Isaías 37

Se profetiza la liberación de Jerusalén

1 Cuando el rey Ezequías escuchó esto, se rasgó las vestiduras, se vistió de luto y fue al templo delSeñor.

2 Además, envió a Eliaquín, administrador del palacio, al cronista Sebna y a los sacerdotes más ancianos, todos vestidos de luto, para hablar con el profeta Isaías hijo de Amoz.

3 Y le dijeron: «Así dice Ezequías: “Hoy es un día de angustia, castigo y deshonra, como cuando los hijos están a punto de nacer y no se tienen fuerzas para darlos a luz.

4 Tal vez elSeñortu Dios oiga las palabras del comandante en jefe, a quien su señor, el rey de Asiria, envió para insultar al Dios viviente. ¡Que elSeñortu Dios lo castigue por las palabras que ha oído! Eleva, pues, una oración por el remanente del pueblo que aún sobrevive”».

5 Cuando los funcionarios del rey Ezequías fueron a ver a Isaías,

6 este les dijo: «Díganle a su señor que así dice elSeñor: “No temas por las blasfemias que has oído, y que han pronunciado contra mí los subalternos del rey de Asiria.

7 ¡Mira! Voy a poner un espíritu en él, de manera que cuando oiga cierto rumor se regrese a su propio país. ¡Allí haré que lo maten a filo de espada!”»

8 Cuando el comandante en jefe se enteró de que el rey de Asiria había salido de Laquis, se retiró y encontró al rey luchando contra Libná.

9 Luego Senaquerib recibió el informe de que Tiracá, rey deCus, había salido para luchar contra él. Al enterarse de esto, envió mensajeros a Ezequías

10 para que le dijeran: «Tú, Ezequías, rey de Judá: No dejes que tu Dios, en quien confías, te engañe cuando dice: “No caerá Jerusalén en manos del rey de Asiria”.

11 Sin duda te habrás enterado de lo que han hecho los reyes de Asiria en todos los países,destruyéndolospor completo. ¿Y acaso vas tú a librarte?

12 ¿Libraron sus dioses a las naciones que mis antepasados han destruido: Gozán, Jarán, Résef y la gente de Edén que vivía en Telasar?

13 ¿Dónde están el rey de Jamat, el rey de Arfad, el rey de la ciudad de Sefarvayin, o de Hená o Ivá?»

Oración de Ezequías

14 Ezequías tomó la carta de mano de los mensajeros, y la leyó. Luego subió al templo delSeñor, la desplegó delante delSeñor,

15 y oró así:

16 «SeñorTodopoderoso, Dios de Israel, entronizado sobre losquerubines: solo tú eres el Dios de todos los reinos de la tierra. Tú has hecho los cielos y la tierra.

17 Presta atención,Señor, y escucha; abre tus ojos,Señor, y mira; escucha todas las palabras que Senaquerib ha mandado a decir para insultar al Dios viviente.

18 »Es verdad,Señor, que los reyes asirios han asolado todas estas naciones y sus tierras.

19 Han arrojado al fuego sus dioses, y los han destruido, porque no eran dioses sino solo madera y piedra, obra de manoshumanas.

20 Ahora, pues,Señory Dios nuestro, sálvanos de su mano, para que todos los reinos de la tierra sepan que solo tú,Señor, eres Dios».

Muerte de Senaquerib

21 Entonces Isaías hijo de Amoz le envió este mensaje a Ezequías: «Así dice elSeñor, Dios de Israel: “Por cuanto me has rogado respecto a Senaquerib, rey de Asiria,

22 esta es la palabra que yo, elSeñor, he pronunciado contra él:

»”La virginal hija deSión

te desprecia y se burla de ti.

La hija de Jerusalén

menea la cabeza al verte huir.

23 ¿A quién has insultado?

¿Contra quién has blasfemado?

¿Contra quién has alzado la voz

y levantado los ojos con orgullo?

¡Contra elSantode Israel!

24 Has enviado a tus siervos

a insultar al Señor, diciendo:

‘Con mis numerosos carros de combate

escalé las cumbres de las montañas,

¡las laderas del Líbano!

Talé sus cedros más altos,

sus cipreses más selectos.

Alcancé sus cumbres más lejanas,

y sus bosques más frondosos.

25 Cavé pozos en tierras extranjeras,

y en esas aguas apagué mi sed.

Con las plantas de mis pies

sequé todos los ríos de Egipto’.

26 »”¿No te has dado cuenta?

¡Hace mucho tiempo que lo he preparado!

Desde tiempo atrás lo vengo planeando,

y ahora lo he llevado a cabo;

por eso tú has dejado en ruinas

a las ciudades fortificadas.

27 Sus habitantes, impotentes,

están desalentados y avergonzados.

Son como plantas en el campo,

como tiernos pastos verdes,

como hierba que brota sobre el techo

y que se quemaantes de crecer.

28 »”Yo sé bien cuándo te sientas,

cuándo sales, cuándo entras,

y cuánto ruges contra mí.

29 Porque has rugido contra mí

y tu insolencia ha llegado a mis oídos,

te pondré una argolla en la nariz

y un freno en la boca,

y por el mismo camino por donde viniste

te haré regresar.

30 »”Esta será la señal para ti, Ezequías:

»”Este año comerán lo que crezca por sí solo,

y el segundo año lo que de allí brote.

Pero al tercer año sembrarán y cosecharán,

plantarán viñas y comerán su fruto.

31 Una vez más los sobrevivientes de la tribu de Judá

echarán raíces abajo, y arriba darán fruto.

32 Porque de Jerusalén saldrá un remanente,

del monte Sión un grupo de sobrevivientes.

Esto lo hará mi celo,

celo delSeñorTodopoderoso.

33 »”Yo, elSeñor, declaro esto acerca del rey de Asiria:

»”No entrará en esta ciudad,

ni lanzará contra ella una sola flecha.

No se enfrentará a ella con escudos,

ni construirá contra ella una rampa de asalto.

34 Volverá por el mismo camino que vino;

¡en esta ciudad no entrará!

Yo, elSeñor, lo afirmo.

35 Por mi causa, y por consideración a David mi siervo,

defenderé esta ciudad y la salvaré”».

36 Entonces el ángel delSeñorsalió y mató a ciento ochenta y cinco mil hombres del campamento asirio. A la mañana siguiente, cuando los demás se levantaron, ¡allí estaban tendidos todos los cadáveres!

37 Así que Senaquerib, rey de Asiria, levantó el campamento y se retiró. Volvió a Nínive y permaneció allí.

38 Pero un día, mientras adoraba en el templo de su dios Nisroc, sus hijos Adramélec y Sarézer lo mataron a espada y escaparon a la tierra de Ararat. Y su hijo Esarjadón lo sucedió en el trono.

Isaías 38

Enfermedad de Ezequías

1 Por aquellos días Ezequías se enfermó gravemente y estuvo a punto de morir. El profeta Isaías hijo de Amoz fue a verlo y le dijo: «Así dice elSeñor: “Pon tu casa en orden, porque vas a morir; no te recuperarás”».

2 Ezequías volvió el rostro hacia la pared y le rogó alSeñor:

3 «Recuerda,Señor, que yo me he conducido delante de ti con lealtad y con uncorazóníntegro, y que he hecho lo que te agrada». Y Ezequías lloró amargamente.

4 Entonces la palabra delSeñorvino a Isaías:

5 «Ve y dile a Ezequías que así dice elSeñor, Dios de su antepasado David: “He escuchado tu oración y he visto tus lágrimas; voy a darte quince años más de vida.

6 Y a ti y a esta ciudad los libraré de caer en manos del rey de Asiria. Yo defenderé esta ciudad.

7 Y esta es la señal que te daré para confirmar lo que te he prometido:

8 Haré que en la escala de Acaz la sombra del sol retroceda las diez gradas que ya ha bajado”». ¡Y la luz del sol retrocedió las diez gradas que ya había bajado!

Escrito de Ezequías

9 Después de su enfermedad y recuperación Ezequías, rey de Judá, escribió:

10 «Yo decía: “¿Debo, en la plenitud de mi vida,

pasar por las puertas delsepulcro

y ser privado del resto de mis días?”

11 Yo decía: “Ya no veré más alSeñor

en esta tierra de los vivientes;

ya no contemplaré más a losseres humanos,

a los que habitan este mundo”.

12 Me quitaron mi casa, me la arrebataron,

como si fuera la carpa de un pastor.

Como un tejedor, enrollé mi vida,

y él me la arrancó del telar.

¡De la noche a la mañana acabó conmigo!

13 Pacientemente esperé hasta la aurora,

pero él, como león, me quebró todos los huesos.

¡De la noche a la mañana acabó conmigo!

14 Chillé como golondrina, como grulla;

¡me quejé como paloma!

Mis ojos se cansaron de mirar al cielo.

¡Angustiado estoy, Señor!

¡Acude en mi ayuda!

15 »Pero ¿qué puedo decir?

Él mismo me lo anunció, y así lo ha hecho.

La amargura de mialma

me ha quitado el sueño.

16 Señor, por tales cosas viven loshombres,

y también mi espíritu encuentra vida en ellas.

Tú me devolviste la salud

y me diste vida.

17 Sin duda, fue para mi bien

pasar por tal angustia.

Con tu amor me guardaste

de la fosa destructora,

y le diste la espalda a mis pecados.

18 El sepulcro nada te agradece;

la muerte no te alaba.

Los que descienden a la fosa

nada esperan de tu fidelidad.

19 Los que viven, y solo los que viven,

son los que te alaban,

como hoy te alabo yo.

Todo padre hablará a sus hijos

acerca de tu fidelidad.

20 »ElSeñorme salvará,

y en el templo delSeñor

todos los días de nuestra vida

cantaremos con instrumentos de cuerda».

21 Isaías había dicho: «Preparen una pasta de higos, aplíquensela en la llaga, y él se recuperará».

22 Y Ezequías había preguntado: «¿Qué señal recibiré de que se me permitirá subir al templo delSeñor?»

Isaías 39

Mensajeros de Babilonia

1 En aquel tiempo Merodac Baladán hijo de Baladán, rey de Babilonia, le envió cartas y un regalo a Ezequías, porque supo que había estado enfermo y que se había recuperado.

2 Ezequías se alegró al recibir esto, y les mostró a los mensajeros todos sus tesoros: la plata, el oro, las especias, el aceite fino, todo su arsenal y todo lo que había en ellos. No hubo nada en su palacio ni en todo su reino que Ezequías no les mostrara.

3 Entonces el profeta Isaías fue a ver al rey Ezequías y le preguntó:

―¿Qué querían esos hombres? ¿De dónde vinieron?

―De un país lejano —respondió Ezequías—. Vinieron a verme desde Babilonia.

4 ―¿Y qué vieron en tu palacio? —preguntó el profeta.

―Vieron todo lo que hay en él —contestó Ezequías—. No hay nada en mis tesoros que yo no les haya mostrado.

5 Entonces Isaías le dijo:

―Oye la palabra delSeñorTodopoderoso:

6 “Sin duda vendrán días en que todo lo que hay en tu palacio, y todo lo que tus antepasados atesoraron hasta el día de hoy, será llevado a Babilonia. No quedará nada —dice elSeñor—.

7 Y algunos de tus hijos y de tus descendientes serán llevados para servir comoeunucosen el palacio del rey de Babilonia”.

8 ―El mensaje delSeñorque tú me has traído es bueno —respondió Ezequías.

Y es que pensaba: «Al menos mientras yo viva, habrápazy seguridad».

Isaías 40

Consuelo para el pueblo de Dios

1 ¡Consuelen, consuelen a mi pueblo!

—dice su Dios—.

2 Hablen con cariño a Jerusalén,

y anúncienle

que ya ha cumplido su tiempo de servicio,

que ya ha pagado por su iniquidad,

que ya ha recibido de la mano delSeñor

el doble por todos sus pecados.

3 Una voz proclama:

«Preparen en el desierto

un camino para elSeñor;

enderecen en la estepa

un sendero para nuestro Dios.

4 Que se levanten todos los valles,

y se allanen todos los montes y colinas;

que el terreno escabroso se nivele

y se alisen las quebradas.

5 Entonces se revelará la gloria delSeñor,

y la verá toda la humanidad.

ElSeñormismo lo ha dicho».

6 Una voz dice: «Proclama».

«¿Y qué voy a proclamar?», respondo yo.

«Que todomortales como la hierba,

y toda su gloria como la flor del campo.

7 La hierba se seca y la flor se marchita,

porque el aliento delSeñorsopla sobre ellas.

Sin duda, el pueblo es hierba.

8 La hierba se seca y la flor se marchita,

pero la palabra de nuestro Dios

permanece para siempre».

9 Sión, portadora de buenas noticias,

¡súbete a una alta montaña!

Jerusalén, portadora de buenas noticias,

¡alza con fuerza tu voz!

Álzala, no temas;

di a las ciudades de Judá:

«¡Aquí está su Dios!»

10 Miren, elSeñoromnipotente llega con poder,

y con su brazo gobierna.

Su galardón lo acompaña;

su recompensa lo precede.

11 Como unpastorque cuida su rebaño,

recoge los corderos en sus brazos;

los lleva junto a su pecho,

y guía con cuidado a las recién paridas.

12 ¿Quién ha medido las aguas con la palma de su mano,

y abarcado entre sus dedos la extensión de los cielos?

¿Quién metió en una medida el polvo de la tierra?

¿Quién pesó en una balanza las montañas y los cerros?

13 ¿Quién puede medir el alcance del espíritu delSeñor,

o quién puede servirle de consejero?

14 ¿A quién consultó elSeñorpara ilustrarse,

y quién le enseñó elcaminode la justicia?

¿Quién le impartióconocimiento

o le hizo conocer la senda de la inteligencia?

15 A los ojos de Dios, las naciones son

como una gota de agua en un balde,

como una brizna de polvo en una balanza.

ElSeñorpesa las islas

como si fueran polvo fino.

16 El Líbano no alcanza para el fuego de su altar,

ni todos sus animales para losholocaustos.

17 Todas las naciones no son nada en su presencia;

no tienen para él valor alguno.

18 ¿Con quién compararán a Dios?

¿Con qué imagen lo representarán?

19 Al ídolo un escultor lo funde;

un joyero lo enchapa en oro

y le labra cadenas de plata.

20 El que es muy pobre para ofrendar

escoge madera que no se pudra,

y busca un hábil artesano

para erigir un ídolo que no se caiga.

21 ¿Acaso no lo sabían ustedes?

¿No se habían enterado?

¿No se les dijo desde el principio?

¿No lo entendieron desde la fundación del mundo?

22 Él reina sobre la bóveda de la tierra,

cuyos habitantes son como langostas.

Él extiende los cielos como un toldo,

y los despliega como carpa para ser habitada.

23 Él anula a los poderosos,

y a nada reduce a los gobernantes de este mundo.

24 Escasamente han sido plantados,

apenas han sido sembrados,

apenas echan raíces en la tierra,

cuando él sopla sobre ellos y se marchitan;

¡y el huracán los arrasa como paja!

25 «¿Con quién, entonces, me compararán ustedes?

¿Quién es igual a mí?», dice elSanto.

26 Alcen los ojos y miren a los cielos:

¿Quién ha creado todo esto?

El que ordena la multitud de estrellas una por una,

y llama a cada una por sunombre.

¡Es tan grande su poder, y tan poderosa su fuerza,

que no falta ninguna de ellas!

27 ¿Por qué murmuras, Jacob?

¿Por qué refunfuñas, Israel:

«Mi camino está escondido delSeñor;

mi Dios ignora mi derecho»?

28 ¿Acaso no lo sabes?

¿Acaso no te has enterado?

ElSeñores el Dios eterno,

creador de los confines de la tierra.

No se cansa ni se fatiga,

y su inteligencia es insondable.

29 Él fortalece al cansado

y acrecienta las fuerzas del débil.

30 Aun los jóvenes se cansan, se fatigan,

y los muchachos tropiezan y caen;

31 pero los que confían en elSeñor

renovarán sus fuerzas;

volarán como las águilas:

correrán y no se fatigarán,

caminarán y no se cansarán.

Isaías 41

El amparo de Israel

1 «¡Callen en mi presencia, costas lejanas!

¡Naciones, renueven sus fuerzas!

Acérquense y hablen;

reunámonos para juicio.

2 »¿Quién ha hecho venir desde el oriente

a aquel que siempre salevictorioso?

Pone a las naciones en sus manos;

ante él los reyes se rinden.

Con su espada los vuelve polvo,

con su arco los dispersa como paja.

3 Con paso firme los persigue

por una senda que nunca antes pisó.

4 ¿Quién realizó esto? ¿Quién lo hizo posible?

¿Quién llamó a las generaciones desde el principio?

Yo, elSeñor, soy el primero,

y seré el mismo hasta el fin».

5 Lo han visto las costas lejanas, y temen;

tiemblan los confines de la tierra.

¡Ya se acercan, ya vienen!

6 Cada uno ayuda a su compañero,

y le infunde aliento a su hermano.

7 El artesano anima al joyero;

y el que aplana con el martillo

le dice al que golpea el yunque:

«¡Es buena la soldadura!»;

luego asegura el ídolo con clavos

para que no se tambalee.

8 «Pero tú, Israel, mi siervo,

tú, Jacob, a quien he escogido,

simiente de Abraham, mi amigo:

9 Te tomé de los confines de la tierra,

te llamé de los rincones más remotos,

y te dije: “Tú eres mi siervo”.

Yo te escogí; no te rechacé.

10 Así que no temas, porque yo estoy contigo;

no te angusties, porque yo soy tu Dios.

Te fortaleceré y te ayudaré;

te sostendré con mi diestra victoriosa.

11 »Todos los que se enardecen contra ti

sin duda serán avergonzados y humillados;

los que se te oponen serán como nada,

como si no existieran.

12 Aunque busques a tus enemigos,

no los encontrarás.

Los que te hacen la guerra serán como nada,

como si no existieran.

13 Porque yo soy elSeñor, tu Dios,

que sostiene tu manoderecha;

yo soy quien te dice:

“No temas, yo te ayudaré”.

14 No temas, gusano Jacob, pequeño Israel

—afirma elSeñor—,

porque yo mismo te ayudaré;

¡elSantode Israel es tu redentor!

15 »Te convertiré en una trilladora

nueva y afilada, de doble filo.

Trillarás las montañas y las harás polvo;

convertirás en paja las colinas.

16 Las aventarás y se las llevará el viento;

¡un vendaval las dispersará!

Pero tú te alegrarás en elSeñor,

te gloriarás en el Santo de Israel.

17 »Los pobres y los necesitados buscan agua,

pero no la encuentran;

la sed les ha resecado la lengua.

Pero yo, elSeñor, les responderé;

yo, el Dios de Israel, no los abandonaré.

18 Haré brotar ríos en las áridas cumbres,

y manantiales entre los valles.

Transformaré el desierto en estanques de agua,

y el sequedal en manantiales.

19 Plantaré en el desierto

cedros, acacias, mirtos y olivos;

en áridas tierras plantaré cipreses,

junto con pinos y abetos,

20 para que la gente vea y sepa,

y considere y entienda,

que la mano delSeñorha hecho esto,

que el Santo de Israel lo ha creado.

21 »Expongan su caso —dice elSeñor—;

presenten sus pruebas —demanda el rey de Jacob—.

22 Acérquensey anuncien

lo que ha de suceder,

y cómo fueron las cosas del pasado,

para que las consideremos

y conozcamos su desenlace.

¡Cuéntennos lo que está por venir!

23 Digan qué nos depara el futuro;

así sabremos que ustedes son dioses.

Hagan algo, bueno o malo,

para verlo y llenarnos de terror.

24 ¡La verdad es que ustedes no son nada,

y aun menos que nada son sus obras!

¡Abominable es quien los escoge!

25 »Del norte hice venir a uno,

y acudió a mi llamado;

desde el oriente invoca minombre.

Como alfarero que amasa arcilla con los pies,

aplasta gobernantes como si fueran barro.

26 ¿Quién lo anunció desde el principio,

para que lo supiéramos?

¿Quién lo anunció de antemano,

para que dijéramos: “Tenía razón”?

Nadie lo anunció ni lo proclamó;

nadie les oyó proclamar mensaje alguno.

27 Yo fui el primero en decirle aSión:

“¡Mira, ya están aquí!”

Yo fui quien envió a Jerusalén

un mensajero de buenas noticias.

28 Miro entre ellos, y no hay nadie;

no hay entre ellos quien aconseje,

no hay quien me responda cuando les pregunto.

29 ¡Todos ellos son falsos!

Sus obras no son nada;

sus ídolos no son más que viento y confusión.

Isaías 42

El siervo del Señor

1 »Este es mi siervo, a quien sostengo,

mi escogido, en quien me deleito;

sobre él he puesto mi Espíritu,

y llevarájusticiaa las naciones.

2 No clamará, ni gritará,

ni alzará su voz por las calles.

3 No acabará de romper la caña quebrada,

ni apagará la mecha que apenas arde.

Con fidelidad hará justicia;

4 no vacilará ni se desanimará

hasta implantar la justicia en la tierra.

Las costas lejanas esperan suley».

5 Así dice Dios, elSeñor,

el que creó y desplegó los cielos;

el que expandió la tierra

y todo lo que ella produce;

el que da aliento al pueblo que la habita,

y vida a los que en ella se mueven:

6 «Yo, elSeñor, te he llamado en justicia;

te he tomado de la mano.

Yo te formé, yo te constituí

comopactopara el pueblo,

como luz para las naciones,

7 para abrir los ojos de los ciegos,

para librar de la cárcel a los presos,

y del calabozo a los que habitan en tinieblas.

8 »Yo soy elSeñor; ¡ese es minombre!

No entrego a otros mi gloria,

ni mi alabanza a los ídolos.

9 Las cosas pasadas se han cumplido,

y ahora anuncio cosas nuevas;

¡las anuncio antes que sucedan!»

Canción de alabanza al Señor

10 Canten alSeñorun cántico nuevo,

ustedes, que descienden al mar,

y todo lo que hay en él;

canten su alabanza desde los confines de la tierra,

ustedes, costas lejanas y sus habitantes.

11 Que alcen la voz el desierto y sus ciudades,

y los poblados donde Cedar habita.

Que canten de alegría los habitantes de Selá,

y griten desde las cimas de las montañas.

12 Den gloria alSeñor

y proclamen su alabanza en las costas lejanas.

13 ElSeñormarchará como guerrero;

como hombre de guerra despertará su celo.

Con gritos y alaridos se lanzará al combate,

ytriunfarásobre sus enemigos.

14 «Por mucho tiempo he guardado silencio,

he estado callado y me he contenido.

Pero ahora voy a gritar como parturienta,

voy a resollar y jadear al mismo tiempo.

15 Devastaré montañas y cerros,

y secaré toda su vegetación;

convertiré los ríos en tierra seca,

y secaré los estanques;

16 conduciré a los ciegos por caminos desconocidos,

los guiaré por senderos inexplorados;

ante ellos convertiré en luz las tinieblas,

y allanaré los lugares escabrosos.

Esto haré,

y no los abandonaré.

17 Pero retrocederán llenos de vergüenza

los que confían en los ídolos,

los que dicen a las imágenes:

“Ustedes son nuestros dioses”.

Israel ciego y sordo

18 »Sordos, ¡escuchen!

Ciegos, ¡fíjense bien!

19 ¿Quién es más ciego que mi siervo,

y más sordo que mi mensajero?

¿Quién es más ciego que mi enviado,

y más ciego que el siervo delSeñor?

20 Tú has visto muchas cosas,

pero no las has captado;

tienes abiertos los oídos,

pero no oyes nada».

21 Le agradó alSeñor,

por amor a su justicia,

hacer suleygrande y gloriosa.

22 Pero este es un pueblo saqueado y despojado,

todos atrapados en cuevas

o encerrados en cárceles.

Son saqueados,

y nadie los libra;

son despojados,

y nadie reclama.

23 ¿Quién de ustedes escuchará esto

y prestará atención en el futuro?

24 ¿Quién entregó a Jacob para el despojo,

a Israel para el saqueo?

¿No es acaso elSeñor

a quien su pueblo ha ofendido?

No siguió suscaminos

ni obedeció su ley.

25 Por eso elSeñorderramó sobre él

su ardiente ira y el furor de la guerra.

Lo envolvió en llamas, pero no comprendió;

lo consumió, pero no lo tomó en serio.

Isaías 43

El único Salvador de Israel

1 Pero ahora, así dice elSeñor,

el que te creó, Jacob,

el que te formó, Israel:

«No temas, que yo te he redimido;

te he llamado por tunombre; tú eres mío.

2 Cuando cruces las aguas,

yo estaré contigo;

cuando cruces los ríos,

no te cubrirán sus aguas;

cuando camines por el fuego,

no te quemarás ni te abrasarán las llamas.

3 Yo soy elSeñor, tu Dios,

elSantode Israel, tu salvador;

yo he entregado a Egipto como precio por tu rescate,

aCusy a Seba en tu lugar.

4 A cambio de ti entregaréhombres;

¡a cambio de tuvidaentregaré pueblos!

Porque te amo y eres ante mis ojos

precioso y digno de honra.

5 No temas, porque yo estoy contigo;

desde el oriente traeré a tu descendencia,

desde el occidente te reuniré.

6 Al norte le diré: “¡Entrégalos!”

y al sur: “¡No los retengas!

Trae a mis hijos desde lejos

y a mis hijas desde los confines de la tierra.

7 Trae a todo el que sea llamado por mi nombre,

al que yo he creado para mi gloria,

al que yo hice y formé”».

8 Saquen al pueblo ciego, aunque tiene ojos,

al pueblo sordo, aunque tiene oídos.

9 Que se reúnan todas las naciones

y se congreguen los pueblos.

¿Quién de entre ellos profetizó estas cosas

y nos anunció lo ocurrido en el pasado?

Que presenten a sus testigos

y demuestren tener razón,

para que otros oigan y digan:

«Es verdad».

10 «Ustedes son mis testigos —afirma elSeñor—,

son mis siervos escogidos,

para que me conozcan y crean en mí,

y entiendan que yo soy.

Antes de mí no hubo ningún otro dios,

ni habrá ninguno después de mí.

11 Yo, yo soy elSeñor,

fuera de mí no hay ningún otro salvador.

12 Yo he anunciado, salvado y proclamado;

yo entre ustedes, y no un dios extraño.

Ustedes son mis testigos —afirma elSeñor—,

y yo soy Dios.

13 Desde los tiempos antiguos, yo soy.

No hay quien pueda librar de mi mano.

Lo que yo hago, nadie puede desbaratarlo».

La misericordia de Dios y la infidelidad de Israel

14 Así dice elSeñor,

su Redentor, elSantode Israel:

«Por ustedes enviaré gente a Babilonia;

abatiré a todos como fugitivos.

En los barcos que eran su orgullo,

abatiré también a loscaldeos.

15 Yo soy elSeñor, su santo;

soy su rey, el creador de Israel».

16 Así dice elSeñor,

el que abrió un camino en el mar,

una senda a través de las aguas impetuosas;

17 el que hizo salir carros de combate y caballos,

ejército y guerrero al mismo tiempo,

los cuales quedaron tendidos para nunca más levantarse,

extinguidos como mecha que se apaga:

18 «Olviden las cosas de antaño;

ya no vivan en el pasado.

19 ¡Voy a hacer algo nuevo!

Ya está sucediendo, ¿no se dan cuenta?

Estoy abriendo un camino en el desierto,

y ríos en lugares desolados.

20 Me honran los animales salvajes,

los chacales y los avestruces;

yo hago brotar agua en el desierto,

ríos en lugares desolados,

para dar de beber a mi pueblo escogido,

21 al pueblo que formé para mí mismo,

para que proclame mi alabanza.

22 »Pero tú, Jacob, no me has invocado;

tú, Israel, te has cansado de mí.

23 No me has traído el cordero de tusholocaustos,

ni me has honrado con tus sacrificios.

No te he abrumado exigiendo ofrendas de grano,

ni te he agobiado reclamando incienso.

24 No me has comprado caña aromática,

ni me has saciado con el sebo de tus sacrificios.

¡En cambio, tú me has abrumado con tus pecados

y me has agobiado con tus iniquidades!

25 »Yo soy el que por amor a mí mismo

borra tus transgresiones

y no se acuerda más de tus pecados.

26 ¡Hazme recordar! Presentémonos a juicio;

plantea el argumento de tu inocencia.

27 Tu primer antepasado pecó;

tus voceros se rebelaron contra mí.

28 Por eso humillé a las autoridades del templo;

entregué a Jacob a ladestruccióntotal,

entregué a Israel al menosprecio.

Isaías 44

Israel, el escogido

1 »Pero ahora, Jacob, mi siervo,

Israel, a quien he escogido, ¡escucha!

2 Así dice elSeñor, el que te hizo,

el que te formó en el seno materno

y te brinda su ayuda:

“No temas, Jacob, mi siervo,

Jesurún, a quien he escogido,

3 que regaré con agua la tierra sedienta,

y con arroyos el suelo seco;

derramaré mi Espíritu sobre tu descendencia,

y mi bendición sobre tus vástagos,

4 y brotarán como hierba en un prado,

como sauces junto a arroyos.

5 Uno dirá: ‘Pertenezco alSeñor’;

otro llevará elnombrede Jacob,

y otro escribirá en su mano: ‘Yo soy delSeñor’,

y tomará para sí el nombre de Israel”.

El Señor y los ídolos

6 »Así dice elSeñor, elSeñorTodopoderoso,

rey y redentor de Israel:

“Yo soy el primero y el último;

fuera de mí no hay otro dios.

7 ¿Quién es como yo?

Que lo diga.

Que declare lo que ha ocurrido

desde que establecí a mi antiguo pueblo;

que exponga ante mí lo que está por venir,

¡que anuncie lo que va a suceder!

8 No tiemblen ni se asusten.

¿Acaso no lo anuncié y profeticé hace tiempo?

Ustedes son mis testigos.

¿Hay algún Dios fuera de mí?

No, no hay otraRoca;

no conozco ninguna”».

9 Los que fabrican ídolos no valen nada;

inútiles son sus obras más preciadas.

Para su propia vergüenza,

sus propios testigos no ven ni conocen.

10 ¿Quién modela un dios o funde un ídolo,

que no le sirve para nada?

11 Todos sus devotos quedarán avergonzados;

¡simplesmortalesson los artesanos!

Que todos se reúnan y comparezcan;

¡aterrados y avergonzados quedarán todos ellos!

12 El herrero toma una herramienta,

y con ella trabaja sobre las brasas;

con martillo modela un ídolo,

con la fuerza de su brazo lo forja.

Siente hambre, y pierde las fuerzas;

no bebe agua, y desfallece.

13 El carpintero mide con un cordel,

hace un boceto con un estilete,

lo trabaja con el escoplo

y lo traza con el compás.

Le da formahumana;

le imprime la belleza de un ser humano,

para que habite en un santuario.

14 Derriba los cedros,

y escoge un ciprés o un roble,

y lo deja crecer entre los árboles del bosque;

o planta un pino, que la lluvia hace crecer.

15 Alhombrele sirve de combustible,

y toma una parte para calentarse;

enciende un fuego y hornea pan.

Pero también labra un dios y lo adora;

hace un ídolo y se postra ante él.

16 La mitad de la madera la quema en el fuego,

sobre esa mitad prepara su comida;

asa la carne y se sacia.

También se calienta y dice:

«¡Ah! Ya voy entrando en calor,

mientras contemplo las llamas».

17 Con el resto hace un dios, su ídolo;

se postra ante él y lo adora.

Y suplicante le dice:

«Sálvame, pues tú eres mi dios».

18 No saben nada, no entienden nada;

sus ojos están velados, y no ven;

sumenteestá cerrada, y no entienden.

19 Les faltaconocimientoy entendimiento;

no se ponen a pensar ni a decir:

«Usé la mitad para combustible;

incluso horneé pan sobre las brasas,

asé carne y la comí.

¿Y haré algo abominable con lo que queda?

¿Me postraré ante un pedazo de madera?»

20 Se alimentan de cenizas,

se dejan engañar por su ilusocorazón,

no pueden salvarse a sí mismos, ni decir:

«¡Lo que tengo en mi diestra es una mentira!»

21 «Recuerda estas cosas, Jacob,

porque tú eres mi siervo, Israel.

Yo te formé, tú eres mi siervo;

Israel, yo no te olvidaré.

22 He disipado tus transgresiones como el rocío,

y tus pecados como la bruma de la mañana.

Vuelve a mí, que te he redimido».

23 ¡Canten de alegría, cielos,

que esto lo ha hecho elSeñor!

¡Griten con fuerte voz,

profundidades de la tierra!

¡Prorrumpan en canciones, montañas;

y bosques, con todos sus árboles!

Porque elSeñorha redimido a Jacob,

Dios ha manifestado su gloria en Israel.

Jerusalén vuelve a ser habitada

24 «Así dice elSeñor, tu Redentor,

quien te formó en el seno materno:

»“Yo soy elSeñor,

que ha hecho todas las cosas,

yo solo desplegué los cielos

y expandí la tierra.

¿Quién estaba conmigo?

25 »”Yo frustro las señales de los falsos profetas

y ridiculizo a los adivinos;

yo hago retroceder a los sabios

y convierto su sabiduría en necedad.

26 Yo confirmo la palabra de mis siervos

y cumplo el consejo de mis mensajeros.

Yo digo que Jerusalén será habitada,

que los pueblos de Judá serán reconstruidos;

y sus ruinas las restauraré.

27 Yo mando que se seque lo profundo del mar,

y ordeno que se sequen sus corrientes.

28 Yo afirmo que Ciro es mi pastor,

y dará cumplimiento a mis deseos;

dispondrá que Jerusalén sea reconstruida,

y que se repongan los cimientos del templo”».

Isaías 45

1 Así dice elSeñora Ciro, su ungido,

a quien tomó de la manoderecha

para someter a su dominio las naciones

y despojar de su armadura a los reyes,

para abrir a su paso laspuertas

y dejar abiertas las entradas:

2 «Marcharé al frente de ti,

y allanaré las montañas;

haré pedazos las puertas de bronce

y cortaré los cerrojos de hierro.

3 Te daré los tesoros de las tinieblas,

y las riquezas guardadas en lugares secretos,

para que sepas que yo soy elSeñor,

el Dios de Israel, que te llama por tunombre.

4 Por causa de Jacob mi siervo,

de Israel mi escogido,

te llamo por tu nombre

y te confiero un título de honor,

aunque tú no me conoces.

5 Yo soy elSeñor, y no hay otro;

fuera de mí no hay ningún Dios.

Aunque tú no me conoces,

te fortaleceré,

6 para que sepan de oriente a occidente

que no hay ningún otro fuera de mí.

Yo soy elSeñor, y no hay ningún otro.

7 Yo formo la luz y creo las tinieblas,

traigobienestary creo calamidad;

Yo, elSeñor, hago todas estas cosas.

8 »¡Destilen, cielos, desde lo alto!

¡Nubes, hagan lloverjusticia!

¡Que se abra la tierra de par en par!

¡Que brote lasalvación!

¡Que crezca con ella la justicia!

Yo, elSeñor, lo he creado».

9 ¡Ay del que contiende con su Hacedor!

¡Ay del que no es más que un tiesto

entre los tiestos de la tierra!

¿Acaso el barro le reclama al alfarero:

«¡Fíjate en lo que haces!

¡Tu vasija no tiene agarraderas!»?

10 ¡Ay del que le reprocha a su padre:

«¡Mira lo que has engendrado!»!

¡Ay del que le reclama a su madre:

«¡Mira lo que has dado a luz!»!

11 Así dice elSeñor,

elSantode Israel, su artífice:

«¿Van acaso a pedirme cuentas del futuro de mis hijos,

o a darme órdenes sobre la obra de mis manos?

12 Yo hice la tierra,

y sobre ella formé a lahumanidad.

Mis propias manos extendieron los cielos,

y di órdenes a sus constelaciones.

13 Levantaré a Ciro en justicia;

allanaré todos sus caminos.

Él reconstruirá mi ciudad

y pondrá en libertad a mis cautivos,

pero no por precio ni soborno.

Lo digo yo, elSeñorTodopoderoso».

14 Así dice elSeñor:

«Los productos de Egipto y la mercancía deCus

pasarán a ser de tu propiedad;

los sabeos, hombres de elevada estatura,

marcharán detrás de ti en cadenas.

Se inclinarán en tu presencia,

y suplicantes te dirán:

“Hay un solo Dios, no hay ningún otro,

y ese Dios está contigo”».

15 Tú, Dios y salvador de Israel,

eres un Dios que se oculta.

16 Todos los que hacen ídolos

serán avergonzados y humillados,

y juntos marcharán con su humillación.

17 Pero Israel será salvada por elSeñor

con salvación eterna;

y nunca más volverá a ser

avergonzada ni humillada.

18 Porque así dice elSeñor,

el que creó los cielos;

el Dios que formó la tierra,

que la hizo y la estableció;

que no la creó para dejarla vacía,

sino que la formó para ser habitada:

«Yo soy elSeñor,

y no hay ningún otro.

19 Desde ningún lugar de esta tierra tenebrosa

les he hablado en secreto.

Ni he dicho a los descendientes de Jacob:

“Búsquenme en el vacío”.

Yo, elSeñor, digo lo que es justo,

y declaro lo que es recto.

20 »Reúnanse, fugitivos de las naciones;

congréguense y vengan.

Ignorantes son los que cargan ídolos de madera

y oran a dioses que no pueden salvar.

21 Declaren y presenten sus pruebas,

deliberen juntos.

¿Quién predijo esto hace tiempo,

quién lo declaró desde tiempos antiguos?

¿Acaso no lo hice yo, elSeñor?

Fuera de mí no hay otro Dios;

Dios justo y Salvador,

no hay ningún otro fuera de mí.

22 »Vuelvan a mí y sean salvos,

todos los confines de la tierra,

porque yo soy Dios, y no hay ningún otro.

23 He jurado por mí mismo,

con integridad he pronunciado

una palabra irrevocable:

Ante mí se doblará toda rodilla,

y por mí jurará toda lengua.

24 Ellos dirán de mí: “Solo en elSeñor

están la justicia y el poder”».

Todos los que contra él se enfurecieron

ante él comparecerán

y quedarán avergonzados.

25 Pero toda la descendencia de Israel

será vindicada y exaltada en elSeñor.

Isaías 46

Los dioses de Babilonia

1 Bel se inclina, Nebo se somete;

sus ídolos son llevados por bestias de carga.

Pesadas son las imágenes que por todas partes llevan;

son una carga para el agotado.

2 Todos a la vez se someten y se inclinan;

no pudieron rescatar la carga,

y ellos mismos van al cautiverio.

3 «Escúchame, familia de Jacob,

todo el resto de la familia de Israel,

a quienes he cargado desde el vientre,

y he llevado desde la cuna.

4 Aun en la vejez, cuando ya peinen canas,

yo seré el mismo, yo los sostendré.

Yo los hice, y cuidaré de ustedes;

los sostendré y los libraré.

5 »¿Con quién vas a compararme,

o a quién me vas a igualar?

¿A quién vas a asemejarme,

para que seamos parecidos?

6 Algunos derrochan oro de sus bolsas

y pesan plata en la balanza;

contratan a un joyero para que les haga un dios,

y ante ese dios se inclinan para adorarlo.

7 Lo levantan en hombros y lo cargan;

lo ponen en su lugar, y allí se queda.

No se puede mover de su sitio.

Por más que clamen a él, no habrá de responderles,

ni podrá salvarlos de sus aflicciones.

8 »Recuerden esto, rebeldes;

piénsenlo bien, ¡fíjenlo en sumente!

9 Recuerden las cosas pasadas, aquellas de antaño;

yo soy Dios, y no hay ningún otro,

yo soy Dios, y no hay nadie igual a mí.

10 Yo anuncio el fin desde el principio;

desde los tiempos antiguos, lo que está por venir.

Yo digo: Mi propósito se cumplirá,

y haré todo lo que deseo.

11 Del oriente llamo

al ave de rapiña;

de tierra distante,

al hombre que cumplirá mi propósito.

Lo que he dicho, haré que se cumpla;

lo que he planeado, lo realizaré.

12 Escúchenme ustedes, obstinados decorazón,

que están lejos de lajusticia.

13 Mi justicia no está lejana;

misalvaciónya no tarda.

¡Estoy por traerlas!

Concederé salvación aSión,

y mi esplendor a Israel.