Jeremías 39

1 En el mes décimo del año noveno del reinado de Sedequías en Judá, el rey Nabucodonosor de Babilonia y todo su ejército marcharon contra Jerusalén y la sitiaron.

2 El día nueve del mes cuarto del año undécimo del reinado de Sedequías, abrieron una brecha en el muro de la ciudad,

3 por la que entraron todos los jefes del rey de Babilonia, hasta instalarse en la puerta central: Nergal Sarézer de Samgar, Nebo Sarsequín,un oficial principal, Nergal Sarézer, también un alto funcionario, y todos los otros jefes del rey de Babilonia.

4 Al verlos, el rey Sedequías de Judá y todos los soldados huyeron de la ciudad. Salieron de noche por el camino del jardín del rey, por lapuertaque está entre los dos muros, tomando el camino del Arabá.

5 Pero el ejército babilónico los persiguió hasta alcanzarlos en las llanuras de Jericó. Capturaron a Sedequías y lo llevaron ante Nabucodonosor, rey de Babilonia, que estaba en Riblá, en el territorio de Jamat. Allí dictó sentencia contra Sedequías,

6 y ante sus propios ojos hizo degollar a sus hijos, lo mismo que a todos los nobles de Judá.

7 Luego mandó que a Sedequías le sacaran los ojos y le pusieran cadenas de bronce, para llevarlo a Babilonia.

8 Losbabiloniosprendieron fuego al palacio real y a las casas del pueblo, y derribaron los muros de Jerusalén.

9 Finalmente Nabuzaradán, el comandante de la guardia, llevó cautivos a Babilonia tanto al resto de la población como a los desertores, es decir, a todos los que quedaban.

10 Nabuzaradán, comandante de la guardia, solo dejó en el territorio de Judá a algunos de los más pobres, que no poseían nada. En aquel día les asignó campos y viñedos.

11 En cuanto a Jeremías, el rey Nabucodonosor de Babilonia había dado la siguiente orden a Nabuzaradán, el comandante de la guardia:

12 «Vigílalo bien, sin hacerle ningún daño, y atiende a todas sus necesidades».

13 Nabuzaradán, comandante de la guardia, Nebusazbán, un oficial principal, Nergal Sarézer, un alto funcionario, y todos los demás oficiales del rey de Babilonia

14 mandaron sacar a Jeremías del patio de la guardia y se lo confiaron a Guedalías hijo de Ajicán, nieto de Safán, para que lo llevaran de vuelta a su casa. Así Jeremías se quedó a vivir en medio del pueblo.

15 Aún estaba Jeremías preso en el patio de la guardia cuando la palabra delSeñorvino a él:

16 «Ve y dile a Ebedmélec, el etíope, que así dice elSeñorTodopoderoso, el Dios de Israel: “Voy a cumplir las palabras que anuncié contra esta ciudad, para mal y no para bien. En aquel día, tú serás testigo de todo esto.

17 Pero en ese mismo día yo te rescataré —afirma elSeñor—, y no caerás en las manos de los hombres que temes.

18 Porque ciertamente yo te libraré —afirma elSeñor—, y no caerás a filo de espada; antes bien, tu vida será tu botín, porque has confiado en mí”».

Jeremías 40

Liberación de Jeremías

1 La palabra delSeñorvino a Jeremías después de que Nabuzaradán, el comandante de la guardia, lo había dejado libre en Ramá. Allí lo había encontrado Nabuzaradán preso y encadenado, entre todos los cautivos de Judá y Jerusalén que eran deportados a Babilonia.

2 El comandante de la guardia tomó aparte a Jeremías, y le dijo: «ElSeñortu Dios decretó esta calamidad para este lugar,

3 y ahora elSeñorha cumplido sus amenazas. Todo esto les ha pasado porque pecaron contra elSeñory desobedecieron su voz.

4 No obstante, hoy te libero de las cadenas que te sujetan las manos. Si quieres venir conmigo a Babilonia, ven, que yo te cuidaré. Pero, si no quieres, no lo hagas. Mira, tienes ante tus ojos toda la tierra: ve adonde más te convenga».

5 Como Jeremías no se decidía, Nabuzaradán añadió: «Vuelve junto a Guedalías hijo de Ajicán, nieto de Safán, a quien el rey de Babilonia ha nombrado gobernador de las ciudades de Judá, y vive con él y con tu pueblo, o ve adonde más te convenga».

Luego el comandante de la guardia le dio provisiones y un regalo, y lo dejó en libertad.

6 Jeremías se fue entonces junto a Guedalías hijo de Ajicán, en Mizpa, y se quedó con él, en medio del pueblo que había permanecido en el país.

Asesinato de Guedalías

7 Cuando todos los jefes y soldados del ejército que estaban en el campo se enteraron de que el rey de Babilonia había puesto a Guedalías hijo de Ajicán como gobernador del país, y de que le había confiado el cuidado de hombres, mujeres y niños, así como de los más pobres del país que no habían sido deportados a Babilonia,

8 fueron a Mizpa para presentarse ante Guedalías. Entre ellos estaban: Ismael hijo de Netanías, Johanán y Jonatán hijos de Carea, Seraías hijo de Tanjumet, los hijos de Efay de Netofa, y Jezanías, hijo de un hombre de Macá, y sus hombres.

9 Guedalías hijo de Ajicán, nieto de Safán, les hizo este juramento a ellos y a sus tropas: «No teman a losbabilonios. Si ustedes se quedan en el país y sirven al rey de Babilonia, les aseguro que les irá bien.

10 Yo me quedaré en Mizpa, para representarlos ante los babilonios que vengan hasta acá. Pero ustedes, comiencen a almacenar en recipientes vino, frutos de verano y aceite, y vivan en las ciudades que han ocupado».

11 Todos los judíos que estaban en Moab, Amón y Edom, y en todos los otros países, se enteraron también de que el rey de Babilonia había dejado un remanente en Judá, y nombrado como gobernador a Guedalías hijo de Ajicán, nieto de Safán.

12 Entonces todos estos judíos regresaron a la tierra de Judá, de todos los países donde estaban dispersos. Al llegar, se presentaron en Mizpa ante Guedalías, y también almacenaron vino y frutos de verano en abundancia.

13 Johanán hijo de Carea, y todos los demás jefes militares que estaban en el campo, se presentaron ante Guedalías en Mizpa,

14 y le dijeron:

―¿No sabes que Balís, rey de Amón, ha mandado a Ismael hijo de Netanías, para matarte?

Pero Guedalías hijo de Ajicán no les creyó.

15 Y allí en Mizpa, Johanán hijo de Carea le propuso en secreto a Guedalías:

―Déjame ir a matar a Ismael hijo de Netanías. ¡Nadie tiene que enterarse! ¿Por qué vamos a permitir que te asesine? Eso causaría la dispersión de todos los judíos que se han reunido a tu alrededor, y acabaría con lo que queda de Judá.

16 Pero Guedalías hijo de Ajicán le respondió a Johanán hijo de Carea:

―¡Ni lo pienses! ¡Lo que dices acerca de Ismael es mentira!

Jeremías 41

1 En el mes séptimo Ismael, hijo de Netanías y nieto de Elisama, que era de estirpe real y había sido uno de los oficiales del rey, vino a Mizpa con diez hombres y se presentó ante Guedalías hijo de Ajicán. Y ahí en Mizpa, mientras comían juntos,

2 Ismael hijo de Netanías se levantó y, junto con los diez hombres que lo acompañaban, hirió a filo de espada a Guedalías hijo de Ajicán, nieto de Safán, quitándole la vida. Así hicieron con quien había sido nombrado gobernador del país por el rey de Babilonia.

3 Ismael mató también a todos los judíos y soldados que se encontraban en Mizpa con Guedalías.

4 Al día siguiente del asesinato de Guedalías, cuando todavía nadie se había enterado,

5 llegaron de Siquén, Siló y Samaria ochenta hombres con la barba afeitada, la ropa rasgada, y el cuerpo lleno de cortaduras que ellos mismos se habían hecho. Traían ofrendas de cereales, e incienso, para presentarlas en la casa delSeñor.

6 Desde Mizpa salió a su encuentro Ismael hijo de Netanías; iba llorando y, cuando los encontró, les dijo:

―Vengan a ver a Guedalías hijo de Ajicán.

7 Pero no habían llegado al centro de la ciudad cuando Ismael hijo de Netanías y sus secuaces los mataron y los arrojaron en una cisterna.

8 Había entre ellos diez hombres que le rogaron a Ismael:

―¡No nos mates; tenemos escondidos en el campo trigo, cebada, aceite y miel!

Ismael accedió, y no los mató como a sus compañeros.

9 El rey Asá había hecho una fosa para defenderse de Basá, rey de Israel, y en esa fosa fue donde Ismael arrojó los cadáveres de los hombres que había matado, junto con Guedalías, llenándola de cadáveres.

10 Después Ismael se llevó en cautiverio a las hijas del rey y a todo el resto del pueblo que había quedado en Mizpa, a quienes Nabuzaradán, comandante de la guardia, había puesto bajo el mando de Guedalías hijo de Ajicán. Ismael hijo de Netanías salió con sus cautivos hacia el territorio de los amonitas.

11 Cuando Johanán hijo de Carea, y todos los jefes militares que estaban con él, se enteraron del crimen que había cometido Ismael hijo de Netanías,

12 reunieron a todos sus hombres y fueron a pelear contra él. Lo encontraron cerca del gran estanque que está en Gabaón.

13 Y sucedió que toda la gente que estaba con Ismael se alegró al ver a Johanán hijo de Carea, acompañado de todos los jefes militares.

14 Todo el pueblo que Ismael llevaba cautivo desde Mizpa se dio la vuelta y se fue con Johanán hijo de Carea.

15 Pero Ismael hijo de Netanías y ocho de sus hombres se escaparon de Johanán y huyeron hacia Amón.

Huida a Egipto

16 Entonces Johanán hijo de Carea, junto con todos los jefes militares que lo acompañaban, tomaron y rescataron al resto del pueblo que desde Mizpa se había llevado Ismael hijo de Netanías, luego de haber asesinado a Guedalías hijo de Ajicán: eran soldados, mujeres, niños y altos funcionarios.

17 Se pusieron en marcha hasta llegar a Guerut Quimán, que está junto a Belén, desde donde pensaban continuar a Egipto

18 para huir de losbabilonios. Estaban con temor, ya que Ismael hijo de Netanías había matado a Guedalías hijo de Ajicán, a quien el rey de Babilonia había nombrado gobernador del país.

Jeremías 42

1 Entonces se acercaron Johanán hijo de Carea y Azaríashijo de Osaías, junto con los jefes militares y todo el pueblo, desde el más chico hasta el más grande,

2 y le dijeron al profeta Jeremías:

―Por favor, atiende a nuestra súplica y ruega alSeñortu Dios por todos nosotros los que quedamos. Como podrás darte cuenta, antes éramos muchos, pero ahora quedamos solo unos cuantos.

3 Ruega para que elSeñortu Dios nos indique elcaminoque debemos seguir, y lo que debemos hacer.

4 Jeremías les respondió:

―Ya los he oído. Voy a rogar alSeñor, al Dios de ustedes, tal como me lo han pedido. Les comunicaré todo lo que elSeñorme diga, y no les ocultaré absolutamente nada.

5 Ellos le dijeron a Jeremías:

―Que elSeñortu Dios sea un testigo fiel y verdadero contra nosotros si no actuamos conforme a todo lo que él nos ordene por medio de ti.

6 Sea o no de nuestro agrado, obedeceremos la voz delSeñornuestro Dios, a quien te enviamos a consultar. Así, al obedecer la voz delSeñornuestro Dios, nos irá bien.

7 Diez días después, la palabra delSeñorvino a Jeremías.

8 Este llamó a Johanán hijo de Carea, a todos los jefes militares que lo acompañaban, y a todo el pueblo, desde el más chico hasta el más grande,

9 y les dijo: «Así dice elSeñor, Dios de Israel, a quien ustedes me enviaron para interceder por ustedes:

10 “Si se quedan en este país, yo los edificaré y no los derribaré, los plantaré y no los arrancaré, porque me duele haberles causado esa calamidad.

11 No teman al rey de Babilonia, al que ahora temen —afirma elSeñor—; no le teman, porque yo estoy con ustedes para salvarlos y librarlos de su poder.

12 Tendré compasión de ustedes, y de esa manera él también les tendrá compasión y les permitirá volver a su tierra”.

13 »Pero, si desobedecen la voz delSeñor, Dios de ustedes, y dicen: “No nos quedaremos en esta tierra,

14 sino que nos iremos a Egipto, donde no veremos guerra, ni escucharemos el sonido de la trompeta, ni pasaremos hambre, y allí nos quedaremos a vivir”,

15 entonces presten atención a la palabra delSeñor, ustedes los que quedan en Judá: Así dice elSeñorTodopoderoso, el Dios de Israel: “Si ustedes insisten en trasladarse a Egipto para vivir allá,

16 la guerra que tanto temen los alcanzará, y el hambre que los aterra los seguirá de cerca hasta Egipto, y en ese lugar morirán.

17 Todos los que están empecinados en trasladarse a Egipto para vivir allá morirán por la guerra, el hambre y la peste. Ninguno sobrevivirá ni escapará a la calamidad que haré caer sobre ellos”.

18 Porque así dice elSeñorTodopoderoso, el Dios de Israel: “Así como se ha derramado mi ira y mi furor sobre los habitantes de Jerusalén, así se derramará mi furor sobre ustedes si se van a Egipto. Se convertirán en objeto de maldición, de horror, de imprecación y de oprobio, y nunca más volverán a ver este lugar”.

19 »¡Remanente de Judá! ElSeñorles ha dicho que no vayan a Egipto. Sepan bien que hoy les hago una advertencia seria.

20 Ustedes cometieron un error fatal cuando me enviaron alSeñor, Dios de ustedes, y me dijeron: “Ruega alSeñor, nuestro Dios, por nosotros, y comunícanos todo lo que él te diga, para que lo cumplamos”.

21 Hoy se lo he hecho saber a ustedes, pero no han querido obedecer la voz delSeñorsu Dios en nada de lo que él me encargó comunicarles.

22 Por lo tanto, sepan bien que en el lugar donde quieren residir morirán por la guerra, el hambre y la peste».

Jeremías 43

1 Cuando Jeremías terminó de comunicarle al pueblo todo lo que elSeñorsu Dios le había encomendado decirles,

2 Azarías hijo de Osaías, Johanán hijo de Carea, y todos los arrogantes le respondieron a Jeremías: «¡Lo que dices es una mentira! ElSeñornuestro Dios no te mandó a decirnos que no vayamos a vivir a Egipto.

3 Es Baruc hijo de Nerías el que te incita contra nosotros, para entregarnos en poder de losbabilonios, para que nos maten o nos lleven cautivos a Babilonia».

4 Así que ni Johanán hijo de Carea, ni los jefes militares, ni nadie del pueblo obedecieron el mandato delSeñorde quedarse a vivir en el país de Judá.

5 Por el contrario, Johanán hijo de Carea y todos los jefes militares se llevaron a la gente que aún quedaba en Judá, es decir, a los que habían vuelto para vivir en Judá luego de haber sido dispersados por todas las naciones:

6 los hombres, las mujeres y los niños, las hijas del rey, y toda la gente que Nabuzaradán, comandante de la guardia, había confiado a Guedalías hijo de Ajicán, nieto de Safán, y también a Jeremías el profeta y a Baruc hijo de Nerías;

7 y contrariando el mandato delSeñorse dirigieron al país de Egipto, llegando hasta la ciudad de Tafnes.

8 En Tafnes, la palabra delSeñorvino a Jeremías:

9 «Toma en tus manos unas piedras grandes y, a la vista de los judíos, entiérralas con argamasa en el pavimento, frente a la entrada del palacio del faraón en Tafnes.

10 Luego comunícales que así dice elSeñorTodopoderoso, el Dios de Israel: “Voy a mandar a buscar a mi siervo Nabucodonosor, rey de Babilonia; voy a colocar su trono sobre estas piedras que he enterrado, y él armará sobre ellas su toldo real.

11 Vendrá al país de Egipto y lo atacará: el que esté destinado a la muerte, morirá; el que esté destinado al exilio, será exiliado; el que esté destinado a la guerra, a la guerra irá.

12 Prenderáfuego a los templos de los dioses de Egipto; los quemará y los llevará cautivos. Sacudirá a Egipto, como un pastor que se sacude los piojos de la ropa, y luego se irá de allí sin inmutarse.

13 Destruirá los obeliscos de Bet Semes,y prenderá fuego a los templos de los dioses de Egipto”».

Jeremías 44

Desastre causado por la idolatría

1 La palabra delSeñorvino a Jeremías para todos los judíos que habitaban en Egipto, es decir, para los que vivían en las ciudades de Migdol, Tafnes y Menfis,y en la región del sur:

2 «Así dice elSeñorTodopoderoso, el Dios de Israel: “Ustedes han visto todas las calamidades que yo provoqué sobre Jerusalén y sobre todas las ciudades de Judá. Hoy yacen en ruinas, sin morador alguno,

3 a causa de las maldades que cometieron. Ellos provocaron mi enojo al adorar y ofrecer incienso a otros dioses, que ni ellos ni sus antepasados conocieron.

4 Una y otra vez les envié a mis siervos los profetas para que les advirtieran que no incurrieran en estas cosas tan abominables que yo detesto.

5 Pero ellos no escucharon ni prestaron atención; no searrepintieronde sus maldades, sino que siguieron ofreciendo incienso a otros dioses.

6 Por eso se derramó mi ira contra las ciudades de Judá; por eso se encendió mi furor contra las calles de Jerusalén, las cuales se convirtieron en desolación hasta el día de hoy”.

7 »Y ahora, así dice elSeñor, el Dios Todopoderoso, el Dios de Israel: “¿Por qué se provocan ustedes mismos un mal tan grande? ¿Por qué provocan la muerte de la gente de Judá, de hombres, mujeres, niños y recién nacidos, hasta acabar con todos?

8 Me agravian con las obras de sus manos, al ofrecer incienso a otros dioses en el país de Egipto, donde han ido a vivir. Lo único que están logrando es ganarse su propia destrucción, y convertirse en maldición y oprobio entre todas las naciones de la tierra.

9 ¿Acaso ya se han olvidado de todas las maldades que cometieron sus antepasados, de las que cometieron los reyes de Judá y sus esposas, y de las que ustedes y sus esposas cometieron en Judá y en las calles de Jerusalén?

10 Sin embargo, hasta el día de hoy no se han humillado ni han sentido temor; no se han comportado según mileyy mis preceptos, que les di a ustedes y a sus antepasados”.

11 »Por eso, así dice elSeñorTodopoderoso, el Dios de Israel: “He decidido ponerme en contra de ustedes, para su mal, y destruir a todo Judá.

12 Tomaré al resto de Judá, que se empecinó en ir a vivir a Egipto, y todos perecerán allí; caerán a filo de espada, o el hambre los exterminará. Desde el más pequeño hasta el más grande, morirán de hambre o a filo de espada. Se convertirán en objeto de maldición, de horror, de imprecación y de oprobio.

13 Con hambre, peste y espada castigaré a los que habitan en Egipto, como castigué a Jerusalén.

14 No escapará ninguno del resto de Judá que se fue a vivir a Egipto, ni sobrevivirá para volver a Judá. Aunque deseen y añoren volver a vivir en Judá, no podrán regresar, salvo algunos fugitivos”».

15 Entonces los hombres que sabían que sus esposas ofrecían incienso a otros dioses, así como las mujeres que estaban presentes, es decir, un grupo numeroso, y todo el pueblo que vivía en la región sur de Egipto, respondieron a Jeremías:

16 ―No le haremos caso al mensaje que nos diste en elnombredelSeñor.

17 Al contrario, seguiremos haciendo lo que ya hemos dicho: Ofreceremos incienso y libaciones a la Reina del Cielo,como lo hemos hecho nosotros, y como antes lo hicieron nuestros antepasados, nuestros reyes y nuestros funcionarios, en las ciudades de Judá y en las calles de Jerusalén. En aquel tiempo teníamos comida en abundancia, nos iba muy bien y no sufríamos ninguna calamidad.

18 Pero desde que dejamos de ofrecer incienso y libaciones a la Reina del Cielo nos ha faltado todo, y el hambre y la espada están acabando con nosotros.

19 Y las mujeres añadieron:

―Cuando nosotras ofrecíamos incienso y libaciones a la Reina del Cielo, ¿acaso no sabían nuestros maridos que hacíamos tortas con su imagen, y que les ofrecíamos libaciones?

20 Entonces Jeremías le respondió a todo el pueblo, es decir, a los hombres y mujeres que le habían contestado:

21 ―¿Piensan ustedes que elSeñorno se acuerda, o no se daba cuenta de que ustedes y sus antepasados, sus reyes y sus funcionarios, y todo el pueblo, ofrecían incienso en las ciudades de Judá y en las calles de Jerusalén?

22 Cuando elSeñorya no pudo soportar más las malas acciones y las cosas abominables que ustedes hacían, su país se convirtió en objeto de maldición, en un lugar desértico, desolado y sin habitantes, tal como está hoy.

23 Ustedes ofrecieron incienso y pecaron contra elSeñor, y no obedecieron su voz ni cumplieron con su ley, sus preceptos y estipulaciones. Por eso en este día les ha sobrevenido esta desgracia.

24 Jeremías le dijo a todo el pueblo, incluyendo a las mujeres:

―Escuchen la palabra delSeñortodos ustedes, gente de Judá que vive en Egipto:

25 Así dice elSeñorTodopoderoso, el Dios de Israel: “Cuando ustedes y sus mujeres dicen: ‘Ciertamente cumpliremos nuestros votos de ofrecer incienso y libaciones a la Reina del Cielo’, demuestran con sus acciones que cumplen lo que prometen. ¡Está bien, vayan y cumplan sus promesas, lleven a cabo sus votos!

26 Pero escuchen la palabra delSeñortodos ustedes, gente de Judá que vive en Egipto: ‘Juro por mi nombre soberano —dice elSeñor— que ninguno de los de Judá que vive en Egipto volverá a invocar mi nombre, ni a jurar diciendo: ¡Por la vida delSeñoromnipotente!

27 Porque yo los estoy vigilando, para mal y no para bien. El hambre y la espada acabarán con todos los judíos que viven en Egipto.

28 Tan solo unos pocos lograrán escapar de la espada y regresar a Judá. Entonces todo el resto de Judá que se fue a vivir a Egipto sabrá si se cumple mi palabra o la de ellos’.

29 »”Esta será la señal de que voy a castigarlos en este lugar, para que sepan que mis amenazas contra ustedes se habrán de cumplir —afirma elSeñor—.

30 Así dice elSeñor: ‘Voy a entregar al faraón Hofra, rey de Egipto, en poder de los enemigos que atentan contra su vida, tal como entregué a Sedequías, rey de Judá, en poder de su enemigo Nabucodonosor, rey de Babilonia, que atentaba contra su vida’ ”».

Jeremías 45

Mensaje para Baruc

1 Esta es la palabra que el profeta Jeremías le comunicó a Baruc hijo de Nerías, en el año cuarto del gobierno de Joacim hijo de Josías, cuando Baruc escribía en un rollo estas palabras que Jeremías le dictaba:

2 «Así dice elSeñor, Dios de Israel, acerca de ti, Baruc:

3 “Tú dijiste: ‘¡Ay de mí! ¡ElSeñorañade angustia a mi dolor! Estoy agotado de tanto gemir, y no encuentro descanso’.

4 »”Pues le dirás que así dice elSeñor: ‘Voy a destruir lo que he construido, y a arrancar lo que he plantado; es decir, arrasaré con toda esta tierra.

5 ¿Buscas grandes cosas para ti? No las pidas, porque voy a provocar una desgracia sobre toda la gente, pero a ti te concederé la posibilidad de conservar la vida dondequiera que vayas —afirma elSeñor—. Ese será tu botín’ ”».

Jeremías 46

Mensaje para Egipto

1 La palabra delSeñoracerca de las naciones vino a Jeremías el profeta.

2 En cuanto a Egipto, este es el mensaje contra el ejército del faraón Necao, rey de Egipto, que en el año cuarto del gobierno de Joacim hijo de Josías, rey de Judá, fue derrotado en Carquemis, junto al río Éufrates, por Nabucodonosor, rey de Babilonia:

3 «¡Preparen el escudo y el broquel,

y avancen al combate!

4 ¡Ensillen los caballos,

monten los corceles!

¡Alístense, pónganse los cascos!

¡Afilen las lanzas, vístanse las corazas!

5 Pero ¿qué es lo que veo?

Sus guerreros están derrotados;

aterrados retroceden.

Sin mirar atrás, huyen despavoridos.

¡Cunde el terror por todas partes!

—afirma elSeñor—.

6 El más veloz no puede huir

ni el más fuerte, escapar.

En el norte, a orillas del río Éufrates

trastabillan y caen.

7 »¿Quién es ese que sube como el Nilo,

como ríos de aguas agitadas?

8 Es Egipto, que trepa como el Nilo,

como ríos de aguas agitadas.

Dice Egipto: “Subiré y cubriré toda la tierra;

destruiré las ciudades y sus habitantes”.

9 ¡Ataquen, corceles!

¡Carros, avancen con furia!

¡Que marchen los guerreros!

¡Que tomen sus escudos

los soldados deCusy de Fut!

¡Que tensen el arco

los soldados de Lidia!

10 »Aquel día pertenece

al Señor, alSeñorTodopoderoso.

Será un día de venganza;

se vengará de sus enemigos.

La espada devorará hasta saciarse;

con sangre apagará su sed.

En la tierra del norte,

a orillas del río Éufrates,

el Señor, elSeñorTodopoderoso,

realizará una matanza.

11 »¡Virginal hija de Egipto,

ve a Galaad y consigue bálsamo!

En vano multiplicas los remedios;

ya no sanarás.

12 Las naciones ya saben de tu humillación;

tus gritos llenan la tierra.

Un guerrero tropieza contra otro,

y juntos caen por tierra».

13 Esta es la palabra delSeñor, que vino a Jeremías el profeta cuando Nabucodonosor, rey de Babilonia, vino para atacar el país de Egipto:

14 «Anuncien esto en Egipto,

proclámenlo en Migdol, Menfisy Tafnes:

“¡A sus puestos! ¡Manténganse alerta!

¡La espada devora a su alrededor!”

15 ¿Por qué yacen postrados tus guerreros?

¡No pueden mantenerse en pie,

porque elSeñorlos ha derribado!

16 Tropiezan una y otra vez,

se caen uno sobre otro.

Se dicen: “¡Levántate,

volvamos a nuestra gente,

a la tierra donde nacimos,

lejos de la espada del opresor!”

17 Allí gritan: “¡El faraón es puro ruido!

¡el rey de Egipto ya perdió su oportunidad!”

18 »¡Vivo yo! —declara el Rey,

cuyonombrees elSeñorTodopoderoso—:

Como el Tabor, que sobresale de entre los montes,

y como el Carmelo, que se erige sobre el mar,

así será el enemigo que viene.

19 Tú, que habitas en Egipto,

prepara tu equipaje para el exilio,

porque Menfis se convertirá en desolación,

en una ruina deshabitada.

20 »Novilla hermosa es Egipto,

pero viene contra ella un tábano del norte.

21 Los mercenarios en sus filas

son como novillos cebados;

también ellos se vuelven atrás;

todos juntos huyen sin detenerse,

porque ha llegado el día de su ruina,

el momento de su castigo.

22 Egipto huye silbando como serpiente,

pues el enemigo avanza con fuerza.

Se acercan contra ella con hachas,

como si fueran leñadores;

23 por impenetrables que sean sus bosques,

los talan por completo

—afirma elSeñor—.

Más numerosos que langostas,

son los leñadores;

nadie los puede contar.

24 Egipto la hermosa será avergonzada

y entregada a la gente del norte».

25 ElSeñorTodopoderoso, el Dios de Israel, dice: «Voy a castigar a Amón, dios de Tebas,a Egipto, a sus dioses y reyes, al faraón y a los que en él confían.

26 Los entregaré al poder de quienes atentan contra su vida, al poder de Nabucodonosor, rey de Babilonia, y de sus siervos. Luego Egipto será habitada como en los días de antaño —afirma elSeñor—.

27 »Pero tú, Jacob siervo mío, no temas;

no te asustes, Israel.

Porque te salvaré de un lugar remoto;

y a tu descendencia, del destierro.

Jacob volverá a vivir enpaz;

estará seguro y tranquilo.

28 Tú, Jacob, siervo mío, no temas,

porque yo estoy contigo —afirma elSeñor—.

»Aunque aniquile a todas las naciones

por las que te he dispersado,

a ti no te aniquilaré.

Te corregiré conjusticia,

pero no te dejaré sin castigo».

Jeremías 47

Mensaje para los filisteos

1 Antes de que el faraón atacara Gaza, la palabra delSeñoracerca de los filisteos vino al profeta Jeremías:

2 «Así dice elSeñor:

»“¡Miren! Las aguas del norte

suben cual torrente desbordado.

Inundan la tierra y todo lo que contiene,

sus ciudades y sus habitantes.

¡Grita toda la gente!

¡Gimen los habitantes de la tierra!

3 Al oír el galope de sus corceles,

el estruendo de sus carros

y el estrépito de sus ruedas,

los padres abandonan a sus hijos

porque sus fuerzas desfallecen.

4 Ha llegado el día

de exterminar a los filisteos,

y de quitarles a Tiro y Sidón

todos los aliados con que aún cuenten.

ElSeñorexterminará a los filisteos

y al resto de las costas de Caftor.

5 Se rapan la cabeza los de Gaza;

se quedan mudos los de Ascalón.

Tú, resto de las llanuras,

¿hasta cuándo te harás incisiones?

6 »”¡Ay, espada delSeñor!

¿Cuándo vas a descansar?

¡Vuélvete a la vaina!

¡Deténte, quédate quieta!

7 »”¿Cómo va a descansar,

si elSeñorle ha dado órdenes

de atacar a Ascalón

y a la costa del mar?”»

Jeremías 48

Mensaje para Moab

1 Así dice elSeñorTodopoderoso, el Dios de Israel, acerca de Moab:

«¡Ay de Nebo, porque será devastada!

¡Quiriatayin será capturada y puesta en vergüenza!

¡Su fortalezaserá humillada y destruida!

2 La gloria de Moab ha desaparecido;

en Hesbónmaquinan el mal contra ella:

“¡Vengan, hagamos desaparecer a esta nación!”

También tú, Madmén,serás silenciada,

y la espada te perseguirá.

3 Se oye el clamor desde Joronayin:

¡devastación y gran destrucción!

4 Moab será quebrantada;

ya se oyen los gritos de sus pequeños.

5 Por la cuesta de Luhit

suben llorando sin cesar;

por la bajada de Joronayin

se oyen gritos de dolor,

por causa de la destrucción.

6 ¡Huyan! ¡Sálvese quien pueda!

¡Sean como las zarzasdel desierto!

7 Por cuanto confías en tus obras y en tus riquezas,

también tú serás capturada.

Quemós, tu dios, irá al exilio,

junto con sus sacerdotes y oficiales.

8 El destructor vendrá contra toda ciudad,

y ni una sola de ellas escapará.

El valle quedará en ruinas,

y la meseta quedará destruida,

tal como lo ha dicho elSeñor.

9 Coloquen una lápidapara Moab,

porque yace destruida;

sus ciudades están desoladas,

y sin habitante alguno.

10 »¡Maldito el que sea negligente

para realizar el trabajo delSeñor!

¡Maldito el que de la sangre

retraiga su espada!

11 »Moab ha vivido en paz desde su juventud;

ha reposado sobre sus heces.

No ha pasado de vasija en vasija,

ni ha ido jamás al exilio.

Por eso conserva su sabor

y no pierde su aroma.

12 Pero vienen días —afirma elSeñor—

en que enviaré gente que transvasará a Moab;

y vaciará sus vasijas

y romperá sus cántaros.

13 Entonces Moab se avergonzará de Quemós,

como el pueblo de Israel se avergonzó de Betel,

santuario en el que había depositado su confianza.

14 »¿Cómo se atreven a decir:

“Somos guerreros,

hombres valientes para la guerra”?

15 Moab será devastada

y sus ciudades, invadidas

—afirma el Rey,

cuyonombrees elSeñorTodopoderoso—:

Lo mejor de su juventud

descenderá al matadero.

16 La ruina de Moab se acerca;

su calamidad es inminente.

17 Lloren por él todos sus vecinos,

los que saben de su fama.

Digan: “¡Cómo se ha quebrado el cetro

tan poderoso e imponente!”

18 »Tú, que habitas en Dibón:

desciende de tu lugar de honor

y siéntate en el sequedal,

porque el destructor de Moab te ataca

y destruye tus fortificaciones.

19 Tú, que habitas en Aroer,

párate a la vera del camino, y observa;

pregunta a los que huyen, hombres y mujeres:

“¿Qué es lo que ha sucedido?”

20 Moab está humillado;

ha sido destrozado.

¡Giman y clamen!

¡Anuncien por el río Arnón

que Moab ha sido devastado!

21 El juicio ha llegado hasta la meseta

contra Holón, Yahaza y Mefat;

22 contra Dibón, Nebo y Bet Diblatayin;

23 contra Quiriatayin, Bet Gamul y Bet Megón,

24 contra Queriot y Bosra,

y contra todas las ciudades de Moab,

cercanas y lejanas.

25 El poderde Moab ha desaparecido;

¡su fuerza está abatida!

—afirma elSeñor—.

26 »¡Emborrachen a Moab,

porque ha desafiado alSeñor!

¡Que se regodee en su vómito,

y se convierta en objeto de burla!

27 ¿Acaso no te burlabas de Israel,

y con tus palabras lo despreciabas,

como si hubiera sido sorprendido entre ladrones?

28 Habitantes de Moab,

¡abandonen las ciudades

y vivan entre las rocas!

Sean como las palomas

que anidan al borde de los precipicios.

29 »Conocemos bien el orgullo de Moab,

ese orgullo exagerado.

¡Tanta soberbia y tanto orgullo!

¡Tanta arrogancia y altivez!

30 Yo conozco su insolencia,

pero sus jactancias no logran nada

—afirma elSeñor—.

31 Por eso lloro por Moab;

gimo por toda su gente,

sollozo por el pueblo de Quir Jeres.

32 Lloro por ti, viña de Sibma,

más que por Jazer;

tus sarmientos sobrepasan el mar

y llegan hasta Jazer,

pero caerá el destructor

sobre tu cosecha y sobre tu vendimia.

33 De los fértiles campos de Moab

han desaparecido el gozo y alegría.

Acabé con el vino de tus lagares;

ya nadie pisa las uvas entre gritos de alborozo;

los gritos ya no son de regocijo.

34 »El clamor de Hesbón llega hasta Elalé y Yahaza,

su voz se alza desde Zoar

hasta Joronayin y Eglat Selisiyá.

Porque hasta las aguas de Nimrín

se han secado.

35 Acabaré con la gente de Moab

que ofrece sacrificios enaltares paganos

y quema incienso a sus dioses

—afirma elSeñor—.

36 »Por eso, con sonido de flautas

gime por Moab micorazón;

con sonido de flautas

gime mi corazón por Quir Jeres,

porque han desaparecido

las riquezas que acumularon.

37 Toda cabeza está rapada

y toda barba rasurada;

en todas las manos hay incisiones,

y todos están vestidos de luto.

38 Sobre todos los techos de Moab,

y por todas sus plazas,

solo se escuchan lamentos;

porque rompí en pedazos a Moab

como a una vasija desechada

—afirma elSeñor—.

39 ¡Cómo quedó hecha pedazos!

¡Cómo gimen!

Moab ha vuelto la espalda

del todo avergonzada.

Es para todos sus vecinos

objeto de burla y de terror».

40 Así dice elSeñor:

«¡Miren! Vuela el enemigo como águila;

sobre Moab despliega sus alas.

41 Sus ciudades serán capturadas,

y conquistadas sus fortalezas.

En aquel día, el corazón de los guerreros de Moab

será como el de una parturienta.

42 Moab será destruida como nación,

porque ha desafiado alSeñor.

43 El terror, la fosa y la trampa

aguardan al habitante de Moab

—afirma elSeñor—.

44 El que huya del terror caerá en la fosa;

el que salga de la fosa caerá en la trampa;

porque yo hago venir sobre Moab

el tiempo de su castigo

—afirma elSeñor—.

45 »A la sombra de Hesbón

se detienen exhaustos los fugitivos.

De Hesbón sale un fuego;

de la ciudad de Sijón, una llama

que consume las sienes de Moab

y el cráneo de los arrogantes y revoltosos.

46 ¡Ay de ti, Moab!

El pueblo de Quemós está destruido;

tus hijos son llevados al exilio;

tus hijas, al cautiverio.

47 Pero en los días venideros

yo cambiaré la suerte de Moab»,

afirma elSeñor.

Aquí concluye el juicio contra Moab.