las espaldas, Benjamín!”

9 En el día de la reprensión,

Efraín quedará desolado.

Entre las tribus de Israel

doy a conocer lo que les va a pasar.

10 Las autoridades de Judá se parecen

a los que alteran los linderos.

¡Pues derramaré mi enojo sobre ellos

como si derramara un torrente de agua!

11 Efraín está deprimido,

aplastado por el juicio,

empeñado en seguir a los ídolos.

12 ¡Pues seré para Efraín como polilla,

como carcoma para el pueblo de Judá!

13 »Cuando Efraín vio su enfermedad

y Judá reparó en sus llagas,

Efraín recurrió a Asiria

y pidió la ayuda del gran rey.

Pero el rey no podrá sanarlo,

ni tampoco curar sus llagas.

14 Yo seré como un león para Efraín,

como un cachorro para Judá.

Yo mismo los haré pedazos,

y luego me alejaré;

yo mismo me llevaré la presa,

y no habrá quien me la arrebate.

15 Volveré luego a mi morada,

hasta que reconozcan su culpa.

Buscarán ganarse mi favor;

angustiados, me buscarán con ansias».

Oseas 6

Impenitencia de Israel

1 ¡Vengan, volvámonos alSeñor!

Él nos ha despedazado, pero nos sanará;

nos ha herido, pero nos vendará.

2 Después de dos días nos dará vida;

al tercer día nos levantará,

y así viviremos en su presencia.

3 Conozcamos alSeñor;

vayamos tras su conocimiento.

Tan cierto como que sale el sol,

él habrá de manifestarse;

vendrá a nosotros como la lluvia de invierno,

como la lluvia de primavera que riega la tierra.

4 «¿Qué voy a hacer contigo, Efraín?

¿Qué voy a hacer contigo, Judá?

El amor de ustedes es como nube matutina,

como rocío que temprano se evapora.

5 Por eso los hice pedazos por medio de los profetas;

los herí con las palabras de mi boca.

¡Mi sentencia los fulminará como un relámpago!

6 Lo que pido de ustedes es amor y no sacrificios,

conocimiento de Dios y noholocaustos.

7 Son como Adán:

han quebrantado elpacto,

¡me han traicionado!

8 Galaad es una ciudad de malhechores;

sus pisadas dejan huellas de sangre.

9 Una pandilla de sacerdotes

está al acecho en el camino a Siquén

y, como banda de salteadores,

comete toda clase de infamias.

10 En el reino de Israel

he visto algo horrible:

Allí se prostituye Efraín

y se mancilla Israel.

11 »¡A ti también, Judá,

te espera la cosecha de tu maldad!

»Cuando cambie yo la suerte de mi pueblo,

Oseas 7

1 cuando sane yo a Israel,

la perversidad de Efraín y la maldad de Samaria

quedarán al descubierto.

Porque ellos cometen fraudes;

mientras el ladrón se mete en las casas,

una banda de salteadores roba en las calles.

2 No se ponen a pensar

que yo tomo en cuenta todas sus maldades.

Sus malas acciones los tienen cercados,

y las tengo muy presentes.

3 »Con su maldad deleitan al rey;

con sus mentiras, a las autoridades.

4 Parecen un horno encendido

cuyo fuego no hace falta atizar

desde que el panadero prepara la harina

hasta que la masa fermenta.

¡Todos ellos son adúlteros!

5 En la fiesta del rey las autoridades se encienden

bajo los efectos del vino,

y el rey pierde su dignidad

codeándose con la plebe.

6 Como el horno, se les prende el corazón,

dispuesto para la intriga.

Su ira se adormece por la noche,

pero se reaviva por la mañana.

7 Todos ellos arden como un horno;

devoran a sus gobernantes.

Caen todos sus reyes,

pero ninguno de ellos me invoca.

8 »Efraín se mezcla con las naciones;

parece una torta cocida de un solo lado.

9 Los extranjeros le minan las fuerzas,

pero él ni cuenta se da.

Su pelo se ha encanecido,

pero él ni cuenta se da.

10 La arrogancia de Israel testifica en su contra,

pero él no se vuelve alSeñorsu Dios;

a pesar de todo esto, no lo busca.

11 »Efraín es como una paloma

torpe y sin entendimiento,

que unas veces pide ayuda a Egipto

y otras, recurre a Asiria.

12 Pero, tan pronto como lo hagan,

lanzaré mi red sobre ellos;

los derribaré como a las aves del cielo,

¡siete veces los castigaré por sus pecados!

13 ¡Ay de ellos, que de mí se alejaron!

¡Que sean destruidos por rebelarse contra mí!

Yo bien podría redimirlos,

pero ellos no me hablan con la verdad.

14 No me invocan decorazón,

sino que se lamentan echados en sus camas.

Para obtener grano y vino nuevo se laceran

y se ponen en mi contra.

15 Yo adiestré y fortalecí sus brazos,

pero ellos maquinan maldades contra mí.

16 No se vuelven alAltísimo;

son como un arco engañoso.

Sus autoridades caerán a filo de espada

por sus palabras insolentes,

y en la tierra de Egipto

se burlarán de ellos.