2 Crónicas 5

1 Una vez terminada toda la obra que había mandado hacer para el templo delSeñor, Salomón hizo traer el oro, la plata y todos los utensilios que su padre David había consagrado, y los depositó en el tesoro del templo de Dios.

El arca del pacto

2 Entonces Salomón mandó que losancianosde Israel, y todos los jefes de las tribus y los patriarcas de las familias israelitas, se congregaran en Jerusalén para trasladar el arca delpactodelSeñordesdeSión, la Ciudad de David.

3 Así que durante la fiesta del mes séptimo todos los israelitas se congregaron ante el rey.

4 Cuando llegaron todos los ancianos de Israel, los levitas alzaron el arca.

5 Los sacerdotes y los levitas la trasladaron junto con laTienda de reunióny con todos los utensilios sagrados que había en ella.

6 El rey Salomón y toda la asamblea de Israel reunida delante del arca sacrificaron ovejas y bueyes en tal cantidad que fue imposible llevar la cuenta.

7 Luego los sacerdotes llevaron el arca del pacto delSeñora su lugar en el santuario interior del templo, que es el Lugar Santísimo, y la pusieron bajo las alas de losquerubines.

8 Con sus alas extendidas sobre ese lugar, los querubines cubrían el arca y sus travesaños.

9 Los travesaños eran tan largos que sus extremos se podían ver desde el arca delante del Lugar Santísimo, aunque no desde afuera; y ahí han permanecido hasta hoy.

10 En el arca solo estaban las dos tablas que Moisés había colocado en ella en Horeb, donde elSeñorhizo un pacto con los israelitas después de que ellos salieron de Egipto.

11 Los sacerdotes se retiraron del Lugar Santo. Todos los sacerdotes allí presentes, sin distinción de clases, se habíansantificado.

12 Todos los levitas cantores —es decir, Asaf, Hemán, Jedutún, sus hijos y sus parientes— estaban de pie en el lado este del altar, vestidos de lino fino y con címbalos, arpas y liras. Junto a ellos estaban ciento veinte sacerdotes que tocaban la trompeta.

13 Los trompetistas y los cantores alababan y daban gracias alSeñoral son de trompetas, címbalos y otros instrumentos musicales. Y, cuando tocaron y cantaron al unísono: «ElSeñores bueno; su gran amor perdura para siempre», una nube cubrió el templo delSeñor.

14 Por causa de la nube, los sacerdotes no pudieron celebrar el culto, pues la gloria delSeñorhabía llenado el templo.

2 Crónicas 6

1 Entonces Salomón declaró:

«Señor, tú has dicho que habitarías en la oscuridad de una nube,

2 y yo te he construido un excelso templo, un lugar donde habites para siempre».

3 Luego se puso de frente para bendecir a toda la asamblea de Israel que estaba allí de pie,

4 y dijo:

«Bendito sea elSeñor, Dios de Israel, que con su mano ha cumplido ahora lo que con su boca le había prometido a mi padre David cuando le dijo:

5 “Desde el día en que saqué de la tierra de Egipto a mi pueblo, no elegí a ninguna ciudad de las tribus de Israel para que en ella se me construyera un templo donde yo habitara, ni elegí a nadie para que gobernara a mi pueblo Israel.

6 Más bien, elegí a Jerusalén para habitar en ella, y a David para que gobernara a mi pueblo Israel”.

7 »Pues bien, mi padre David tuvo mucho interés en construir un templo en honor delSeñor, Dios de Israel,

8 pero elSeñorle dijo: “Me agrada que te hayas interesado en construir un templo en mi honor.

9 Sin embargo, no serás tú quien me lo construya, sino un hijo de tus entrañas; él será quien construya el templo en mi honor”.

10 »Ahora elSeñorha cumplido su promesa: Tal como lo prometió, he sucedido a mi padre David en el trono de Israel, y he construido el templo en honor delSeñor, Dios de Israel.

11 Allí he colocado el arca, en la cual está el pacto que elSeñorhizo con los israelitas».

Oración de Salomón

12 A continuación, Salomón se puso ante el altar delSeñory, en presencia de toda la asamblea de Israel, extendió las manos.

13 Había mandado construir y colocar en medio del atrio una plataforma de bronce cuadrada, que medía dos metros con veinticinco centímetros por lado, y un metro con treinta y cinco centímetros de alto. Allí, sobre la plataforma, se arrodilló y, extendiendo las manos al cielo,

14 oró así:

«Señor, Dios de Israel, no hay Dios como tú en el cielo ni en la tierra, pues tú cumples tupactode amor con quienes te sirven y te siguen de todocorazón.

15 Has llevado a cabo lo que le dijiste a tu siervo David, mi padre; y este día has cumplido con tu mano lo que con tu boca prometiste.

16 »Y ahora,Señor, Dios de Israel, cumple también la promesa que le hiciste a tu siervo, mi padre David, cuando le dijiste: “Si tus hijos observan una buena conducta, viviendo de acuerdo con mileycomo tú lo has hecho, nunca te faltará un descendiente que ocupe el trono de Israel en mi presencia”.

17 Señor, Dios de Israel, ¡confirma ahora esta promesa que le hiciste a tu siervo David!

18 »Pero ¿será posible que tú, Dios mío, habites en la tierra con lahumanidad? Si los cielos, por altos que sean, no pueden contenerte, ¡mucho menos este templo que he construido!

19 Sin embargo,Señormi Dios, atiende a la oración y a la súplica de este siervo tuyo. Oye el clamor y la oración que elevo en tu presencia.

20 ¡Que tus ojos estén abiertos día y noche sobre este templo, el lugar donde decidiste habitar,para que oigas la oración que tu siervo te eleva aquí!

21 Oye las súplicas de tu siervo y de tu pueblo Israel cuando oren en este lugar. Oye desde el cielo, donde habitas; ¡escucha y perdona!

22 »Si alguien peca contra su prójimo y se le exige venir a este templo para jurar delante de tu altar,

23 óyelo tú desde el cielo y juzga a tus siervos. Condena al culpable, y haz que reciba su merecido; absuelve al inocente, y vindícalo por su rectitud.

24 »Si tu pueblo Israel es derrotado por el enemigo por haber pecado contra ti, y luego se vuelve a ti para honrar tunombre, y ora y te suplica en este templo,

25 óyelo tú desde el cielo, y perdona su pecado y hazlo regresar a la tierra que les diste a ellos y a sus antepasados.

26 »Cuando tu pueblo peque contra ti y tú lo aflijas cerrando el cielo para que no llueva, si luego ellos oran en este lugar y honran tu nombre y searrepientende su pecado,

27 óyelos tú desde el cielo y perdona el pecado de tus siervos, de tu pueblo Israel. Guíalos para que sigan el buencamino, y envía la lluvia sobre esta tierra, que es tuya, pues tú se la diste a tu pueblo por herencia.

28 »Cuando en el país haya hambre, peste, sequía, o plagas de langostas o saltamontes en los sembrados, o cuando el enemigo sitie alguna de nuestras ciudades; en fin, cuando venga cualquier calamidad o enfermedad,

29 si luego en su dolor cada israelita, consciente de su culpaextiende sus manos hacia este templo, y ora y te suplica,

30 óyelo tú desde el cielo, donde habitas, y perdónalo. Págale a cada uno según su conducta, la cual tú conoces, puesto que solo tú escudriñas el corazón humano.

31 Así todos tendrán temor de ti y andarán en tus caminos mientras vivan en la tierra que les diste a nuestros antepasados.

32 »Trata de igual manera al extranjero que no pertenece a tu pueblo Israel, pero que atraído por tu gran fama y por tus despliegues de fuerza y poder ha venido de lejanas tierras. Cuando ese extranjero venga y ore en este templo,

33 óyelo tú desde el cielo, donde habitas, y concédele cualquier petición que te haga. Así todos los pueblos de la tierra conocerán tu nombre y, al igual que tu pueblo Israel, tendrán temor de ti y comprenderán que en este templo que he construido se invoca tu nombre.

34 »Cuando saques a tu pueblo para combatir a sus enemigos, sea donde sea, si el pueblo ora a ti y dirige la mirada hacia esta ciudad que has escogido, hacia el templo que he construido en tu honor,

35 oye tú desde el cielo su oración y su súplica, y defiende su causa.

36 »No hay ser humano que no peque. Si tu pueblo peca contra ti y tú te enojas con ellos y los entregas al enemigo para que se los lleven cautivos a otro país, lejano o cercano;

37 y si en el destierro, en el país de los vencedores, se arrepienten y se vuelven a ti, y oran a ti diciendo: “Somos culpables, hemos pecado, hemos hecho lo malo”;

38 y si en la tierra de sus captores se vuelven a ti de todo corazón y con toda elalma, y oran y dirigen la mirada hacia la tierra que les diste a sus antepasados, hacia la ciudad que has escogido y hacia el templo que he construido en tu honor,

39 oye tú sus oraciones y súplicas desde el cielo, donde habitas, y defiende su causa. ¡Perdona a tu pueblo que ha pecado contra ti!

40 »Ahora, Dios mío, te ruego que tus ojos se mantengan abiertos, y atentos tus oídos a las oraciones que se eleven en este lugar.

41 »Levántate,Señory Dios;

ven a descansar,

tú y tu arca poderosa.

Señory Dios,

¡que tus sacerdotes se revistan desalvación!

¡Que tus fieles se regocijen en tu bondad!

42 Señory Dios,

no le des la espalda atuungido.

¡Recuerda tu fiel amor hacia David, tu siervo!»

2 Crónicas 7

Dedicación del templo

1 Cuando Salomón terminó de orar, descendió fuego del cielo y consumió elholocaustoy los sacrificios, y la gloria delSeñorllenó el templo.

2 Tan lleno de su gloria estaba el templo que los sacerdotes no podían entrar en él.

3 Al ver los israelitas que el fuego descendía y que la gloria delSeñorse posaba sobre el templo, cayeron de rodillas y, postrándose rostro en tierra, alabaron alSeñordiciendo: «Él es bueno; su gran amor perdura para siempre».

4 Entonces el rey y todo el pueblo ofrecieron sacrificios en presencia delSeñor.

5 El rey Salomón ofreció veintidós mil bueyes y ciento veinte mil ovejas. Así fue como el rey y todo el pueblo dedicaron el templo de Dios.

6 Los sacerdotes estaban de pie en sus puestos. Los levitas tocaban los instrumentos musicales que el rey David había hecho para alabar alSeñor, y con los cuales cantaba: «Su gran amor perdura para siempre». Los sacerdotes tocaban las trompetas frente a los levitas, y todo Israel permanecía de pie.

7 Salomón también consagró la parte central del atrio, que está frente al templo delSeñor, y allí presentó los holocaustos y la grasa de los sacrificios decomunión, ya que en el altar de bronce que hizo Salomón no había espacio para los holocaustos, la grasa y las ofrendas de cereales.

8 En aquella ocasión Salomón y todo Israel celebraron la fiesta durante siete días. Era una inmensa asamblea que había acudido de todo lugar, desde Lebó Jamathasta el río de Egipto.

9 Al octavo día tuvieron una asamblea solemne, porque habían celebrado la consagración del altar durante siete días, y la fiesta durante siete días más.

10 El día veintitrés del mes séptimo, Salomón envió al pueblo a sus casas, y ellos regresaron contentos y llenos de alegría por el bien que elSeñorhabía hecho en favor de David, de Salomón y de su pueblo Israel.

Pacto de Dios con Salomón

11 Cuando Salomón terminó el templo delSeñory el palacio real, llevando a feliz término todo lo que se había propuesto hacer en ellos,

12 elSeñorse le apareció una noche y le dijo:

«He escuchado tu oración, y he escogido este templo para que en él se me ofrezcan sacrificios.

13 Cuando yo cierre los cielos para que no llueva, o le ordene a la langosta que devore la tierra, o envíe pestes sobre mi pueblo,

14 si mi pueblo, que lleva minombre, se humilla y ora, y me busca y abandona su mala conducta, yo lo escucharé desde el cielo, perdonaré su pecado y restauraré su tierra.

15 Mantendré abiertos mis ojos, y atentos mis oídos a las oraciones que se eleven en este lugar.

16 Desde ahora y para siempre escojo y consagro este templo para habitar en él. Mis ojos y micorazónsiempre estarán allí.

17 »En cuanto a ti, si me sigues como lo hizo tu padre David, y me obedeces en todo lo que yo te ordene y cumples mis decretos yleyes,

18 yo afirmaré tu trono real, como pacté con tu padre David cuando le dije: “Nunca te faltará un descendiente en el trono de Israel”.

19 »Pero, si ustedes me abandonan, y desobedecen los decretos y mandamientos que les he dado, y se apartan de mí para servir y adorar a otros dioses,

20 los desarraigaré de la tierra que les he dado y repudiaré este templo que he consagrado en mi honor. Entonces los convertiré en el hazmerreír de todos los pueblos.

21 Y aunque ahora este templo es imponente, llegará el día en que todo el que pase frente a él quedará asombrado y preguntará: “¿Por qué elSeñorha tratado así a este país y a este templo?”

22 Y le responderán: “Porque abandonaron alSeñor, Dios de sus antepasados, que los sacó de Egipto, y se echaron en los brazos de otros dioses, a los cuales adoraron y sirvieron. Por eso elSeñorha dejado que les sobrevenga tanto desastre”».

2 Crónicas 8

Otras actividades de Salomón

1 Veinte años tardó el rey Salomón en construir el templo delSeñory su propio palacio.

2 Después de esto, reconstruyó las ciudades que le había entregado Hiram y las pobló con israelitas.

3 Luego marchó contra la ciudad de Jamat de Sobá y la conquistó.

4 Reconstruyó Tadmor, en el desierto, y todos los lugares de almacenamiento que había construido en Jamat.

5 Reconstruyó como ciudades fortificadas Bet Jorón la de arriba y Bet Jorón la de abajo, y les puso murallas,puertasy cerrojos.

6 Lo mismo hizo con Balat y con todos los lugares de almacenamiento que tenía, con los cuarteles para sus carros de combate y para su caballería, y con todo cuanto quiso construir en Jerusalén, en el Líbano y en todo el territorio bajo su dominio.

7-8 A los descendientes de los pueblos no israelitas (es decir, a los hititas, amorreos, ferezeos, heveos y jebuseos, pueblos que quedaron en el país porque los israelitas no pudierondestruirlos), Salomón los sometió a trabajos forzados, y así continúan hasta el día de hoy.

9 Pero a los israelitas Salomón no los hizo trabajar como esclavos, sino que le servían como soldados, comandantes, oficiales de carros de combate y jefes de caballería.

10 El rey Salomón tenía además doscientos cincuenta capataces que supervisaban a los obreros.

11 A la hija del faraón, Salomón la trasladó de la Ciudad de David al palacio que le había construido, pues dijo: «Mi esposa no debe vivir en el palacio de David, rey de Israel, porque los lugares donde ha estado el arca delSeñorson sagrados».

12 En el altar delSeñorque había construido frente al atrio, Salomón ofrecíaholocaustosalSeñor

13 los días correspondientes, según lo ordenado por Moisés: lossábados, las fiestas de luna nueva, y las tres fiestas anuales, es decir, la de los Panes sin levadura, la de las Semanas y la de lasEnramadas.

14 Conforme a lo dispuesto por su padre David, Salomón asignó turnos a los sacerdotes para prestar su servicio. A los levitas los estableció en sus cargos para entonar las alabanzas y para ayudar a los sacerdotes en los ritos diarios. También fijó turnos a los porteros en cada puerta, porque así lo había ordenado David, hombre de Dios.

15 Y se obedecieron todas las órdenes del rey en cuanto a los sacerdotes y levitas, y aun en lo referente a los tesoros.

16 Toda la obra de Salomón se llevó a cabo, desde el día en que se echaron los cimientos del templo hasta que se terminó de construirlo. Así el templo delSeñorquedó perfectamente terminado.

17 Luego Salomón se dirigió a Ezión Guéber y a Elat, en la costa de Edom.

18 Hiram, por medio de sus oficiales, le envió a Salomón barcos y marineros expertos. Estos y los oficiales de Salomón navegaron a Ofir y volvieron con unos quince mil kilosde oro, que le entregaron al rey Salomón.

2 Crónicas 9

La reina de Sabá visita a Salomón

1 La reina de Sabá se enteró de la fama de Salomón, así que fue a verlo en Jerusalén para ponerlo a prueba con preguntas difíciles. Llegó con un séquito muy grande; sus camellos llevaban perfumes, oro en abundancia y piedras preciosas. Al presentarse ante Salomón, le preguntó todo lo que tenía pensado,

2 y él respondió a todas sus preguntas. No hubo ningún asunto, por difícil que fuera, que Salomón no pudiera resolver.

3-4 La reina de Sabá se quedó atónita ante la sabiduría de Salomón y al ver el palacio que él había construido, los manjares de su mesa, los asientos que ocupaban sus funcionarios, el servicio y la ropa de sus criados y coperos, y losholocaustosque ofrecía en el templodelSeñor.

5 Entonces le dijo al rey: «¡Todo lo que escuché en mi país acerca de tus triunfos y de tu sabiduría es cierto!

6 No podía creer nada de eso hasta que vine y lo vi con mis propios ojos. Pero en realidad, ¡no me habían contado ni siquiera la mitad de tu extraordinaria sabiduría! Tú superas todo lo que había oído decir de ti.

7 ¡Dichosostus súbditos! ¡Dichosos estos servidores tuyos, que constantemente están en tu presencia bebiendo de tu sabiduría!

8 ¡Y alabado sea elSeñortu Dios, que se ha deleitado en ti y te ha puesto en su trono para que lo representes como rey! En su amor por Israel, tu Dios te ha hecho rey de ellos para que gobiernes con justicia y rectitud, pues él quiere consolidar a su pueblo para siempre».

9 Luego la reina le regaló a Salomón tres mil novecientos sesenta kilosde oro, piedras preciosas y una gran cantidad de perfumes. Jamás volvió a haber perfumes como los que la reina de Sabá le obsequió al rey Salomón.

10 Además del oro de Ofir, los oficiales de Hiram y los de Salomón trajeron madera de sándalo y piedras preciosas.

11 Con la madera, el rey construyó escalinatas para el templo delSeñory para el palacio real, y también hizo arpas y liras para los músicos. Nunca antes se había visto en Judá algo semejante.

12 El rey Salomón, por su parte, le dio a la reina de Sabá todo lo que a ella se le antojó pedirle, lo cual fue más de lo que ella le dio al rey. Después de eso, la reina regresó a su país con todos los que la atendían.

El esplendor de Salomón

13 La cantidad de oro que Salomón recibía anualmente llegaba a los veintidós mil kilos,

14 sin contar los impuestos que pagaban los mercaderes y comerciantes. También los reyes de Arabia y los gobernadores del país le llevaban oro y plata a Salomón.

15 El rey Salomón hizo doscientos escudos grandes de oro batido, en cada uno de los cuales se emplearon seis kilos y mediode oro.

16 Hizo además trescientos escudos más pequeños, también de oro batido, empleando en cada uno de ellos tres kilosde oro. Estos escudos los puso el rey en el palacio llamado «Bosque del Líbano».

17 El rey hizo también un gran trono de marfil, recubierto de oro puro.

18 El trono tenía seis peldaños, un estrado de oro, brazos a cada lado del asiento, dos leones de pie junto a los brazos

19 y doce leones de pie sobre los seis peldaños, uno en cada extremo. En ningún otro reino se había hecho algo semejante.

20 Todas las copas del rey Salomón y toda la vajilla del palacio «Bosque del Líbano» eran de oro puro. Nada estaba hecho de plata, pues en tiempos de Salomón la plata era poco apreciada.

21 Cada tres años, la flota comercial del rey, que era tripulada por los oficiales de Hiram, regresaba de Tarsis trayendo oro, plata y marfil, monos y mandriles.

22 Tanto en riquezas como en sabiduría, el rey Salomón sobrepasó a los demás reyes de la tierra.

23 Todos ellos procuraban visitarlo para oír la sabiduría que Dios le había dado,

24 y año tras año le llevaban regalos: artículos de plata y de oro, vestidos, armas y perfumes, y caballos y mulas.

25 Salomón tenía cuatro mil establos para sus caballos y sus carros de combate, y doce mil caballos que mantenía en las caballerizas y también en su palacio en Jerusalén.

26 El rey Salomón extendió su dominio sobre todos los reyes, desde el río Éufrates hasta Filistea y la frontera de Egipto.

27 Hizo que en Jerusalén la plata fuera tan común y corriente como las piedras, y el cedro tan abundante como las higueras de la llanura.

28 Sus caballos eran importados de Egipto y de todos los otros países.

Muerte de Salomón

29 Los demás acontecimientos del reinado de Salomón, desde el primero hasta el último, están escritos en las crónicas del profeta Natán, en la profecía de Ahías el silonita, y en las visiones del vidente Idó acerca de Jeroboán hijo de Nabat.

30 Salomón reinó en Jerusalén cuarenta años sobre todo Israel.

31 Cuando murió, fue sepultado en la Ciudad de David, su padre, y su hijo Roboán lo sucedió en el trono.

2 Crónicas 10

División del reino

1 Roboán fue a Siquén porque todos los israelitas se habían reunido allí para proclamarlo rey.

2 De esto se enteró Jeroboán hijo de Nabat, así que volvió de Egipto, que es adonde había huido del rey Salomón.

3 Cuando lo mandaron a buscar, él y todo Israel fueron a ver a Roboán y le dijeron:

4 ―Su padre nos impuso un yugo pesado. Alívienos usted ahora el duro trabajo y el pesado yugo que él nos echó encima; así serviremos a Su Majestad.

5 ―Váyanse por ahora —respondió Roboán—, pero vuelvan a verme dentro de tres días.

Cuando el pueblo se fue,

6 el rey Roboán consultó con losancianosque en vida de su padre Salomón habían estado a su servicio.

―¿Qué me aconsejan ustedes que le responda a este pueblo? —preguntó.

7 Ellos respondieron:

―Si Su Majestad trata con bondad a este pueblo, y condesciende con ellos y les responde con amabilidad, ellos le servirán para siempre.

8 Pero Roboán rechazó el consejo que le dieron los ancianos, y consultó más bien con los jóvenes que se habían criado con él y que estaban a su servicio.

9 ―¿Ustedes qué me aconsejan? —les preguntó—. ¿Cómo debo responderle a este pueblo que me dice: “Alívienos el yugo que su padre nos echó encima”?

10 Aquellos jóvenes, que se habían criado con él, le contestaron:

―El pueblo le ha dicho a Su Majestad: “Su padre nos impuso un yugo pesado; hágalo usted más ligero”. Pues bien, respóndales de este modo: “Mi dedo meñique es más grueso que la cintura de mi padre.

11 Si él les impuso un yugo pesado, ¡yo les aumentaré la carga! Y, si él los castigaba a ustedes con una vara, ¡yo lo haré con un látigo!”

12 Al tercer día, en la fecha que el rey Roboán había indicado, Jeroboán regresó con todo el pueblo para presentarse ante él.

13 Pero el rey Roboán les respondió con brusquedad: rechazó el consejo de los ancianos,

14 y siguió más bien el de los jóvenes. Les dijo: «Si mi padre les impusoun yugo pesado; ¡yo les aumentaré la carga! Si él los castigaba a ustedes con una vara, ¡yo lo haré con un látigo!»

15 Y, como el rey no escuchó al pueblo, las cosas tomaron este rumbo por voluntad de Dios. Así se cumplió la palabra que elSeñorle había comunicado a Jeroboán hijo de Nabat por medio de Ahías el silonita.

16 Cuando se dieron cuenta de que el reyno iba a hacerles caso, todos los israelitas exclamaron a una:

«¡Pueblo de Israel, todos a sus casas!

¡Y tú, David, ocúpate de los tuyos!

¿Qué parte tenemos con David?

¿Qué herencia tenemos con el hijo de Isaí?»

Así que se fueron, cada uno a su casa.

17 Sin embargo, Roboán siguió reinando sobre los israelitas que vivían en las ciudades de Judá.

18 Más tarde, el rey Roboán envió a Adoniránpara que supervisara el trabajo forzado, pero los israelitas lo mataron a pedradas. ¡A duras penas logró el rey subir a su carro y escapar a Jerusalén!

19 Desde entonces Israel ha estado en rebelión contra la familia de David.

2 Crónicas 11

1 Roboán llegó a Jerusalén y movilizó a las familias de Judá y de Benjamín, ciento ochenta mil guerreros selectos en total, para hacer la guerra contra Israel y así recuperar el reino.

2 Pero la palabra delSeñorvino a Semaías, hombre de Dios, y le dio este mensaje:

3 «Diles a Roboán hijo de Salomón, rey de Judá, y a todos los israelitas que están en Judá y en Benjamín,

4 que así dice elSeñor: “No vayan a luchar contra sus hermanos. Regrese cada uno a su casa, porque es mi voluntad que esto haya sucedido”». Y ellos obedecieron las palabras delSeñory desistieron de marchar contra Jeroboán.

Roboán fortifica las ciudades de Judá

5 Roboán se estableció en Jerusalén y fortificó las siguientes ciudades de Judá:

6 Belén, Etam, Tecoa,

7 Betsur, Soco, Adulán,

8 Gat, Maresá, Zif,

9 Adorayin, Laquis, Azeca,

10 Zora, Ayalón y Hebrón. Estas ciudades fueron fortificadas en Judá y en Benjamín.

11 Roboán nombró gobernantes, reforzó las fortificaciones, almacenó en ellas víveres, aceite y vino,

12 y las armó a todas con escudos y lanzas. Así fortificó completamente todas las ciudades y quedó en posesión de Judá y de Benjamín.

Los sacerdotes y los levitas apoyan a Roboán

13 De todas las regiones de Israel llegaron sacerdotes y levitas para unirse a Roboán.

14 Los levitas abandonaron sus campos de pastoreo y demás posesiones para irse a Judá y a Jerusalén, ya que Jeroboán y sus hijos les habían impedido ejercer el sacerdocio delSeñor.

15 En su lugar, Jeroboán había nombrado sacerdotes para lossantuarios paganosy para el culto a los machos cabríos y a los becerros que había mandado hacer.

16 Tras los levitas se fue gente de todas las tribus de Israel que con todo elcorazónbuscaba alSeñor, Dios de Israel. Llegaron a Jerusalén para ofrecer sacrificios alSeñor, Dios de sus antepasados.

17 Así consolidaron el reino de Judá, y durante tres años apoyaron a Roboán hijo de Salomón y siguieron el buen ejemplo de David y Salomón.

Esposas e hijos de Roboán

18 Roboán se casó con Majalat hija de Jerimot, el hijo de David y de Abijaíl, hija de Eliab y nieta de Isaí.

19 Los hijos que ella le dio fueron Jeús, Semarías y Zaján.

20 Después se casó con Macá hija de Absalón. Los hijos que ella le dio fueron Abías, Atay, Ziza y Selomit.

21 Roboán amó a Macá hija de Absalón más que a sus otras esposas y concubinas. En total, tuvo dieciocho esposas y sesenta concubinas, y fue padre de veintiocho hijos y de sesenta hijas.

22 Roboán puso como príncipe heredero entre sus hermanos a Abías hijo de Macá, pues tenía la intención de hacerlo rey.

23 Y actuó con astucia, pues a sus otros hijos les dio víveres en abundancia, les consiguió muchas esposas y los dispersó por todo el territorio de Judá y de Benjamín y por todas las ciudades fortificadas.

2 Crónicas 12

Sisac invade Jerusalén

1 Después de que Roboán consolidó su reino y se afirmó en el trono, él y todo Israel abandonaron laley delSeñor

2 y le fueron infieles. Por eso en el quinto año del reinado de Roboán, Sisac, rey de Egipto, atacó a Jerusalén.

3 Con mil doscientos carros de combate, sesenta mil jinetes y una innumerable multitud de libios, suquíes ycusitasprocedentes de Egipto,

4 Sisac conquistó las ciudades fortificadas de Judá y llegó hasta Jerusalén.

5 Entonces el profeta Semaías se presentó ante Roboán y los jefes de Judá que por miedo a Sisac se habían reunido en Jerusalén, y les dijo:

―Así dice elSeñor: “Como ustedes me abandonaron, ahora yo también los abandono, para que caigan en manos de Sisac”.

6 Los jefes israelitas y el rey confesaron con humildad:

―¡ElSeñores justo!

7 Cuando elSeñorvio que se habían humillado, le habló nuevamente a Semaías y le dijo: «Puesto que han mostrado humildad, ya no voy a destruirlos; dentro de poco tiempo los libraré. No voy a permitir que Sisac ejecute mi castigo sobre Jerusalén,

8 aunque sí dejaré que los someta a su dominio, para que aprendan la diferencia que hay entre servirme a mí y servir a los reyes de otros países».

9 Sisac, rey de Egipto, atacó a Jerusalén y se llevó los tesoros del templo delSeñory del palacio real. Se lo llevó todo, aun los escudos de oro que Salomón había hecho.

10 Para reemplazarlos, el rey Roboán mandó hacer escudos de bronce y los puso al cuidado de los jefes de la guardia que custodiaba la entrada del palacio real.

11 Siempre que el rey iba al templo delSeñor, los guardias lo acompañaban portando los escudos, pero luego los devolvían a la sala de los centinelas.

12 Por haberse humillado Roboán, y porque aún quedaba algo bueno en Judá, elSeñorapartó su ira de él y no lo destruyó por completo,

13 así que el rey Roboán afirmó su trono y continuó reinando en Jerusalén. Su madre era una amonita llamada Noamá.

Roboán tenía cuarenta y un años cuando ascendió al trono, y reinó diecisiete años en Jerusalén, la ciudad donde, de entre todas las tribus de Israel, elSeñorhabía decidido habitar.

14 Pero Roboán actuó mal, porque no tuvo el firme propósito de buscar alSeñor.

15 Los acontecimientos del reinado de Roboán, desde el primero hasta el último, incluyendo las constantes guerras que hubo entre Jeroboán y él, están escritos en las crónicas del profeta Semaías y del vidente Idó.

16 Cuando Roboán murió, fue sepultado en la Ciudad de David. Y su hijo Abías lo sucedió en el trono.

2 Crónicas 13

Abías, rey de Judá

1 En el año dieciocho del reinado de Jeroboán, Abías ascendió al trono de Judá

2 y reinó en Jerusalén tres años. Su madre era Micaías, hija de Uriel de Guibeá.

Hubo guerra entre Abías y Jeroboán.

3 Para ir al combate, Abías escogió a cuatrocientos mil guerreros valientes; Jeroboán, por su parte, escogió a ochocientos mil y le hizo frente.

4 Abías subió al monte Zemarayin, en la sierra de Efraín, y gritó: «¡Jeroboán! ¡Israelitas! ¡Escúchenme todos ustedes!

5 ¿No saben que elSeñor, Dios de Israel, concedió para siempre el reino de Israel a David y a sus descendientes mediante unpactoinalterable?

6 Sin embargo, Jeroboán hijo de Nabat, oficial de Salomón hijo de David, se rebeló contra su señor.

7 Unos hombres ociosos y malvados se unieron a Roboán hijo de Salomón, cuando este era joven y débil de carácter, y se le impusieron, de modo que no pudo hacerles frente.

8 »Ustedes piensan que ahora, por ser muy numerosos y por tener los becerros de oro, esos ídolos que Jeroboán les hizo, pueden oponerse al reino delSeñor, aunque él se lo ha entregado a los hijos de David.

9 ¡Hasta expulsaron a los descendientes de Aarón, que son los sacerdotes delSeñor, y a los levitas! En su lugar han nombrado sacerdotes, y a cualquiera que trae un ternero y siete carneros lo consagran como sacerdote de los dioses falsos, tal como lo hacen los pueblospaganos.

10 »Nosotros, en cambio, no hemos abandonado alSeñor, porque él es nuestro Dios. Los descendientes de Aarón siguen siendo nuestros sacerdotes que sirven alSeñor, y los levitas son los encargados del culto.

11 Todos los días, por la mañana y por la tarde, ofrecen alSeñorlosholocaustosy queman el incienso; además, todas las tardes colocan el pan consagrado sobre la mesa de oro puro, y encienden las lámparas del candelabro de oro. Dense cuenta de que nosotros sí mantenemos el culto alSeñornuestro Dios, a quien ustedes han abandonado.

12 Así que Dios, con sus sacerdotes, va al frente de nosotros. ¡Las trompetas están listas para dar la orden de ataque contra ustedes! ¡Israelitas, no peleen contra elSeñor, Dios de sus antepasados, pues no podrán vencerlo!»

13 Para tenderle una emboscada a Abías, Jeroboán situó parte de sus tropas detrás del ejército de Judá, mientras que al resto de sus tropas lo mandó al frente.

14 Cuando los de Judá miraron hacia atrás, se dieron cuenta de que los israelitas los atacaban también por la retaguardia. Entonces clamaron alSeñor, y los sacerdotes tocaron las trompetas.

15 En el momento en que los de Judá lanzaron el grito de guerra, Dios derrotó a Jeroboán y a los israelitas, dándoles lavictoriaa Abías y Judá.

16 Los israelitas intentaron huir, pero Dios los entregó al poder de Judá.

17 Abías y su ejército les ocasionaron una gran derrota, matando a quinientos mil soldados selectos de Israel.

18 En esa ocasión fueron humillados los israelitas, mientras que los de Judá salieron victoriosos porque confiaron en elSeñor, Dios de sus antepasados.

19 Abías persiguió a Jeroboán y le arrebató las ciudades de Betel, Jesaná y Efraín, con sus respectivas aldeas.

20 Durante el reinado de Abías, Jeroboán no pudo recuperar su poderío. Al final, elSeñorlo hirió, y Jeroboán murió.

21 Abías, en cambio, siguió afirmándose en el trono. Tuvo catorce esposas, veintidós hijos y dieciséis hijas.

22 Los demás acontecimientos del reinado de Abías, y su conducta y sus obras,están escritos en el comentario del profeta Idó.

2 Crónicas 14

1 Abías murió y fue sepultado en la Ciudad de David, y su hijo Asá lo sucedió en el trono. Durante su reinado, el país disfrutó de diez años depaz.

Asá, rey de Judá

2 Asá hizo lo que era bueno y agradable ante elSeñorsu Dios.

3 Se deshizo de los altares ysantuarios paganos, destrozó las piedras sagradas, y derribó las imágenes de la diosaAserá.

4 Además, ordenó a los habitantes de Judá que acudieran alSeñor, Dios de sus antepasados, y que obedecieran suleyy sus mandamientos.

5 De este modo Asá se deshizo de los santuarios paganos y de los altares de incienso que había en todas las ciudades de Judá, y durante su reinado hubo tranquilidad.

6 Asá construyó en Judá ciudades fortificadas, pues durante esos años elSeñorle dio descanso, y el país disfrutó depazy no estuvo en guerra con nadie.

7 Asá les dijo a los de Judá: «Reconstruyamos esas ciudades, y levantemos a su alrededor murallas con torres,puertasy cerrojos. El país todavía es nuestro, porque hemos buscado alSeñornuestro Dios; como lo hemos buscado, él nos ha concedido estar en paz con nuestros vecinos». Y tuvieron mucho éxito en la reconstrucción de las ciudades.

8 Asá contaba con un ejército de trescientos mil soldados de Judá, los cuales portaban lanzas y escudos grandes, y de doscientos ochenta mil benjaminitas, los cuales portaban arcos y escudos pequeños. Todos ellos eran guerreros valientes.

9 Zera elcusitamarchó contra ellos al frente de un ejército de un millón de soldados y trescientos carros de guerra, y llegó hasta Maresá.

10 Asá le salió al encuentro en el valle de Sefata, y tomó posiciones cerca de Maresá.

11 Allí Asá invocó alSeñorsu Dios y le dijo: «Señor, solo tú puedes ayudar al débil y al poderoso. ¡Ayúdanos,Señory Dios nuestro, porque en ti confiamos, y en tunombrehemos venido contra esta multitud! ¡Tú,Señor, eres nuestro Dios! ¡No permitas que ningúnmortalse alce contra ti!»

12 ElSeñorderrotó a los cusitas cuando estos lucharon contra Asá y Judá. Los cusitas huyeron,

13 pero Asá y su ejército los persiguieron hasta Guerar. Allí cayeron los cusitas, y ni uno de ellos quedó con vida, porque elSeñory su ejército los aniquilaron. Los de Judá se llevaron un enorme botín,

14 luego atacaron todas las ciudades que había alrededor de Guerar, las cuales estaban llenas de pánico ante elSeñor, y las saquearon, pues había en ellas un gran botín.

15 Además, atacaron los campamentos, donde había mucho ganado, y se llevaron una gran cantidad de ovejas y camellos. Después de eso, regresaron a Jerusalén.