Isaías 47

La caída de Babilonia

1 »Desciende, siéntate en el polvo,

hija virginal de Babilonia;

siéntate en el suelo, hija de loscaldeos,

pues ya no hay trono.

Nunca más se te llamará

tierna y delicada.

2 Toma piedras de molino, y muele la harina;

quítate el velo.

Levántate las faldas, desnúdate las piernas,

y cruza los ríos.

3 Tu desnudez quedará al descubierto;

quedará expuesta tu vergüenza.

Voy a tomar venganza,

y a nadie perdonaré».

4 Nuestro Redentor es elSantode Israel;

sunombrees elSeñorTodopoderoso.

5 «Siéntate en silencio, hija de los caldeos;

entra en las tinieblas.

Porque nunca más se te llamará

“soberana de los reinos”.

6 Yo estaba enojado con mi pueblo;

por eso profané mi heredad.

Los entregué en tu mano,

y no les tuviste compasión.

Pusiste sobre los ancianos

un yugo muy pesado.

7 Dijiste: “¡Por siempre seré la soberana!”

Pero no consideraste esto,

ni reflexionaste sobre su final.

8 »Ahora escucha esto, voluptuosa;

tú, que moras confiada y te dices a ti misma:

“Yo soy, y no hay otra fuera de mí.

Nunca enviudaré ni me quedaré sin hijos”.

9 De repente, en un solo día,

ambas cosas te sorprenderán:

la pérdida de tus hijos y la viudez

te abrumarán por completo,

a pesar de tus muchas hechicerías

y de tus poderosos encantamientos.

10 Tú has confiado en tu maldad,

y has dicho: “Nadie me ve”.

Tu sabiduría y tu conocimiento te engañan

cuando a ti misma te dices:

“Yo soy, y no hay otra fuera de mí”.

11 Pero vendrá sobre ti una desgracia

que no sabrás conjurar;

caerá sobre ti una calamidad

que no podrás evitar.

¡Una catástrofe que ni te imaginas

vendrá de repente sobre ti!

12 »Persiste, entonces, con tus encantamientos

y con tus muchas hechicerías,

en las que te has ejercitado desde la niñez.

Tal vez tengas éxito,

tal vez puedas provocar terror.

13 ¡Los muchos consejos te han fatigado!

Que se presenten tus astrólogos,

los que observan las estrellas,

los que hacen predicciones mes a mes,

¡que te salven de lo que viene sobre ti!

14 ¡Míralos! Son como la paja,

y el fuego los consumirá.

Ni a sí mismos pueden salvarse

del poder de las llamas.

Aquí no hay brasas para calentarse,

ni fuego para sentarse ante él.

15 Eso son para ti los hechiceros

con quienes te has ejercitado,

y con los que has negociado desde tu juventud.

Cada uno sigue en su error;

no habrá quien pueda salvarte.

Isaías 48

El Israel obstinado

1 »Escuchen esto ustedes,

los de la familia de Jacob,

descendientes de Judá,

que llevan elnombrede Israel;

que juran en el nombre delSeñor,

e invocan al Dios de Israel,

pero no con sinceridad ni justicia.

2 Ustedes que se llaman ciudadanos de la ciudadsanta

y confían en el Dios de Israel,

cuyo nombre es elSeñorTodopoderoso:

3 Desde hace mucho tiempo

anuncié las cosas pasadas.

Yo las profeticé;

yo mismo las di a conocer.

Actué de repente,

y se hicieron realidad.

4 Porque yo sabía que eres muy obstinado;

que tu cuello es un tendón de hierro,

y que tu frente es de bronce.

5 Por eso te declaré esas cosas desde hace tiempo;

te las di a conocer antes que sucedieran,

para que no dijeras:

“¡Fue mi ídolo quien las hizo!

¡Mi imagen tallada o fundida las dispuso!”

6 De todo esto has tenido noticia,

¿y no vas a proclamarlo?

»Desde ahora te haré conocer cosas nuevas;

cosas que te son ocultas y desconocidas.

7 Son cosas creadas ahora, y no hace tiempo;

hasta hoy no habías oído hablar de ellas,

para que no dijeras:

“¡Sí, ya las sabía!”

8 Nunca habías oído ni entendido;

nunca antes se te había abierto el oído.

Yo sé bien que eres muy traicionero,

y que desde tu nacimiento te llaman rebelde.

9 Por amor a mi nombre contengo mi ira;

por causa de mi alabanza me refreno,

para no aniquilarte.

10 ¡Mira! Te he refinado, pero no como a la plata;

te he probado en el horno de la aflicción.

11 Y lo he hecho por mí, por mí mismo.

¿Cómo puedo permitir que se me profane?

¡No cederé mi gloria a ningún otro!

Liberación de Israel

12 »Escúchame, Jacob,

Israel, a quien he llamado:

Yo soy Dios;

yo soy el primero, y yo soy el último.

13 Con la mano izquierda afirmé la tierra,

y con la derecha desplegué los cielos.

Yo pronuncié sunombre,

y todos ellos aparecieron.

14 »Reúnanse, todos ustedes, y escuchen:

¿Quién de ellos ha profetizado estas cosas?

El amado delSeñor

ejecutará su propósito contra Babilonia;

su brazo estará contra loscaldeos.

15 Solo yo he hablado;

solo yo lo he llamado.

Lo haré venir,

y triunfará en su misión.

16 »Acérquense a mí, escuchen esto:

»Desde el principio, jamás hablé en secreto;

cuando las cosas suceden, allí estoy yo».

Y ahora elSeñoromnipotente

me ha enviado con su Espíritu.

17 Así dice elSeñor,

tu Redentor, elSantode Israel:

«Yo soy elSeñortu Dios,

que te enseña lo que te conviene,

que te guía por elcaminoen que debes andar.

18 Si hubieras prestado atención a mis mandamientos,

tupazhabría sido como un río;

tu justicia, como las olas del mar.

19 Como la arena serían tus descendientes;

como los granos de arena, tus hijos;

su nombre nunca habría sido eliminado

ni borrado de mi presencia».

20 ¡Salgan de Babilonia!

¡Huyan de los caldeos!

Anuncien esto con gritos de alegría

y háganlo saber.

Publíquenlo hasta en los confines de la tierra;

digan: «ElSeñorha redimido a su siervo Jacob».

21 Cuando los guió a través de los desiertos,

no tuvieron sed;

hizo que de larocabrotara agua para ellos;

partió la roca, y manaron las aguas.

22 «No hay paz para el malvado»,

dice elSeñor.

Isaías 49

El Siervo del Señor

1 Escúchenme, costas lejanas,

oigan esto, naciones distantes:

ElSeñorme llamó antes de que yo naciera,

en el vientre de mi madre pronunció minombre.

2 Hizo de mi boca una espada afilada,

y me escondió en la sombra de su mano;

me convirtió en una flecha pulida,

y me escondió en su aljaba.

3 Me dijo: «Israel, tú eres mi siervo;

en ti seré glorificado».

4 Y respondí: «En vano he trabajado;

he gastado mis fuerzas sin provecho alguno.

Pero mi justicia está en manos delSeñor;

mi recompensa está con mi Dios».

5 Y ahora dice elSeñor,

que desde el seno materno me formó

para que fuera yo su siervo,

para hacer que Jacob se vuelva a él,

que Israel se reúna a su alrededor;

porque a los ojos delSeñorsoy digno de honra,

y mi Dios ha sido mi fortaleza:

6 «No es gran cosa que seas mi siervo,

ni que restaures a las tribus de Jacob,

ni que hagas volver a los de Israel,

a quienes he preservado.

Yo te pongo ahora como luz para las naciones,

a fin de que lleves misalvación

hasta los confines de la tierra».

7 Así dice elSeñor,

el Redentor ySantode Israel,

al despreciado y aborrecido por las naciones,

al siervo de los gobernantes:

«Los reyes te verán y se pondrán de pie,

los príncipes te verán y se inclinarán,

por causa delSeñor, el Santo de Israel,

que es fiel y te ha escogido».

Restauración de Israel

8 Así dice elSeñor:

«En el momento propicio te respondí,

y en el día desalvaciónte ayudé.

Ahora te guardaré, y haré de ti

unpactopara el pueblo,

para que restaures el país

y repartas las propiedades asoladas;

9 para que digas a los cautivos:

“¡Salgan!”,

y a los que viven en tinieblas:

“¡Están en libertad!”

»Junto a los caminos pastarán

y en todo cerro árido hallarán pastos.

10 No tendrán hambre ni sed,

no los abatirá el sol ni el calor,

porque los guiará quien les tiene compasión,

y los conducirá junto a manantiales de agua.

11 Convertiré en caminos todas mis montañas,

y construiré mis calzadas.

12 ¡Miren! Ellos vendrán de muy lejos;

unos desde el norte, otros desde el oeste,

y aun otros desde la región de Asuán».

13 Ustedes los cielos, ¡griten de alegría!

Tierra, ¡regocíjate!

Montañas, ¡prorrumpan en canciones!

Porque elSeñorconsuela a su pueblo

y tiene compasión de sus pobres.

14 PeroSióndijo: «ElSeñorme ha abandonado;

el Señor se ha olvidado de mí».

15 «¿Puede una madre olvidar a su niño de pecho,

y dejar de amar al hijo que ha dado a luz?

Aun cuando ella lo olvidara,

¡yo no te olvidaré!

16 Grabada te llevo en las palmas de mis manos;

tus muros siempre los tengo presentes.

17 Tus constructoresse apresuran;

de ti se apartan tus destructores

y los que te asolaron.

18 Alza tus ojos, y mira a tu alrededor;

todos se reúnen y vienen hacia ti.

Tan cierto como que yo vivo,

—afirma elSeñor—,

a todos ellos los usarás como adorno,

los lucirás en tu vestido de novia.

19 »Aunque te arrasaron y te dejaron en ruinas,

y tu tierra quedó asolada,

ahora serás demasiado pequeña para tus habitantes,

y lejos quedarán los que te devoraban.

20 Los hijos que dabas por perdidos

todavía te dirán al oído:

“Este lugar es demasiado pequeño para mí;

hazme lugar para poder vivir”.

21 Y te pondrás a pensar:

“¿Quién me engendró estos hijos?

Yo no tenía hijos, era estéril,

desterrada y rechazada;

pero a estos, ¿quién los ha criado?

Me había quedado sola,

pero estos, ¿de dónde han salido?”»

22 Así dice elSeñoromnipotente:

«Hacia las naciones alzaré mi mano,

hacia los pueblos levantaré mi estandarte.

Ellos traerán a tus hijos en sus brazos,

y cargarán a tus hijas en sus hombros.

23 Los reyes te adoptarán como hijo,

y sus reinas serán tus nodrizas.

Se postrarán ante ti rostro en tierra,

y lamerán el polvo que tú pises.

Sabrás entonces que yo soy elSeñor,

y que no quedarán avergonzados

los que en mí confían».

24 ¿Se le puede quitar el botín a los guerreros?

¿Puede el cautivo ser rescatado del tirano?

25 Pero así dice elSeñor:

«Sí, al guerrero se le arrebatará el cautivo,

y del tirano se rescatará el botín;

contenderé con los que contiendan contigo,

y yo mismo salvaré a tus hijos.

26 Haré que tus opresores se coman su propia carne

y se embriaguen con su propia sangre,

como si fuera vino.

Toda lahumanidadsabrá entonces

que yo, elSeñor, soy tu Salvador;

que yo, el Poderoso de Jacob, soy tu Redentor».

Isaías 50

El pecado de Israel y la obediencia del Siervo

1 Así dice elSeñor:

«A la madre de ustedes, yo la repudié;

¿dónde está el acta de divorcio?

¿A cuál de mis acreedores los he vendido?

Por causa de sus iniquidades,

fueron ustedes vendidos;

por las transgresiones de ustedes

fue despedida su madre.

2 ¿Por qué no había nadie cuando vine?

¿Por qué nadie respondió cuando llamé?

¿Tan corta es mi mano que no puede rescatar?

¿Me falta acaso fuerza para liberarlos?

Yo seco el mar con una simple reprensión,

y convierto los ríos en desierto;

por falta de agua sus peces se pudren

y se mueren de sed.

3 A los cielos los revisto de tinieblas

y los cubro de ceniza».

4 ElSeñoromnipotente me ha concedido

tener una lengua instruida,

para sostener con mi palabra al fatigado.

Todas las mañanas me despierta,

y también me despierta el oído,

para que escuche como los discípulos.

5 ElSeñoromnipotente me ha abierto los oídos,

y no he sido rebelde ni me he vuelto atrás.

6 Ofrecí mi espalda a los que me golpeaban,

mis mejillas a los que me arrancaban la barba;

ante las burlas y los escupitajos

no escondí mi rostro.

7 Por cuanto elSeñoromnipotente me ayuda,

no seré humillado.

Por eso endurecí mi rostro como el pedernal,

y sé que no seré avergonzado.

8 Cercano está el que me justifica;

¿quién entonces contenderá conmigo?

¡Comparezcamos juntos!

¿Quién es mi acusador?

¡Que se me enfrente!

9 ¡ElSeñoromnipotente es quien me ayuda!

¿Quién me condenará?

Todos ellos se gastarán;

como a la ropa, la polilla se los comerá.

10 ¿Quién entre ustedes teme alSeñor

y obedece la voz de su siervo?

Aunque camine en la oscuridad,

y sin un rayo de luz,

que confíe en elnombredelSeñor

y dependa de su Dios.

11 Pero ustedes que encienden fuegos

y preparan antorchas encendidas,

caminen a la luz de su propio fuego

y de las antorchas que han encendido.

Esto es lo que ustedes recibirán de mi mano:

en medio de tormentos quedarán tendidos.

Isaías 51

Salvación eterna para Sión

1 «Ustedes, los que van tras lajusticia

y buscan alSeñor, ¡escúchenme!

Miren la roca de la que fueron tallados,

la cantera de la que fueron extraídos.

2 Miren a Abraham, su padre,

y a Sara, que los dio a luz.

Cuando yo lo llamé, él era solo uno,

pero lo bendije y lo multipliqué.

3 Sin duda, elSeñorconsolará aSión;

consolará todas sus ruinas.

Convertirá en un Edén su desierto;

en huerto delSeñorsus tierras secas.

En ella encontrarán alegría y regocijo,

acción de gracias y música de salmos.

4 »Préstame atención, pueblo mío;

óyeme, nación mía:

porque de mí saldrá laley,

y mi justicia será luz para las naciones.

5 Ya se acerca mi justicia,

misalvaciónestá en camino;

¡mi brazo juzgará a las naciones!

Las costas lejanas confían en mí,

y ponen su esperanza en mi brazo.

6 Levanten los ojos al cielo;

miren la tierra aquí abajo:

como humo se esfumarán los cielos,

como ropa se gastará la tierra,

y como moscas morirán sus habitantes.

Pero mi salvación permanecerá para siempre,

mi justicia nunca fallará.

7 »Escúchenme, ustedes que conocen lo que es recto;

pueblo que lleva mileyen sucorazón:

No teman el reproche de loshombres,

ni se desalienten por sus insultos,

8 porque la polilla se los comerá como ropa

y el gusano los devorará como lana.

Pero mi justicia permanecerá para siempre;

mi salvación, por todas las generaciones».

9 ¡Despierta, brazo delSeñor!

¡Despierta y vístete de fuerza!

Despierta, como en los días pasados,

como en las generaciones de antaño.

¿No fuiste tú el que despedazó aRahab,

el que traspasó a ese monstruo marino?

10 ¿No fuiste tú el que secó el mar,

esas aguas del gran abismo?

¿El que en las profundidades del mar hizo un camino

para que por él pasaran los redimidos?

11 Volverán los rescatados delSeñor,

y entrarán en Sión con cánticos de júbilo;

su corona será el gozo eterno.

Se llenarán de regocijo y alegría,

y se apartarán de ellos el dolor y los gemidos.

12 «Soy yo mismo el que los consuela.

¿Quién eres tú, que temes a los hombres,

a simplesmortales, que no son más que hierba?

13 ¿Has olvidado alSeñor, que te hizo;

al que extendió los cielos y afirmó la tierra?

¿Vivirás cada día en terror constante

por causa de la furia del opresor

que está dispuesto a destruir?

Pero ¿dónde está esa furia?

14 Pronto serán liberados los prisioneros;

no morirán en el calabozo,

ni les faltará el pan.

15 Porque yo soy elSeñortu Dios,

yo agito el mar, y rugen sus olas;

elSeñorTodopoderosoes minombre.

16 He puesto mis palabras en tu boca

y te he cubierto con la sombra de mi mano;

he establecido los cielos y afirmado la tierra,

y he dicho a Sión: “Tú eres mi pueblo”».

La copa de la ira de Dios

17 ¡Despierta, Jerusalén, despierta!

Levántate, tú, que de la mano delSeñor

has bebido la copa de su furia;

tú, que has bebido hasta el fondo

la copa que entorpece a loshombres.

18 De todos los hijos que diste a luz,

no hubo ninguno que te guiara;

de todos los hijos que criaste,

ninguno te tomó de la mano.

19 Estos dos males han venido sobre ti:

ruina y destrucción, hambre y espada.

¿Quién se apiadará de ti?

¿Quién te consolará?

20 Tus hijos han desfallecido;

como antílopes atrapados en la red,

han caído en las esquinas de las calles.

Sobre ellos recae toda la furia delSeñor,

todo el reproche de su Dios.

21 Por eso escucha esto, tú que estás afligida;

que estás ebria, pero no de vino.

22 Así dice tuSeñory Dios,

tu Dios, que aboga por su pueblo:

«Te he quitado de la mano

la copa que te hacía tambalear.

De esa copa, que es el cáliz de mi furia,

jamás volverás a beber.

23 La pondré en manos de los que te atormentan,

de los que te dijeron:

“¡Tiéndete en el suelo,

para que pasemos sobre ti!”

¡Y te echaste boca abajo, sobre el suelo,

para que te pisoteara todo mundo!»

Isaías 52

1 ¡Despierta,Sión, despierta!

¡Revístete de poder!

Jerusalén, ciudadsanta,

ponte tus vestidos de gala,

que los incircuncisos eimpuros

no volverán a entrar en ti.

2 ¡Sacúdete el polvo, Jerusalén!

¡Levántate, vuelve al trono!

¡Libérate de las cadenas de tu cuello,

cautiva hija de Sión!

3 Porque así dice elSeñor:

«Ustedes fueron vendidos por nada,

y sin dinero serán redimidos».

4 Porque así dice elSeñoromnipotente:

«En tiempos pasados,

mi pueblo descendió a Egipto y vivió allí;

en estos últimos tiempos,

Asiria los ha oprimido sin razón.

5 »Y ahora —afirma elSeñor—,

¿qué estoy haciendo aquí?

Sin motivo se han llevado a mi pueblo;

sus gobernantes se mofan de él.

No hay un solo momento

en que minombreno lo blasfemen.

6 Por eso mi pueblo conocerá mi nombre,

y en aquel día sabrán

que yo soy quien dice: “¡Aquí estoy!”»

7 ¡Qué hermosos son, sobre los montes,

los pies del que trae buenas nuevas;

del que proclama lapaz,

del que anuncia buenas noticias,

del que proclama lasalvación,

del que dice a Sión: «Tu Dios reina»!

8 ¡Escucha! Tus centinelas alzan la voz,

y juntos gritan de alegría,

porque ven con sus propios ojos

que elSeñorvuelve a Sión.

9 Ruinas de Jerusalén,

¡prorrumpan juntas en canciones de alegría!

Porque elSeñorha consolado a su pueblo,

¡ha redimido a Jerusalén!

10 ElSeñordesnudará su santo brazo

a la vista de todas las naciones,

y todos los confines de la tierra

verán la salvación de nuestro Dios.

11 Ustedes, que transportan los utensilios delSeñor,

¡pónganse en marcha, salgan de allí!

¡Salgan de en medio de ella, purifíquense!

¡No toquen nada impuro!

12 Pero no tendrán que apresurarse ni salir huyendo,

porque elSeñormarchará a la cabeza;

¡el Dios de Israel les cubrirá la espalda!

El sufrimiento y la gloria del Siervo

13 Miren, mi siervo triunfará;

será exaltado, levantado y muy enaltecido.

14 Muchos se asombraron de él,

pues tenía desfigurado el semblante;

¡nada dehumanotenía su aspecto!

15 Del mismo modo, muchas naciones se asombrarán,

y en su presencia enmudecerán los reyes,

porque verán lo que no se les había anunciado,

y entenderán lo que no habían oído.

Isaías 53

1 ¿Quién ha creído a nuestro mensaje

y a quién se le ha revelado el poder delSeñor?

2 Creció en su presencia como vástago tierno,

como raíz de tierra seca.

No había en él belleza ni majestad alguna;

su aspecto no era atractivo

y nada en su apariencia lo hacía deseable.

3 Despreciado y rechazado por loshombres,

varón de dolores, hecho para el sufrimiento.

Todos evitaban mirarlo;

fue despreciado, y no lo estimamos.

4 Ciertamente él cargó con nuestras enfermedades

y soportó nuestros dolores,

pero nosotros lo consideramos herido,

golpeado por Dios, y humillado.

5 Él fue traspasado por nuestras rebeliones,

y molido por nuestras iniquidades;

sobre él recayó el castigo, precio de nuestrapaz,

y gracias a sus heridas fuimos sanados.

6 Todos andábamos perdidos, como ovejas;

cada uno seguía su propiocamino,

pero elSeñorhizo recaer sobre él

la iniquidad de todos nosotros.

7 Maltratado y humillado,

ni siquiera abrió su boca;

como cordero, fue llevado al matadero;

como oveja, enmudeció ante su trasquilador;

y ni siquiera abrió su boca.

8 Después de aprehenderlo y juzgarlo, le dieron muerte;

nadie se preocupó de su descendencia.

Fue arrancado de la tierra de los vivientes,

y golpeado por la transgresión de mi pueblo.

9 Se le asignó un sepulcro con los malvados,

y murió entre los malhechores,

aunque nunca cometió violencia alguna,

ni hubo engaño en su boca.

10 Pero elSeñorquiso quebrantarlo y hacerlo sufrir,

y, como él ofreciósuvidaenexpiación,

verá su descendencia y prolongará sus días,

y llevará a cabo la voluntad delSeñor.

11 Después de su sufrimiento,

verá la luzy quedará satisfecho;

por suconocimiento

mi siervo justo justificará a muchos,

y cargará con las iniquidades de ellos.

12 Por lo tanto, le daré un puesto entre los grandes,

y repartirá el botín con los fuertes,

porque derramó su vida hasta la muerte,

y fue contado entre los transgresores.

Cargó con el pecado de muchos,

e intercedió por los pecadores.

Isaías 54

La futura gloria de Sión

1 «Tú, mujer estéril que nunca has dado a luz,

¡grita de alegría!

Tú, que nunca tuviste dolores de parto,

¡prorrumpe en canciones y grita con júbilo!

Porque más hijos que la casada

tendrá la desamparada

—dice elSeñor—.

2 »Ensancha el espacio de tu carpa,

y despliega las cortinas de tu morada.

¡No te limites!

Alarga tus cuerdas y refuerza tus estacas.

3 Porque a derecha y a izquierda te extenderás;

tu descendencia desalojará naciones,

y poblará ciudades desoladas.

4 »No temas,

porque no serás avergonzada.

No te turbes,

porque no serás humillada.

Olvidarás la vergüenza de tu juventud,

y no recordarás más el oprobio de tu viudez.

5 Porque el que te hizo es tu esposo;

sunombrees elSeñorTodopoderoso.

Tu Redentor es elSantode Israel;

¡Dios de toda la tierra es su nombre!

6 ElSeñorte llamará

como a esposa abandonada;

como a mujer angustiada de espíritu,

como a esposa que se casó joven

tan solo para ser rechazada

—dice tu Dios—.

7 Te abandoné por un instante,

pero con profunda compasión

volveré a unirme contigo.

8 Por un momento, en un arrebato de enojo,

escondí mi rostro de ti;

pero con amor eterno

te tendré compasión

—dice elSeñor, tu Redentor—.

9 »Para mí es como en los días de Noé,

cuando juré que las aguas del diluvio

no volverían a cubrir la tierra.

Así he jurado no enojarme más contigo,

ni volver a reprenderte.

10 Aunque cambien de lugar las montañas

y se tambaleen las colinas,

no cambiará mi fiel amor por ti

ni vacilará mipactodepaz,

—dice elSeñor, que de ti se compadece—.

11 »¡Mira tú, ciudad afligida,

atormentada y sin consuelo!

¡Te afirmaré con turquesas,

y te cimentaré con zafiros!

12 Con rubíes construiré tus almenas,

con joyas brillantes tuspuertas,

y con piedras preciosas todos tus muros.

13 ElSeñormismo instruirá a todos tus hijos,

y grande será subienestar.

14 Serás establecida en justicia;

lejos de ti estará la opresión,

y nada tendrás que temer;

el terror se apartará de ti,

y no se te acercará.

15 Si alguien te ataca,

no será de mi parte;

cualquiera que te ataque

caerá ante ti.

16 »Mira, yo he creado al herrero

que aviva las brasas del fuego

y forja armas para sus propios fines.

Yo también he creado al destructor

para que haga estragos.

17 No prevalecerá ninguna arma que se forje contra ti;

toda lengua que te acuse será refutada.

Esta es la herencia de los siervos delSeñor,

lajusticiaque de mí procede

—afirma elSeñor—.

Isaías 55

Invitación a los sedientos

1 »¡Vengan a las aguas

todos los que tengan sed!

¡Vengan a comprar y a comer

los que no tengan dinero!

Vengan, compren vino y leche

sin pago alguno.

2 ¿Por qué gastan dinero en lo que no es pan,

y su salario en lo que no satisface?

Escúchenme bien, y comerán lo que es bueno,

y se deleitarán con manjares deliciosos.

3 Presten atención y vengan a mí,

escúchenme y vivirán.

Haré con ustedes unpactoeterno,

conforme a mi constante amor por David.

4 Lo he puesto como testigo para los pueblos,

como su jefe supremo.

5 Sin duda convocarás a naciones

que no conocías,

y naciones que no te conocían

correrán hacia ti,

gracias alSeñortu Dios,

elSantode Israel,

que te ha colmado de honor».

6 Busquen alSeñormientras se deje encontrar,

llámenlo mientras esté cercano.

7 Que abandone el malvado sucamino,

y el perverso sus pensamientos.

Que se vuelva alSeñor, a nuestro Dios,

que es generoso para perdonar,

y de él recibirá misericordia.

8 «Porque mis pensamientos no son los de ustedes,

ni sus caminos son los míos

—afirma elSeñor—.

9 Mis caminos y mis pensamientos

son más altos que los de ustedes;

¡más altos que los cielos sobre la tierra!

10 Así como la lluvia y la nieve

descienden del cielo,

y no vuelven allá sin regar antes la tierra

y hacerla fecundar y germinar

para que dé semilla al que siembra

y pan al que come,

11 así es también la palabra que sale de mi boca:

No volverá a mí vacía,

sino que hará lo que yo deseo

y cumplirá con mis propósitos.

12 Ustedes saldrán con alegría

y serán guiados enpaz.

A su paso, las montañas y las colinas

prorrumpirán en gritos de júbilo

y aplaudirán todos los árboles del bosque.

13 En vez de zarzas, crecerán cipreses;

mirtos, en lugar de ortigas.

Esto le dará renombre alSeñor;

será una señal que durará para siempre».

Isaías 56

Salvación para los demás

1 Así dice elSeñor:

«Observen el derecho

y practiquen la justicia,

porque misalvaciónestá por llegar;

mi justicia va a manifestarse.

2 Dichosoel que así actúa,

y se mantiene firme en sus convicciones;

el que observa elsábadosin profanarlo,

y se cuida de hacer lo malo».

3 El extranjero que por su propia voluntad

se ha unido alSeñorno debe decir:

«ElSeñorme excluirá de su pueblo».

Tampoco debe decir eleunuco:

«No soy más que un árbol seco».

4 Porque así dice elSeñor:

«A loseunucosque observen mis sábados,

que elijan lo que me agrada

y sean fieles a mipacto,

5 les concederé ver grabado sunombre

dentro de mi templo y de mi ciudad;

¡eso les será mejor que tener hijos e hijas!

También les daré un nombre eterno

que jamás será borrado.

6 Y a los extranjeros que se han unido alSeñor

para servirle,

para amar el nombre delSeñor

y adorarlo,

a todos los que observan el sábado sin profanarlo

y se mantienen firmes en mi pacto,

7 los llevaré a mi montesanto;

¡los llenaré de alegría en mi casa de oración!

Aceptaré losholocaustosy sacrificios

que ofrezcan sobre mi altar,

porque mi casa será llamada

casa de oración para todos los pueblos».

8 Así dice elSeñoromnipotente,

el que reúne a los desterrados de Israel:

«Reuniré a mi pueblo con otros pueblos,

además de los que ya he reunido».

La acusación de Dios contra los malvados

9 Animales del campo y fieras del bosque,

¡vengan todos y devoren!

10 Ciegos están todos los guardianes de Israel;

ninguno de ellos sabe nada.

Todos ellos son perros mudos,

que no pueden ladrar.

Se acuestan y desvarían;

les encanta dormitar.

11 Son perros de voraz apetito;

nunca parecen saciarse.

Sonpastoressin discernimiento;

cada uno anda por su propiocamino.

Todos, sin excepción,

procuran su propia ganancia.

12 «¡Vengan, busquemos vino!

¡emborrachémonos con licor!

—gritan a una voz—.

¡Y mañana haremos lo mismo que hoy,

pero mucho mejor!»