Jeremías 49

Mensaje para Amón

1 Así dice elSeñoracerca de los amonitas:

«¿Acaso Israel no tiene hijos?

¿Acaso no tiene herederos?

¿Por qué el dios Molocha heredado Gad,

y su pueblo vive en sus ciudades?

2 Vienen días —afirma elSeñor—

en que yo haré resonar el grito de guerra

contra Rabá de los amonitas;

y se convertirá en un montón de ruinas,

y sus ciudades serán incendiadas.

Entonces Israel despojará de todo

a los que de todo la despojaron

—afirma elSeñor—.

3 »¡Gime, Hesbón, porque Hai ha sido destruida!

¡Griten, hijas de Rabá!

¡Vístanse de luto, y hagan lamentación;

corran de un lado a otro, dentro de los muros!,

porque Moloc marcha al destierro,

junto con sus sacerdotes y oficiales.

4 ¿Por qué te jactas de tus valles,

de tus fértiles valles,

hija rebelde, que confías en tus tesoros

y dices: “¿Quién me atacará?”?

5 Voy a hacer que te acose

el terror por todas partes

—afirma elSeñorTodopoderoso—.

Todos serán expulsados, cada uno por su lado,

y nadie reunirá a los fugitivos.

6 »Pero, después de esto,

cambiaré la suerte de los amonitas»,

afirma elSeñor.

Mensaje para Edom

7 Así dice elSeñorTodopoderoso acerca de Edom:

«¿Ya no hay sabiduría en Temán?

¿Se acabó el consejo de los inteligentes?

¿Acaso se ha echado a perder su sabiduría?

8 Habitantes de Dedán:

¡Huyan, vuélvanse atrás!

¡Escóndanse en lo más profundo de la tierra!

Yo provocaré un desastre sobre Esaú,

pues le llegó la hora del castigo.

9 Si los vendimiadores llegaran a ti,

¿no te dejarían algunos racimos?

Si de noche te llegaran ladrones,

¿no se llevarían solo lo que pudieran?

10 Pero yo despojaré por completo a Esaú;

descubriré sus escondites, y no podrá ocultarse.

Sus hijos, parientes y vecinos,

serán destruidos y dejarán de existir.

11 ¡Abandona a tus huérfanos,

que yo les protegeré la vida!

¡Tus viudas pueden confiar en mí!»

12 Así dice elSeñor: «Los que no estaban condenados a beber la copa de castigo la bebieron. ¿Y acaso tú vas a quedarte sin castigo? ¡De ninguna manera quedarás impune, sino que también beberás de esa copa!

13 Juro por mí mismo —afirma elSeñor—, que Bosra se convertirá en objeto de maldición, y en horror, oprobio y desolación. Para siempre quedarán en ruinas todas sus ciudades».

14 He oído un mensaje delSeñor.

Un heraldo lo anuncia entre las naciones:

«¡Reúnanse, ataquen a la ciudad!

¡Prepárense para la guerra!»

15 «Te haré pequeño entre las naciones,

menospreciado entre loshombres.

16 Tú, que habitas en las hendiduras de las rocas;

tú, que ocupas las alturas de los montes:

fuiste engañado por el terror que infundías

y por el orgullo de tucorazón.

Aunque pongas tu nido tan alto como el del águila,

desde allí te haré caer

—afirma elSeñor—.

17 Tan espantosa será la caída de Edom

que todo el que pase junto a la ciudad

quedará pasmado al ver todas sus heridas.

18 Será como en la destrucción de Sodoma y Gomorra

y de sus ciudades vecinas;

nadie volverá a vivir allí,

ni la habitará ningúnser humano

—afirma elSeñor—.

19 »Como león que sale de los matorrales del Jordán

hacia praderas de verdes pastos,

en un instante espantaré de su tierra a los de Edom,

y sobre ellos nombraré a mi elegido.

Porque, ¿quién como yo?

¿Quién me puede desafiar?

¿Quépastorse me puede oponer?»

20 Por eso, escuchen el plan que elSeñor

ha diseñado contra Edom;

escuchen lo que tiene proyectado

contra los habitantes de Temán:

Serán arrastrados

los más pequeños del rebaño;

por causa de ellos

sus praderas quedarán asoladas.

21 Tiembla la tierra

por el estruendo de su caída;

hasta en elMar Rojo

resuenan sus gritos.

22 Remonta vuelo el enemigo,

se desliza como un águila,

extiende sus alas sobre Bosra.

En aquel día se angustiarán los valientes de Edom,

como se angustia una mujer de parto.

Mensaje para Damasco

23 Mensaje acerca de Damasco:

«Jamat y Arfad están desconcertadas,

pues ya saben de la mala noticia.

Naufragan en el mar de la angustia,

y no pueden calmarse.

24 Damasco desfallece;

trató de huir, pero la dominó el pánico.

Se halla presa de la angustia y el dolor,

como si estuviera de parto.

25 ¿Por qué no ha sido abandonada

la ciudad famosa, la que era mi delicia?

26 En aquel día sus jóvenes

quedarán tendidos en las calles;

¡perecerán todos sus soldados!

—afirma elSeñorTodopoderoso—.

27 Prenderé fuego al muro de Damasco,

y los palacios de Ben Adad serán consumidos».

Mensaje para Cedar y Jazor

28 Así dice elSeñoracerca de Cedar y de los reinos de Jazor que fueron atacados por Nabucodonosor, rey de Babilonia:

«¡Vamos, ataquen a Cedar!

¡Destruyan a esa gente del oriente!

29 Sus carpas y rebaños les serán arrebatados,

se llevarán sus toldos, bienes y camellos.

La gente les gritará:

“¡Cunde el terror por todas partes!”

30 »¡Huyan, habitantes de Jazor!

Escapen ya, escóndanse

en lo más profundo de la tierra

—afirma elSeñor—.

Nabucodonosor, rey de Babilonia,

maquina planes contra ustedes;

contra ustedes ha diseñado un plan.

31 »¡Vamos, ataquen a esta nación indolente

que vive del todo confiada,

nación que no tiene puertas ni cerrojos,

y que vive muy aislada!

—afirma elSeñor—.

32 Sus camellos serán el botín,

y su numeroso ganado, el despojo.

Dispersaré a los cuatro vientos

a los que se rapan las sienes;

de todas partes les traeré su ruina

—afirma elSeñor—.

33 Jazor se convertirá en una guarida de chacales,

en un lugar desolado para siempre.

Ningúnser humanovivirá allí,

nadie habitará en ese lugar».

Mensaje para Elam

34 La palabra delSeñoracerca de Elam vino al profeta Jeremías al comienzo del reinado de Sedequías, rey de Judá.

35 Así dice elSeñorTodopoderoso:

«Voy a quebrar el arco de Elam;

voy a acabar con lo mejor de su poderío.

36 Voy a desatar contra Elam los cuatro vientos

desde los cuatro confines de la tierra.

Los voy a esparcir por los cuatro vientos,

y no quedará nación alguna

adonde no lleguen sus desterrados.

37 Aterraré a Elam frente a sus enemigos,

frente a los que atentan contra su vida;

desataré mi ardiente ira,

y traeré sobre ellos calamidad

—afirma elSeñor—.

Haré que la espada los persiga

hasta que los haya exterminado.

38 Estableceré mi trono en Elam,

y destruiré a su rey y a sus oficiales

—afirma elSeñor—.

39 »Pero en los días venideros

cambiaré la suerte de Elam»,

afirma elSeñor.

Jeremías 50

Mensaje para Babilonia

1 La palabra delSeñoracerca de losbabiloniosy de su país vino al profeta Jeremías:

2 «¡Anuncien y proclamen entre las naciones!

¡Proclámenlo, levanten un estandarte!

No oculten nada, sino digan:

“¡Babilonia será conquistada!

¡Bel quedará en vergüenza!

¡Marduc quedará aterrado!

¡Sus imágenes quedan humilladas,

y aterrados sus ídolos!”

3 Porque la ataca una nación del norte,

que dejará desolada a su tierra.

Hombresy animales saldrán huyendo,

y no habrá nadie que la habite.

4 »En aquellos días, en aquel tiempo,

la gente de Israel y de Judá

irá llorando en busca delSeñor, su Dios

—afirma elSeñor—.

5 Preguntarán por el camino deSión,

y hacia allá se encaminarán.

Vendrán y se aferrarán alSeñor

en unpactoeterno, que ya no olvidarán.

6 »Mi pueblo ha sido como un rebaño perdido;

suspastoreslo han descarriado,

lo han hecho vagar por las montañas.

Ha ido de colina en colina,

y se ha olvidado de su redil.

7 Todos los que lo encuentran lo devoran;

“No somos culpables —decían sus enemigos—,

porque ellos pecaron contra elSeñor;

¡él es morada dejusticia,

esperanza de sus antepasados!”

8 »¡Huyan de Babilonia;

abandonen ese país!

Sean como los machos cabríos

que guían a las ovejas.

9 Porque yo movilizo contra Babilonia

una alianza de grandes naciones del norte.

Se alistarán contra ella,

y desde el norte será conquistada.

Sus flechas son como expertos guerreros

que no vuelven con las manos vacías.

10 Babilonia será saqueada,

y todos sus saqueadores se saciarán

—afirma elSeñor—.

11 »¡Ustedes, que saquean mi heredad,

alégrense y regocíjense!

¡Salten como terneros en la pradera,

relinchen como sementales!

12 Pero la patria de ustedes

quedará humillada;

la que les dio la vida quedará en vergüenza.

Será la última de las naciones;

se convertirá en sequedal, desierto y estepa.

13 Por el enojo delSeñor

no será habitada,

sino que quedará en desolación.

Todo el que pase por Babilonia

quedará pasmado al ver todas sus heridas.

14 »¡Tomen posiciones alrededor de Babilonia,

todos los que tensan el arco!

¡Dispárenle, no escatimen flechas,

porque ha pecado contra elSeñor!

15 Griten en torno de ella:

¡Babilonia se rinde!

¡Cayeron sus torres,

se derrumbaron sus muros!

¡Esta es la venganza delSeñor!

¡Vénguense de ella!

¡Páguenle con la misma moneda!

16 Exterminen al que siembra en Babilonia,

y al que maneja la hoz en la cosecha.

Ante la espada del opresor,

cada uno retorna a su pueblo,

cada cual huye a su país.

17 »Israel es como un rebaño descarriado,

acosado por los leones.

Primero lo devoró el rey de Asiria,

y luego Nabucodonosor, rey de Babilonia,

le quebró todos los huesos».

18 Por eso, así dice elSeñorTodopoderoso, el Dios de Israel:

«Castigaré al rey de Babilonia y a su país

como castigué al rey de Asiria.

19 Haré que Israel vuelva a su prado

y que se alimente en el Carmelo y en Basán.

Su apetito quedará saciado

en las montañas de Efraín y Galaad.

20 En aquellos días se buscará la iniquidad de Israel,

pero ya no se encontrará.

En aquel tiempo se buscarán los pecados de Judá,

pero ya no se hallarán,

porque yo perdonaré a los que deje con vida

—afirma elSeñor—.

21 »¡Ataca el país de Meratayin

y a los que viven en Pecod!

¡Mátalos,destrúyelospor completo!

¡Cumple con todas mis órdenes!

—afirma elSeñor—.

22 ¡En el país hay estruendo de guerra

y de impresionante destrucción!

23 ¡Cómo ha sido quebrado y derribado

el martillo de toda la tierra!

¡Babilonia ha quedado desolada

en medio de las naciones!

24 Te tendí una trampa, y en ella caíste

antes de que te dieras cuenta.

Fuiste sorprendida y apresada,

porque te opusiste alSeñor.

25 ElSeñorha abierto su arsenal,

y ha sacado las armas de su ira;

elSeñoromnipotente, el Todopoderoso,

tiene una tarea que cumplir

en el país de los babilonios.

26 ¡Atáquenla desde los confines de la tierra!

¡Abran sus graneros!

¡Amontónenla como a las gavillas!

¡Destrúyanla por completo!

¡Que no quede nada de ella!

27 ¡Maten a todos sus novillos!

¡Llévenlos al matadero!

¡Ay de ellos, pues les ha llegado el día,

el día de su castigo!

28 Se oye la voz de los fugitivos,

de los que escaparon de Babilonia;

vienen a anunciar en Sión

la venganza delSeñor, nuestro Dios,

la venganza por su templo.

29 »Recluten contra Babilonia a los arqueros,

a todos los que tensan el arco;

acampen a su alrededor,

y que no escape ninguno.

Retribúyanle según sus obras,

páguenle con la misma moneda.

Porque ella ha desafiado alSeñor,

alSantode Israel.

30 Por eso en aquel día

caerán sus jóvenes en las calles

y perecerán todos sus soldados

—afirma elSeñor—.

31 »Estoy contra ti, nación arrogante

—afirma el Señor, elSeñorTodopoderoso—;

al fin ha llegado el día,

el día de tu castigo.

32 El arrogante tropezará y caerá,

y no habrá quien lo ayude a levantarse.

Prenderé fuego a todas sus ciudades,

fuego que consumirá cuanto le rodea».

33 Así dice elSeñorTodopoderoso:

«Israel y Judá son pueblos oprimidos;

sus enemigos los tienen apresados,

no los dejan en libertad.

34 Pero su redentor es fuerte,

sunombrees elSeñorTodopoderoso.

Con vigor defenderá su causa;

traerá lapaza la tierra,

pero a Babilonia, el terror.

35 »¡Muerte alos babilonios!

¡Muerte a sus jefes y sabios!

—afirma elSeñor—.

36 ¡Muerte a sus falsos profetas!

¡Que pierdan la razón!

¡Muerte a sus guerreros!

¡Que queden aterrorizados!

37 ¡Muerte a sus caballos y carros!

¡Muerte a todos sus mercenarios!

¡Que se vuelvan como mujeres!

¡Muerte a sus tesoros!

¡Que sean saqueados!

38 ¡Muerte a sus aguas!

¡Que queden secas!

Porque Babilonia es un país de ídolos,

de ídolos terribles que provocan la locura.

39 »Por eso las fieras del desierto

vivirán allí con las hienas;

también los avestruces harán allí su morada.

Nunca más volverá a ser habitada;

quedará despoblada para siempre.

40 Será como cuando Dios destruyó a Sodoma y Gomorra,

y a sus ciudades vecinas;

allí nadie volverá a vivir,

ni la habitará ningúnser humano

—afirma elSeñor—.

41 »Del norte viene un ejército;

desde los confines de la tierra

se preparan una gran nación y muchos reyes.

42 Vienen armados con arcos y lanzas;

son crueles y desalmados.

Vienen montados a caballo;

su estruendo es como el bramido del mar.

Contra ti, bella Babilonia, contra ti

marchan en formación de combate,

alineados como un solo hombre.

43 El rey de Babilonia ha escuchado la noticia,

y sus brazos flaquean;

de él se apodera la angustia

y le vienen dolores de parto.

44 Como león que sale de los matorrales del Jordán

hacia praderas de verdes pastos,

en un instante espantaré de su tierra a los de Babilonia,

y sobre ellos nombraré a mi elegido.

Porque, ¿quién como yo?

¿Quién me puede desafiar?

¿Qué pastor se me puede oponer?»

45 Por eso, escuchen el plan que elSeñor

ha diseñado contra Babilonia,

escuchen lo que tiene proyectado

en contra del país de los babilonios:

Serán arrastrados

los más pequeños del rebaño;

por causa de ellos,

sus praderas quedarán asoladas.

46 Tiembla la tierra

por la estruendosa caída de Babilonia;

resuenan sus gritos

en medio de las naciones.

Jeremías 51

1 Así dice elSeñor:

«Voy a levantar un viento destructor

contra Babilonia y la gente de Leb Camay.

2 Enviaré contra Babilonia

gente que la lance por los aires,

que la aviente como se avienta el trigo,

hasta dejarla vacía.

En el día de su calamidad

la atacarán por todas partes.

3 Que no tense el arquero su arco,

ni se vista la coraza.

No perdonen a sus jóvenes;

destruyana su ejército por completo.

4 Caerán muertos en el país de losbabilonios;

serán traspasados en las calles.

5 Aunque Israel y Judá están llenos de culpa

delante delSantode Israel,

no han sido abandonados por su Dios,

elSeñorTodopoderoso.

6 »¡Huyan de Babilonia!

¡Sálvese quien pueda!

No perezcan por causa de su iniquidad.

Porque ha llegado la hora

de que elSeñortome venganza;

¡él le dará su merecido!

7 En la mano delSeñor

Babilonia era una copa de oro

que embriagaba a toda la tierra.

Las naciones bebieron de su vino

y se enloquecieron.

8 Pero de pronto Babilonia cayó hecha pedazos.

¡Giman por ella!

Traigan bálsamo para su dolor;

tal vez pueda ser curada.

9 »“Quisimos curar a Babilonia,

pero no pudo ser sanada;

abandonémosla, y regrese cada uno a su país,

porque llega su condena hasta los cielos;

¡se eleva hasta las nubes!”

10 »“¡ElSeñornos ha vindicado!

Vengan, que enSióndaremos a conocer

lo que ha hecho elSeñor, nuestro Dios”.

11 »¡Afilen las flechas!

¡Ármense con escudos!

ElSeñorha despertado el espíritu

de los reyes de Media

para destruir a Babilonia.

Esta es la venganza delSeñor,

la venganza por su templo.

12 ¡Levanten el estandarte

contra los muros de Babilonia!

¡Refuercen la guardia!

¡Pongan centinelas!

¡Preparen la emboscada!

ElSeñorcumplirá su propósito;

cumplirá su decreto contra los babilonios.

13 Tú, que habitas junto a muchas aguas

y eres rica en tesoros,

has llegado a tu fin,

al final de tu existencia.

14 ElSeñorTodopoderoso ha jurado por sí mismo:

“Te llenaré de enemigos, como de langostas,

y sobre ti lanzarán gritos de victoria”.

15 »Con su poder hizo elSeñorla tierra;

con su sabiduría afirmó el mundo;

con su inteligencia extendió los cielos.

16 Ante su trueno, braman las lluvias en el cielo,

y desde los confines de la tierra

hace que suban las nubes;

entre relámpagos desata la lluvia,

y saca de sus depósitos el viento.

17 »Todohombreesnecioe ignorante;

todo orfebre se avergüenza de sus ídolos.

Sus ídolos son una mentira;

no tienen aliento de vida.

18 Son absurdos, objetos de burla;

en el tiempo del juicio serán destruidos.

19 La porción de Jacob no es como aquellos;

su Dios es el creador de todas las cosas.

Sunombrees elSeñorTodopoderoso;

Israel es la tribu de su heredad.

20 »Tú eres mi mazo, mi arma de guerra;

contigo destrozo naciones y reinos.

21 Contigo destrozo jinetes y caballos;

contigo destrozo aurigas y carros de guerra.

22 Contigo destrozo hombres y mujeres;

contigo destrozo jóvenes y ancianos,

contigo destrozo jóvenes y doncellas.

23 Contigo destrozo pastores y rebaños;

contigo destrozo labradores y yuntas,

contigo destrozo jefes y gobernantes.

24 »Pero en presencia de ustedes les daré su merecido a Babilonia y a todos sus habitantes por todo el mal que han hecho en Sión —afirma elSeñor—.

25 »Estoy en contra tuya,

monte del exterminio,

que destruyes toda la tierra —afirma elSeñor—.

Extenderé mi mano contra ti;

te haré rodar desde los peñascos

y te convertiré en monte quemado.

26 No volverán a tomar de ti piedra angular,

ni piedra de cimiento,

porque para siempre quedarás desolada

—afirma elSeñor—.

27 »¡Levanten la bandera en el país!

¡Toquen la trompeta entre las naciones!

¡Convoquen contra ella

a los reinos de Ararat, Mini y Asquenaz!

¡Pongan al frente un general!

¡Que avancen los caballos cual plaga de langostas!

28 ¡Convoquen contra ella a las naciones,

a los reyes de Media,

y a sus gobernadores y oficiales!

¡Convoquen a todo su imperio!

29 La tierra tiembla y se sacude;

se cumplen los planes de Dios contra Babilonia,

al convertirla en un desierto desolado

donde nadie ha de habitar.

30 Dejaron de combatir los guerreros de Babilonia;

se escondieron en las fortalezas.

Sus fuerzas se agotaron;

se volvieron como mujeres.

Sus moradas fueron incendiadas

y destrozados sus cerrojos.

31 Corre un emisario tras el otro;

un mensajero sigue a otro mensajero,

para anunciarle al rey de Babilonia

que toda la ciudad ha sido conquistada.

32 Los vados han sido ocupados,

e incendiados los esteros;

llenos de pánico quedaron los guerreros».

33 Porque así dice elSeñorTodopoderoso, el Dios de Israel:

«La bella Babilonia es como una era

en el momento de la trilla;

¡ya le llega el tiempo de la cosecha!»

34 «Nabucodonosor, el rey de Babilonia,

me devoró, me confundió;

me dejó como un plato vacío.

Me tragó como un monstruo marino,

con mis delicias se ha llenado el estómago

para luego vomitarme.

35 Dice Jerusalén:

“¡Que recaiga sobre Babilonia

la violencia que me hizo!”

Dice la moradora de Sión:

“¡Que mi sangre se derrame

sobre los babilonios!”»

36 Por eso, así dice elSeñor:

«Voy a defender tu causa,

y llevaré a cabo tu venganza;

voy a secar el agua de su mar,

y dejaré secos sus manantiales.

37 Babilonia se convertirá en un montón de ruinas,

en guarida de chacales,

en objeto de horror y de burla,

en un lugar sin habitantes.

38 Juntos rugen como leones;

gruñen como cachorros de león.

39 Cuando entren en calor, les serviré bebida;

los embriagaré para que se diviertan.

Así dormirán un sueño eterno

del que ya no despertarán

—afirma elSeñor—.

40 Voy a llevarlos al matadero,

como si fueran corderos;

como carneros y chivos.

41 »¡Cómo ha sido capturada Sesac!

¡Cómo ha sido conquistado

el orgullo de toda la tierra!

Babilonia se ha convertido

en un horror para las naciones.

42 El mar ha subido contra Babilonia;

agitadas olas la han cubierto.

43 Desoladas han quedado sus ciudades:

como un sequedal, como un desierto.

Nadie habita allí;

nadie pasa por ese lugar.

44 Voy a castigar al dios Bel en Babilonia;

haré que vomite lo que se ha tragado.

Ya no acudirán a él las naciones,

ni quedará en pie el muro de Babilonia.

45 »¡Huye de ella, pueblo mío!

¡Sálvese quien pueda de mi ardiente ira!

46 No desfallezcan, no se acobarden

por los rumores que corren por el país.

Año tras año surgen nuevos rumores;

cunde la violencia en el país,

y un gobernante se levanta contra otro.

47 Se acercan ya los días

en que castigaré a los ídolos de Babilonia.

Toda su tierra será avergonzada;

caerán sus víctimas en medio de ella.

48 Entonces el cielo y la tierra,

y todo lo que hay en ellos,

lanzarán gritos de júbilo contra Babilonia,

porque del norte vendrán sus destructores

—afirma elSeñor—.

49 »Babilonia tiene que caer

por las víctimas de Israel,

así como en toda la tierra

cayeron las víctimas de Babilonia.

50 Ustedes, los que escaparon de la espada,

huyan sin demora.

Invoquen alSeñoren tierras lejanas,

y no dejen de pensar en Jerusalén».

51 «Sentimos vergüenza por los insultos;

estamos cubiertos de deshonra,

porque han penetrado extranjeros

en el santuario delSeñor».

52 «Por eso, vienen días

en que castigaré a sus ídolos;

a lo largo de todo el país

gemirán sus heridos

—afirma elSeñor—.

53 Aunque Babilonia suba hasta los cielos,

y en lo alto fortifique sus baluartes,

yo enviaré destructores contra ella

—afirma elSeñor—.

54 »Se oyen clamores por la gran destrucción

del país de Babilonia.

55 ElSeñorla destruye por completo;

pone fin a su bullicio.

Rugen sus enemigos como olas agitadas;

resuena el estruendo de su voz.

56 Llega contra Babilonia el destructor;

sus guerreros serán capturados,

y sus arcos serán hechos pedazos.

Porque elSeñores un Dios

que a cada cual le da su merecido.

57 Voy a embriagar a sus jefes y a sus sabios;

a sus gobernadores, oficiales y guerreros;

y dormirán un sueño eterno,

del que no despertarán»,

afirma el Rey,

cuyo nombre es elSeñorTodopoderoso.

58 Así dice elSeñorTodopoderoso:

«Los anchos muros de Babilonia

serán derribados por completo;

sus imponentespuertasserán incendiadas.

Los pueblos se agotan en vano,

y las naciones se fatigan

por lo que se desvanece como el humo».

59 Este es el mandato que el profeta Jeremías dio a Seraías, hijo de Nerías y nieto de Maseías, cuando fue a Babilonia con Sedequías, rey de Judá, durante el año cuarto de su reinado. Seraías era el jefe de este viaje.

60 Jeremías había descrito en un rollo todas las calamidades que le sobrevendrían a Babilonia, es decir, todo lo concerniente a ella.

61 Jeremías le dijo a Seraías: «En cuanto llegues a Babilonia, asegúrate de leerles todas estas palabras.

62 Luego diles: “Señor, tú has dicho que vas a destruir este lugar, y que lo convertirás en una desolación perpetua, hasta que no quede en él un solo habitante, ni hombre ni animal”.

63 Cuando termines de leer el rollo, átale una piedra y arrójalo al Éufrates.

64 Luego diles: “Así se hundirá Babilonia, y nunca más se levantará del desastre que voy a traer sobre ella”».

Aquí concluyen las palabras de Jeremías.

Jeremías 52

La caída de Jerusalén

1 Sedequías tenía veintiún años cuando ascendió al trono, y reinó en Jerusalén once años. Su madre se llamaba Jamutal hija de Jeremías, oriunda de Libná.

2 Al igual que Joacim, Sedequías hizo lo que ofende alSeñor,

3 a tal grado que elSeñor, en su ira, echó a Jerusalén y a Judá de su presencia. Todo esto sucedió en Jerusalén y en Judá.

Sedequías se rebeló contra el rey de Babilonia.

4 En el año noveno del reinado de Sedequías, a los diez días del mes décimo, Nabucodonosor, rey de Babilonia, marchó con todo su ejército y atacó a Jerusalén. Acampó frente a la ciudad y construyó una rampa de asalto a su alrededor.

5 La ciudad estuvo sitiada hasta el año undécimo del reinado de Sedequías.

6 A los nueve días del mes cuarto, cuando el hambre se agravó en la ciudad y no había más alimento para el pueblo,

7 se abrió una brecha en el muro de la ciudad, de modo que, aunque losbabiloniosla tenían cercada, todo el ejército se escapó. Salieron de noche, por lapuertaque estaba entre los dos muros, junto al jardín real. Huyeron camino al Arabá,

8 pero el ejército babilonio persiguió al rey Sedequías hasta alcanzarlo en la llanura de Jericó. Sus soldados se dispersaron, abandonándolo,

9 y los babilonios lo capturaron. Entonces lo llevaron ante el rey de Babilonia, que estaba en Riblá, en el territorio de Jamat. Allí Nabucodonosor dictó sentencia contra Sedequías,

10 y ante sus propios ojos hizo degollar a sus hijos, lo mismo que a todos los nobles de Judá.

11 Luego mandó que a Sedequías le sacaran los ojos y que le pusieran cadenas de bronce para llevarlo a Babilonia, donde permaneció preso hasta el día en que murió.

12 A los diez días del mes quinto del año diecinueve del reinado de Nabucodonosor, rey de Babilonia, su servidor Nabuzaradán, que era comandante de la guardia, fue a Jerusalén

13 y le prendió fuego al templo delSeñor, al palacio real y a todas las casas de Jerusalén, incluso a todos los edificios importantes.

14 Entonces el ejército de los babilonios bajo su mando derribó todas las murallas que rodeaban la ciudad.

15 Nabuzaradán además deportóa la gente que quedaba en la ciudad, es decir, al resto de los artesanos y a los que se habían aliado con el rey de Babilonia.

16 Sin embargo, dejó a algunos de los más pobres para que se encargaran de los viñedos y de los campos.

17 Los babilonios quebraron las columnas de bronce, las bases y la fuentede bronce que estaban en el templo delSeñor, y se llevaron todo el bronce a Babilonia.

18 También se llevaron las ollas, las tenazas, las despabiladeras, los tazones, la vajilla y todos los utensilios de bronce que se usaban para el culto.

19 Además, el comandante de la guardia se apoderó de las palanganas, los incensarios, los aspersorios, las ollas, los candelabros, los platos y fuentes para las libaciones, todo lo cual era de oro y de plata.

20 El bronce de las dos columnas, de la fuente, de los doce toros que estaban debajo de la fuente,y de las bases, que el rey Salomón había hecho para el templo delSeñor, era tanto que no se podía pesar.

21 Cada columna medía ocho metros de altura y cinco y medio de circunferencia; su espesor era de ocho centímetros,y era hueca por dentro.

22 El capitel de bronce que estaba encima de cada columna medía dos metrosde altura y estaba decorado alrededor con una red y con granadas de bronce. Las dos columnas tenían el mismo adorno.

23 De cada columna pendían noventa y seis granadas, y las granadas que estaban alrededor de la red eran cien en total.

24 El comandante de la guardia tomó presos a Seraías, sacerdote principal, a Sofonías, sacerdote de segundo rango, y a los tres porteros.

25 De los que quedaban en la ciudad, apresó al oficial encargado de las tropas, a siete de los servidores personales del rey, al cronista principal del ejército, encargado de reclutar soldados de entre el pueblo, y a sesenta ciudadanos que todavía estaban dentro de la ciudad.

26 Después de apresarlos, Nabuzaradán, comandante de la guardia, se los llevó al rey de Babilonia, que estaba en Riblá.

27 Allí, en el territorio de Jamat, el rey los hizo ejecutar.

Así Judá fue desterrado y llevado cautivo.

28 Este es el número de personas desterradas por Nabucodonosor:

en el año séptimo de su reinado, tres mil veintitrés judíos;

29 en el año dieciocho de su reinado, ochocientas treinta y dos personas de Jerusalén;

30 en el año veintitrés de su reinado, Nabuzaradán, el capitán de la guardia real, desterró a setecientos cuarenta y cinco judíos.

En total fueron desterradas cuatro mil seiscientas personas.

Liberación del rey Joaquín

31 En el día veintisiete del mes duodécimo del año treinta y siete del exilio de Joaquín, rey de Judá, Evil Merodac, rey de Babilonia, en el año primero de su reinado, indultó a Joaquín y lo sacó de la cárcel.

32 Lo trató amablemente y le dio una posición más alta que la de los otros reyes que estaban con él en Babilonia.

33 Joaquín dejó su ropa de prisionero, y por el resto de su vida comió a la mesa del rey.

34 Además, durante toda su vida y hasta el día de su muerte, Joaquín gozó de una pensión diaria que le proveía el rey de Babilonia.

Isaías 1

1 Visión que recibió Isaías hijo de Amoz acerca de Judá y Jerusalén, durante los reinados de Uzías, Jotán, Acaz y Ezequías, reyes de Judá.

Judá, nación rebelde

2 ¡Oigan, cielos! ¡Escucha, tierra!

Así dice elSeñor:

«Yo crié hijos hasta hacerloshombres,

pero ellos se rebelaron contra mí.

3 El buey conoce a su dueño

y el asno el pesebre de su amo;

¡pero Israel no conoce,

mi pueblo no entiende!»

4 ¡Ay, nación pecadora,

pueblo cargado de culpa,

generación de malhechores,

hijos corruptos!

¡Han abandonado alSeñor!

¡Han despreciado alSantode Israel!

¡Se han vuelto atrás!

5 ¿Para qué recibir más golpes?

¿Para qué insistir en la rebelión?

Toda su cabeza está herida,

todo su corazón está enfermo.

6 Desde la planta del pie hasta la coronilla

no les queda nada sano:

todo en ellos es heridas, moretones,

y llagas abiertas,

que no les han sido curadas ni vendadas,

ni aliviadas con aceite.

7 Su país está desolado,

sus ciudades son presa del fuego;

ante sus propios ojos

los extraños devoran sus campos;

su país está desolado,

como si hubiera sido destruido por extranjeros.

8 La bellaSiónha quedado

como cobertizo en un viñedo,

como choza en un melonar,

como ciudad sitiada.

9 Si elSeñorTodopoderoso

no nos hubiera dejado algunos sobrevivientes,

seríamos ya como Sodoma,

nos pareceríamos a Gomorra.

10 ¡Oigan la palabra delSeñor,

gobernantes de Sodoma!

¡Escuchen laleyde nuestro Dios,

pueblo de Gomorra!

11 «¿De qué me sirven sus muchos sacrificios?

—dice elSeñor—.

Harto estoy deholocaustosde carneros

y de la grasa de animales engordados;

la sangre de toros, corderos y cabras

no me complace.

12 ¿Por qué vienen a presentarse ante mí?

¿Quién les mandó traer animales

para que pisotearan mis atrios?

13 No me sigan trayendo vanas ofrendas;

el incienso es para mí una abominación.

Luna nueva, día de reposo, asambleas convocadas;

¡no soporto que con su adoración me ofendan!

14 Yo aborrezco sus lunas nuevas y festividades;

se me han vuelto una carga

que estoy cansado de soportar.

15 Cuando levantan sus manos,

yo aparto de ustedes mis ojos;

aunque multipliquen sus oraciones,

no las escucharé,

pues tienen las manos llenas de sangre.

16 ¡Lávense, límpiense!

¡Aparten de mi vista sus obras malvadas!

¡Dejen de hacer el mal!

17 ¡Aprendan a hacer el bien!

¡Busquen la justicia y reprendan al opresor!

¡Aboguen por el huérfano y defiendan a la viuda!

18 »Vengan, pongamos las cosas en claro

—dice elSeñor—.

¿Son sus pecados como escarlata?

¡Quedarán blancos como la nieve!

¿Son rojos como la púrpura?

¡Quedarán como la lana!

19 ¿Están ustedes dispuestos a obedecer?

¡Comerán lo mejor de la tierra!

20 ¿Se niegan y se rebelan?

¡Serán devorados por la espada!»

ElSeñormismo lo ha dicho.

21 ¡Cómo se ha prostituido la ciudad fiel!

Antes estaba llena de justicia.

La rectitud moraba en ella,

pero ahora solo quedan asesinos.

22 Tu plata se ha convertido en escoria;

tu buen vino, en agua.

23 Tus gobernantes son rebeldes,

cómplices de ladrones;

todos aman el soborno

y van detrás de las prebendas.

No abogan por el huérfano,

ni se ocupan de la causa de la viuda.

24 Por eso afirma el Señor,

elSeñorTodopoderoso, el Fuerte de Israel:

«Me desquitaré de mis adversarios,

me vengaré de mis enemigos.

25 Volveré mi mano contra ti,

limpiaré tus escorias con lejía

y quitaré todas tusimpurezas.

26 Restauraré a tus jueces como al principio,

y a tus consejeros como al comienzo.

Entonces serás llamada “Ciudad de justicia”,

“Ciudad fiel”».

27 Con justicia Sión será redimida,

y con rectitud, los que searrepientan.

28 Pero los rebeldes y pecadores a una serán quebrantados,

y perecerán los que abandonan alSeñor.

29 Se avergonzarán de las encinas que ustedes tanto aman;

los jardines que eligieron serán para ellos una afrenta.

30 Serán como una encina con hojas marchitas,

como un jardín sin agua.

31 El hombre fuerte se convertirá en estopa,

y su trabajo en chispa;

arderán los dos juntos,

y no habrá quien los apague.

Isaías 2

El monte del Señor

1 Palabra que Isaías hijo de Amoz recibió en visión acerca de Judá y Jerusalén:

2 En los últimos días,

el monte de la casa delSeñorserá establecido

como el más alto de los montes;

se alzará por encima de las colinas,

y hacia él confluirán todas las naciones.

3 Muchos pueblos vendrán y dirán:

«¡Vengan, subamos al monte delSeñor,

a la casa del Dios de Jacob!,

para que nos enseñe suscaminos

y andemos por sus sendas».

Porque deSiónsaldrá laley,

de Jerusalén, la palabra delSeñor.

4 Él juzgará entre las naciones

y será árbitro de muchos pueblos.

Convertirán sus espadas en arados

y sus lanzas en hoces.

No levantará espada nación contra nación,

y nunca más se adiestrarán para la guerra.

5 ¡Ven, pueblo de Jacob,

y caminemos a la luz delSeñor!

El día del Señor

6 Has abandonado a tu pueblo,

a los descendientes de Jacob,

porque están llenos de astrólogos de Oriente,

de adivinos como los filisteos,

y hacen tratos con extranjeros.

7 Su tierra está llena de oro y plata,

y sus tesoros son incalculables.

En su tierra abundan los caballos,

y sus carros de guerra son incontables.

8 Su país está lleno de ídolos;

el pueblo adora la obra de sus manos,

lo que han hecho con sus propios dedos.

9 Alhombrese le humilla,

a la humanidad se le degrada.

¡Imposible que los perdones!

10 ¡Métete en la roca,

y escóndete en el polvo

ante el terror delSeñor

y el esplendor de su majestad!

11 Los ojos del altivo serán humillados

y la arrogancia humana será doblegada.

¡En aquel día solo elSeñorserá exaltado!

12 Un día vendrá elSeñorTodopoderoso

contra todos los orgullosos y arrogantes,

contra todos los altaneros, para humillarlos;

13 contra todos los cedros del Líbano, arrogantes y erguidos,

contra todas las encinas de Basán,

14 contra todas las montañas altivas,

contra todas las colinas erguidas,

15 contra todas las torres altas,

contra todo muro fortificado,

16 contra todas las naves de Tarsis,

contra todos los barcos lujosos.

17 La altivez del hombre será abatida,

y la arrogancia humana será humillada.

En aquel día solo elSeñorserá exaltado,

18 y los ídolos desaparecerán por completo.

19 Los hombres se meterán en las cuevas de las rocas,

y en las grietas del suelo,

ante el terror delSeñor

y el esplendor de su majestad,

cuando él se levante

para hacer temblar la tierra.

20 En aquel día arrojará el hombre

a los topos y murciélagos

a sus ídolos de oro y plata

que él fabricó para adorarlos.

21 Se meterá en las grutas de las rocas

y en las hendiduras de los peñascos,

ante el terror delSeñor

y el esplendor de su majestad,

cuando él se levante

para hacer temblar la tierra.

22 ¡Dejen de confiar en el hombre,

que es muy poco lo que vale!

¡Su vida es un soplo nada más!

Isaías 3

Juicio sobre Jerusalén y Judá

1 ¡Presten atención!

El Señor, elSeñorTodopoderoso,

retira de Jerusalén y de Judá

todo apoyo y sustento:

toda provisión de pan,

toda provisión de agua.

2 Él retira al valiente y al guerrero,

al juez y al profeta,

al adivino y al anciano,

3 al capitán y al dignatario,

al consejero, al artesano experto

y al hábil encantador.

4 Les pondré como jefes a muchachos,

y los gobernarán niños caprichosos.

5 Unos a otros se maltratarán:

hombre contra hombre,

vecino contra vecino,

joven contra anciano,

plebeyo contra noble.

6 Entonces un hombre agarrará a su hermano

en la casa de su padre, y le dirá:

«Sé nuestro líder, pues tienes un manto;

¡hazte cargo de este montón de ruinas!»

7 Pero entonces el otro protestará:

«Yo no soy médico,

y en mi casa no hay pan ni manto;

¡no me hagas líder del pueblo!»

8 Jerusalén se tambalea,

Judá se derrumba,

porque su hablar y su actuar

son contrarios alSeñor:

¡desafían su gloriosa presencia!

9 Su propio descaro los acusa

y, como Sodoma, se jactan de su pecado;

¡ni siquiera lo disimulan!

¡Ay de ellos,

porque causan su propia desgracia!

10 Díganle al justo que le irá bien,

pues gozará del fruto de sus acciones.

11 ¡Ay del malvado, pues le irá mal!

¡Según la obra de sus manos se le pagará!

12 ¡Pobre pueblo mío, oprimido por niños

y gobernado por mujeres!

¡Pobre pueblo mío, extraviado por tus guías,

que tuercen el curso de tu senda!

13 ElSeñorse dispone a denunciar;

se levanta para enjuiciar al pueblo.

14 ElSeñorentra en juicio

contra losancianosy jefes de su pueblo:

«¡Ustedes han devorado la viña,

y el despojo del pobre está en sus casas!

15 ¿Con qué derecho aplastan a mi pueblo

y pasan por encima de los pobres?»,

afirma el Señor,

elSeñorTodopoderoso.

16 ElSeñordice:

«Las hijas deSiónson tan orgullosas

que caminan con el cuello estirado,

con ojos seductores y pasitos cortos,

haciendo sonar los adornos de sus pies.

17 Por eso el Señor cubrirá de sarna

la cabeza de las hijas de Sión;

elSeñorlas dejará completamente calvas».

18 En aquel día, el Señor arrancará todo adorno: hebillas, diademas, broches,

19 pendientes, pulseras, velos,

20 pañuelos, cadenillas de los pies, cinturones, frasquitos de perfume, amuletos,

21 anillos, argollas para la nariz,

22 ropas de gala, mantos, chales, bolsos,

23 espejos, telas finas, turbantes y mantillas.

24 Habrá pestilencia en vez de perfume,

soga en vez de cinturón,

calvicie en vez de peinado elegante,

ropa de luto en vez de trajes lujosos,

vergüenzaen vez de belleza.

25 Tus hombres caerán a filo de espada,

y tus valientes, en el campo de batalla.

26 Laspuertasde la ciudad gemirán y se vestirán de luto;

desolada, la ciudad se sentará en el suelo.

Isaías 4

1 En aquel día, siete mujeres agarrarán

a un solo hombre y le dirán:

«De alimentarnos y de vestirnos

nosotras nos ocuparemos;

tan solo déjanos llevar tunombre:

¡Líbranos de nuestra afrenta!»

2 En aquel día, el retoño delSeñorserá bello y glorioso, y el fruto de la tierra será el orgullo y el honor de los sobrevivientes de Israel.

3 Entonces tanto el que quede enSióncomo el que sobreviva en Jerusalén serán llamadossantos, e inscritos para vida en Jerusalén.

4 Con espíritu de juicio y espírituabrasador, el Señor lavará la inmundicia de las hijas de Sión y limpiará la sangre que haya en Jerusalén.

5 Entonces elSeñorcreará una nube de humo durante el día y un resplandor de fuego llameante durante la noche, sobre el monte Sión y sobre los que allí se reúnan. Por sobre toda la gloria habrá un toldo

6 que servirá de cobertizo, para dar sombra contra el calor del día, y de refugio y protección contra la lluvia y la tormenta.

Isaías 5

El canto a la viña

1 Cantaré en nombre de mi amigo querido

una canción dedicada a su viña.

Mi amigo querido tenía una viña

en una ladera fértil.

2 La cavó, la limpió de piedras

y la plantó con las mejores cepas.

Edificó una torre en medio de ella

y además preparó un lagar.

Él esperaba que diera buenas uvas,

pero acabó dando uvas agrias.

3 Y ahora,hombresde Judá,

habitantes de Jerusalén,

juzguen entre mi viña y yo.

4 ¿Qué más se podría hacer por mi viña

que yo no lo haya hecho?

Yo esperaba que diera buenas uvas;

¿por qué dio uvas agrias?

5 Voy a decirles

lo que haré con mi viña:

Le quitaré su cerco, y será destruida;

derribaré su muro, y será pisoteada.

6 La dejaré desolada,

y no será podada ni cultivada;

le crecerán espinos y cardos.

Mandaré que las nubes

no lluevan sobre ella.

7 La viña delSeñorTodopoderosoes el pueblo de Israel;

los hombres de Judá son su huerto preferido.

Él esperaba justicia,

pero encontró ríos de sangre;

esperaba rectitud,

pero encontró gritos de angustia.

Maldiciones contra los explotadores

8 ¡Ay de aquellos que acaparan casa tras casa

y se apropian de campo tras campo

hasta que no dejan lugar para nadie más,

y terminan viviendo solos en el país!

9 ElSeñorTodopoderosome ha dicho al oído:

«Muchas casas quedarán desoladas,

y no habrá quien habite las grandes mansiones.

10 Tres hectáreas de viña solo producirán un tonel,

y diez medidas de semilla

darán tan solo una».

11 ¡Ay de los que madrugan

para ir tras bebidas embriagantes,

que quedan hasta muy tarde

embriagándose con vino!

12 En sus banquetes hay vino y arpas,

liras, tambores y flautas;

pero no se fijan en los hechos delSeñor

ni tienen en cuenta las obras de sus manos.

13 Por eso mi pueblo será exiliado

porque no me conoce;

sus nobles perecerán de hambre

y la multitud se morirá de sed.

14 Por eso elsepulcroensancha su garganta,

y desmesuradamente abre sus fauces.

Allí bajan nobles y plebeyos,

con sus juergas y diversiones.

15 Elhombreserá humillado,

la humanidad, doblegada,

y abatidos los ojos altivos.

16 Pero elSeñorTodopoderoso será exaltado enjusticia,

el Diossantose mostrará santo en rectitud.

17 Los corderos pastarán como en praderas propias,

y las cabrascomerán entre las ruinas de los ricos.

18 ¡Ay de los que arrastran iniquidad con cuerdas de mentira,

y el pecado con sogas de carreta!

19 Dicen: «¡Que Dios se apure,

que apresure su obra

para que la veamos;

que se acerque y se cumpla

el plan del Santo de Israel,

para que lo conozcamos!»

20 ¡Ay de los que llaman a lo malo bueno

y a lo bueno malo,

que tienen las tinieblas por luz

y la luz por tinieblas,

que tienen lo amargo por dulce

y lo dulce por amargo!

21 ¡Ay de los que se consideran sabios,

de los que se creen inteligentes!

22 ¡Ay de los valientes para beber vino,

de los valentones que mezclan bebidas embriagantes,

23 de los que por soborno absuelven al culpable,

y le niegan sus derechos al indefenso!

24 Por eso, así como las lenguas de fuego devoran la paja

y el pasto seco se consume en las llamas,

su raíz se pudrirá

y, como el polvo, se disipará su flor.

Porque han rechazado laley delSeñorTodopoderoso

y han desdeñado la palabra del Santo de Israel.

25 Por eso se enciende la ira delSeñorcontra su pueblo,

levanta la mano contra él y lo golpea;

las montañas se estremecen,

los cadáveres quedan como basura

en medio de las calles.

Con todo, no se aplacó su ira,

y su brazo aún sigue extendido.

26 Con una bandera le hará señas a una nación lejana,

con un silbido la llamará desde el extremo de la tierra,

y esta nación llegará presta y veloz.

27 Ninguno de ellos se cansa ni tropieza,

ni dormita ni se duerme;

a ninguno se le afloja el cinturón

ni se le rompe la correa de las sandalias.

28 Sus flechas son puntiagudas,

tensos todos sus arcos;

parecen pedernal los cascos de sus caballos,

y torbellino las ruedas de sus carros.

29 Su rugido es el de una leona,

como el de los leoncillos:

gruñe y atrapa la presa,

y se la lleva sin que nadie se la arrebate.

30 En aquel día bramará contra ella

como brama el mar.

Si alguien contempla la tierra,

la verá sombría y angustiada,

y la luz se ocultará tras negros nubarrones.

Isaías 6

La misión de Isaías

1 El año de la muerte del rey Uzías, vi al Señor excelso y sublime, sentado en un trono; las orlas de su manto llenaban el templo.

2 Por encima de él había serafines, cada uno de los cuales tenía seis alas: con dos de ellas se cubrían el rostro, con dos se cubrían los pies, y con dos volaban.

3 Y se decían el uno al otro:

«Santo, santo, santo es elSeñorTodopoderoso;

toda la tierra está llena de su gloria».

4 Al sonido de sus voces, se estremecieron los umbrales de las puertas y el templo se llenó de humo.

5 Entonces grité: «¡Ay de mí, que estoy perdido! Soy un hombre de labiosimpurosy vivo en medio de un pueblo de labios blasfemos, ¡y no obstante mis ojos han visto al Rey, alSeñorTodopoderoso!»

6 En ese momento voló hacia mí uno de los serafines. Traía en la mano una brasa que, con unas tenazas, había tomado del altar.

7 Con ella me tocó los labios y me dijo:

«Mira, esto ha tocado tus labios;

tu maldad ha sido borrada,

y tu pecado, perdonado».

8 Entonces oí la voz del Señor que decía:

―¿A quién enviaré? ¿Quién irá por nosotros?

Y respondí:

―Aquí estoy. ¡Envíame a mí!

9 Él dijo:

―Ve y dile a este pueblo:

»“Oigan bien, pero no entiendan;

miren bien, pero no perciban”.

10 Haz insensible elcorazónde este pueblo;

embota sus oídos

y cierra sus ojos,

no sea que vea con sus ojos,

oiga con sus oídos,

y entienda con su corazón,

y se convierta

y sea sanado».

11 Entonces exclamé:

―¿Hasta cuándo, Señor?

Y él respondió:

«Hasta que las ciudades queden destruidas

y sin habitante alguno;

hasta que las casas queden deshabitadas,

y los campos, asolados y en ruinas;

12 hasta que elSeñorhaya enviado lejos a todo el pueblo,

y el país quede en total abandono.

13 Y, si aún queda en la tierra una décima parte,

esta volverá a ser devastada.

Pero así como al talar la encina y el roble

queda parte del tronco,

esa parte es la simiente santa».