2 Samuel 3

1 La guerra entre las familias de Saúl y David se prolongó durante mucho tiempo. David consolidaba más y más su reino, en tanto que el de Saúl se iba debilitando.

Hijos de David nacidos en Hebrón

2 Mientras estuvo en Hebrón, David tuvo los siguientes hijos:

Suprimogénitofue Amnón hijo de Ajinoán la jezrelita;

3 el segundo, Quileab hijo de Abigaíl, viuda de Nabal de Carmel;

el tercero, Absalón hijo de Macá, la hija del rey Talmay de Guesur;

4 el cuarto, Adonías hijo de Jaguit;

el quinto, Sefatías hijo de Abital;

5 el sexto, Itreán hijo de Eglá, que era otra esposa de David.

Estos son los hijos que le nacieron a David mientras estuvo en Hebrón.

Abner hace un pacto con David

6 Durante la guerra entre las familias de Saúl y David, Abner fue consolidando su posición en el reino de Saúl,

7 aunque Isboset le reclamó a Abner el haberse acostado con Rizpa hija de Ayá, que había sido concubina de Saúl.

8 A Abner le molestó mucho el reclamo, así que replicó:

―¿Acaso soy unperrode Judá? Hasta el día de hoy me he mantenido fiel a la familia de tu padre Saúl, incluso a sus parientes y amigos, y conste que no te he entregado en manos de David. ¡Y ahora me sales con que he cometido una falta con esa mujer!

9 Que Dios me castigue sin piedad si ahora yo no procedo con David conforme a lo que elSeñorle juró:

10 Voy a quitarle el reino a la familia de Saúl y a establecer el trono de David sobre Israel y Judá, desde Dan hasta Berseba.

11 Isboset no se atrevió a responderle a Abner ni una sola palabra, pues le tenía miedo.

12 Entonces Abner envió unos mensajeros a decirle a David: «¿A quién le pertenece la tierra, si no a usted? Haga un pacto conmigo, y yo lo apoyaré para hacer que todo Israel se ponga de su parte».

13 «Muy bien —respondió David—. Haré un pacto contigo, pero con esta condición: Cuando vengas a verme, trae contigo a Mical hija de Saúl. De lo contrario, no te recibiré».

14 Además, David envió unos mensajeros a decirle a Isboset hijo de Saúl: «Devuélveme a mi esposa Mical, por la que di a cambio cien prepucios de filisteos».

15 Por tanto, Isboset mandó que se la quitaran a Paltiel hijo de Lais, que era su esposo,

16 pero Paltiel se fue tras ella, llorando por todo el camino hasta llegar a Bajurín. Allí Abner le ordenó que regresara, y Paltiel obedeció.

17 Luego Abner habló con losancianosde Israel. «Hace tiempo que ustedes quieren hacer rey a David —les dijo—.

18 Ya pueden hacerlo, pues elSeñorle ha prometido: “Por medio de ti, que eres mi siervo, libraré a mi pueblo Israel del poder de los filisteos y de todos sus enemigos”».

19 Abner habló también con los de Benjamín, y más tarde fue a Hebrón para contarle a David todo lo que Israel y la tribu de Benjamín deseaban hacer.

20 Cuando Abner llegó a Hebrón, David preparó un banquete para él y los veinte hombres que lo acompañaban.

21 Allí Abner le propuso a David: «Permítame Su Majestad convocar a todo Israel para que hagan un pacto con usted, y así su reino se extenderá a su gusto». Con esto, David despidió a Abner, y este se fue tranquilo.

Joab asesina a Abner

22 Ahora bien, los soldados de David regresaban con Joab de una de sus campañas, y traían un gran botín. Abner ya no estaba con David en Hebrón, pues David lo había despedido, y él se había ido tranquilo.

23 Cuando llegó Joab con la tropa que lo acompañaba, le notificaron que Abner hijo de Ner había visitado al rey, y que el rey lo había dejado ir en paz.

24 Por tanto, Joab fue a ver al rey y le dijo: «¡Así que Abner vino a ver a Su Majestad! ¿Y cómo se le ocurre dejar que se vaya tal como vino?

25 ¡Ya Su Majestad lo conoce! Lo más seguro es que haya venido con engaño para averiguar qué planes tiene usted, y para enterarse de todo lo que usted está haciendo».

26 En cuanto Joab salió de hablar con David, envió mensajeros tras Abner, los cuales lo hicieron volver del pozo de Sira. Pero de esto Joab no le dijo nada a David.

27 Cuando Abner regresó a Hebrón, Joab lo llevó aparte a laentradade la ciudad, como para hablar con él en privado. Allí lo apuñaló en el vientre, y Abner murió. Así Joab se vengó de la muerte de su hermano Asael.

28 Algún tiempo después, David se enteró de esto y declaró: «Hago constar ante elSeñor, que mi reino y yo somos totalmente inocentes de la muerte de Abner hijo de Ner.

29 ¡Los responsables de su muerte son Joab y toda su familia! ¡Que nunca falte en la familia de Joab alguien que sufra de hemorragia o delepra, o que sea cojo, o que muera violentamente, o que pase hambre!»

30 Joab y su hermano Abisay asesinaron a Abner porque en la batalla de Gabaón él había matado a Asael, hermano de ellos.

31 David ordenó a Joab y a todos los que estaban con él: «Rásguense las vestiduras, vístanse de luto, y hagan duelo por Abner». El rey David en persona marchó detrás del féretro,

32 y Abner fue enterrado en Hebrón. Junto a la tumba, el rey lloró a gritos, y todo el pueblo lloró con él.

33 Entonces el rey compuso este lamento por Abner:

«¿Por qué tenía que morir Abner

como mueren los canallas?

34 ¡No tenías atadas las manos

ni te habían encadenado los pies!

¡Caíste como el que cae

en manos de criminales!»

Y el pueblo lloró aún más.

35 Todos se acercaron a David y le rogaron que comiera algo mientras todavía era de día, pero él hizo este juramento: «¡Que Dios me castigue sin piedad si pruebo pan o algún otro alimento antes de que se ponga el sol!»

36 La gente prestó atención, y a todos les pareció bien. En realidad, todo lo que hacía el rey les agradaba.

37 Aquel día todo el pueblo y todo Israel reconocieron que el rey no había sido responsable de la muerte de Abner hijo de Ner.

38 El rey también le dijo a su gente: «¿No se dan cuenta de que hoy ha muerto en Israel un hombre extraordinario?

39 En cuanto a mí, aunque me han ungido rey, soy todavía débil; no puedo hacerles frente a estos hijos de Sarvia. ¡Que elSeñorle pague al malhechor según sus malas obras!»

2 Samuel 4

Asesinato de Isboset

1 Cuando Isboset hijo de Saúl se enteró de que Abner había muerto en Hebrón, se acobardó, y con él todos los israelitas.

2 Isboset contaba con dos sujetos que comandaban bandas armadas. Uno de ellos se llamaba Baná, y el otro Recab, y ambos eran hijos de Rimón el berotita y pertenecían a la tribu de Benjamín. Berot se consideraba parte de Benjamín,

3 pues los habitantes de Berot se habían refugiado en Guitayin, donde hasta la fecha residen.

4 Por otra parte, Jonatán hijo de Saúl tenía un hijo de cinco años, llamado Mefiboset, que estaba tullido. Resulta que cuando de Jezrel llegó la noticia de la muerte de Saúl y Jonatán, su nodriza lo cargó para huir, pero, con el apuro, se le cayó y por eso quedó cojo.

5 Ahora bien, Recab y Baná, los hijos de Rimón el berotita, partieron para la casa de Isboset y llegaron a la hora más calurosa del día, cuando él dormía la siesta.

6 Con el pretexto de sacar un poco de trigo, Recab y su hermano Baná entraron al interior de la casa, y allí mismo lo apuñalaron en el vientre. Después de eso, escaparon.

7 Se habían metido en la casa mientras Isboset estaba en la alcoba, acostado en su cama. Lo mataron a puñaladas, y luego le cortaron la cabeza y se la llevaron. Caminaron toda la noche por el Arabá

8 y, al llegar a Hebrón, le entregaron a David la cabeza de Isboset, diciendo:

―Mire, Su Majestad: aquí le traemos la cabeza de Isboset, hijo de su enemigo Saúl, que intentó matarlo a usted. ElSeñorha vengado hoy a Su Majestad por lo que Saúl y su descendencia le hicieron.

9 Pero David les respondió a Recab y a Baná, los hijos de Rimón el berotita:

―Tan cierto como que vive elSeñor, quien me ha librado de todas mis angustias,

10 les juro que quien me anunció la muerte de Saúl se imaginaba que me traía buenas noticias, ¡pero la recompensa que le di por tan “buenas noticias” fue apresarlo y matarlo en Siclag!

11 ¡Y con mayor razón castigaré a los malvados que han dado muerte a un inocente mientras este dormía en su propia cama! ¿Acaso no voy a vengar su muerte exterminándolos a ustedes de la tierra?

12 Entonces David les ordenó a sus soldados que los mataran, y que además les cortaran las manos y los pies, y colgaran sus cuerpos junto al estanque de Hebrón. En cambio, la cabeza de Isboset la enterraron en Hebrón, en el sepulcro de Abner.

2 Samuel 5

David es ungido rey de Israel

1 Todas las tribus de Israel fueron a Hebrón para hablar con David. Le dijeron: «Su Majestad y nosotros somos de la misma sangre.

2 Ya desde antes, cuando Saúl era nuestro rey, usted dirigía a Israel en sus campañas. ElSeñorle dijo a Su Majestad: “Tú pastorearás a mi pueblo Israel y lo gobernarás”».

3 Así pues, todos losancianosde Israel fueron a Hebrón para hablar con el rey David, y allí el rey hizo un pacto con ellos en presencia delSeñor. Después de eso, ungieron a David para que fuera rey sobre Israel.

4 David tenía treinta años cuando comenzó a reinar, y reinó cuarenta años.

5 Durante siete años y seis meses fue rey de Judá en Hebrón; luego reinó en Jerusalén sobre todo Israel y Judá durante treinta y tres años.

David conquista Jerusalén

6 El rey y sus soldados marcharon sobre Jerusalén para atacar a los jebuseos, que vivían allí. Los jebuseos, pensando que David no podría entrar en la ciudad, le dijeron a David: «Aquí no entrarás; para ponerte en retirada, nos bastan los ciegos y los cojos».

7 Pero David logró capturar la fortaleza deSión, que ahora se llama la Ciudad de David.

8 Aquel día David dijo: «Todo el que vaya a matar a los jebuseos, que suba por el acueducto, para alcanzar a los cojos y a los ciegos. ¡Los aborrezco!» De ahí viene el dicho: «Los ciegos y los cojos no entrarán en el palacio».

9 David se instaló en la fortaleza y la llamó Ciudad de David. También construyó una muralla alrededor, desde el terraplénhasta el palacio,

10 y se fortaleció más y más, porque elSeñorDiosTodopoderosoestaba con él.

11 Hiram, rey de Tiro, envió una embajada a David, y también le envió madera de cedro, carpinteros y canteros, para construirle un palacio.

12 Con esto David se dio cuenta de que elSeñor, por amor a su pueblo, lo había establecido a él como rey sobre Israel y había engrandecido su reino.

13 Cuando David se trasladó de Hebrón a Jerusalén, tomó más concubinas y esposas, con las cuales tuvo otros hijos y otras hijas.

14 Los hijos que allí tuvo fueron Samúa, Sobab, Natán, Salomón,

15 Ibjar, Elisúa, Néfeg, Jafía,

16 Elisama, Eliadá y Elifelet.

David derrota a los filisteos

17 Al enterarse los filisteos de que David había sido ungido rey de Israel, subieron todos ellos contra él; pero David lo supo de antemano y bajó a la fortaleza.

18 Los filisteos habían avanzado, desplegando sus fuerzas en el valle de Refayin,

19 así que David consultó alSeñor:

―¿Debo atacar a los filisteos? ¿Los entregarás en mi poder?

―Atácalos —respondió elSeñor—; te aseguro que te los entregaré.

20 Entonces David fue a Baal Perasín, y allí los derrotó. Por eso aquel lugar se llama Baal Perasín,pues David dijo: «ElSeñorha abierto brechas a mi paso entre mis enemigos, así como se abren brechas en el agua».

21 Allí los filisteos dejaron abandonados sus ídolos, y David y sus soldados se los llevaron.

22 Pero los filisteos volvieron a avanzar contra David, y desplegaron sus fuerzas en el valle de Refayin,

23 así que David volvió a consultar alSeñor.

―No los ataques todavía —le respondió elSeñor—; rodéalos hasta llegar a los árboles de bálsamo, y entonces atácalos por la retaguardia.

24 Tan pronto como oigas un ruido como de pasos sobre las copas de los árboles, lánzate al ataque, pues eso quiere decir que elSeñorva al frente de ti para derrotar al ejército filisteo.

25 Así lo hizo David, tal como elSeñorse lo había ordenado, y derrotó a los filisteos desde Gabaónhasta Guézer.

2 Samuel 6

David lleva el arca a Jerusalén

1 Una vez más, David reunió los treinta batallones de soldados escogidos de Israel,

2 y con todo su ejército partió hacia Balá de Judá para trasladar de allí el arca de Dios, sobre la que se invoca sunombre, el nombre delSeñorTodopoderosoque reina entre losquerubines.

3 Colocaron el arca de Dios en una carreta nueva y se la llevaron de la casa de Abinadab, que estaba situada en una colina. Uza y Ajío, hijos de Abinadab, guiaban la carreta nueva

4 que llevaba el arca de Dios.Ajío iba delante del arca,

5 mientras David y todo el pueblo de Israel danzaban ante elSeñorcon gran entusiasmo y cantaban al son de arpas,liras, panderetas, sistros y címbalos.

6 Al llegar a la parcela de Nacón, los bueyes tropezaron; pero Uza, extendiendo las manos, sostuvo el arca de Dios.

7 Entonces la ira delSeñorse encendió contra Uza por su atrevimiento y lo hirió de muerte ahí mismo, de modo que Uza cayó fulminado junto al arca.

8 David se enojó porque elSeñorhabía matado a Uza, así que llamó a aquel lugar Peres Uza,nombre que conserva hasta el día de hoy.

9 Aquel día David se sintió temeroso delSeñory exclamó: «¡Es mejor que no me lleve el arca delSeñor!»

10 Y, como ya no quería llevarse el arca delSeñora la Ciudad de David, ordenó que la trasladaran a la casa de Obed Edom, oriundo de Gat.

11 Fue así como el arca delSeñorpermaneció tres meses en la casa de Obed Edom de Gat, y elSeñorlo bendijo a él y a toda su familia.

12 En cuanto le contaron al rey David que por causa del arca elSeñorhabía bendecido a la familia de Obed Edom y toda su hacienda, David fue a la casa de Obed Edom y, en medio de gran algarabía, trasladó el arca de Dios a la Ciudad de David.

13 Apenas habían avanzado seis pasos los que llevaban el arca cuando David sacrificó un toro y un ternero engordado.

14 Vestido tan solo con unefodde lino, se puso a bailar ante elSeñorcon gran entusiasmo.

15 Así que entre vítores y al son de cuernos de carnero, David y todo el pueblo de Israel llevaban el arca delSeñor.

16 Sucedió que, al entrar el arca delSeñora la Ciudad de David, Mical hija de Saúl se asomó a la ventana; y, cuando vio que el rey David estaba saltando y bailando delante delSeñor, sintió por él un profundo desprecio.

17 El arca delSeñorfue llevada a la tienda de campaña que David le había preparado. La instalaron en su sitio, y David ofrecióholocaustosy sacrificios decomuniónen presencia delSeñor.

18 Después de ofrecer los holocaustos y los sacrificios de comunión, David bendijo al pueblo en el nombre delSeñorTodopoderoso,

19 y a cada uno de los israelitas que estaban allí congregados, que eran toda una multitud de hombres y mujeres, les repartió pan, una torta de dátiles y una torta de uvas pasas. Después de eso, todos regresaron a sus casas.

20 Cuando David volvió para bendecir a su familia, Mical, la hija de Saúl, le salió al encuentro y le reprochó:

―¡Qué distinguido se ha visto hoy el rey de Israel, desnudándose como un cualquiera en presencia de las esclavas de sus oficiales!

21 David le respondió:

―Lo hice en presencia delSeñor, quien en vez de escoger a tu padre o a cualquier otro de su familia, me escogió a mí y me hizo gobernante de Israel, que es el pueblo delSeñor. De modo que seguiré bailando en presencia delSeñor,

22 y me rebajaré más todavía, hasta humillarme completamente. Sin embargo, esas mismas esclavas de quienes hablas me rendirán honores.

23 Y Mical hija de Saúl murió sin haber tenido hijos.

2 Samuel 7

Promesa de Dios a David

1 Una vez que el rey David se hubo establecido en su palacio, elSeñorle dio descanso de todos los enemigos que lo rodeaban.

2 Entonces el rey le dijo al profeta Natán:

―Como puedes ver, yo habito en un palacio de cedro, mientras que el arca de Dios se encuentra bajo el toldo de una tienda de campaña.

3 ―Bien —respondió Natán—. Haga Su Majestad lo que sucorazónle dicte, pues elSeñorestá con usted.

4 Pero aquella misma noche la palabra delSeñorvino a Natán y le dijo:

5 «Ve y dile a mi siervo David que así dice elSeñor: “¿Serás tú acaso quien me construya una casa para que yo la habite?

6 Desde el día en que saqué a los israelitas de Egipto, y hasta el día de hoy, no he habitado en casa alguna, sino que he andado de acá para allá, en una tienda de campaña a manera de santuario.

7 Todo el tiempo que anduve con los israelitas, cuando mandé a sus gobernantes que pastorearan a mi pueblo Israel, ¿acaso le reclamé a alguno de ellos el no haberme construido una casa de cedro?”

8 »Pues bien, dile a mi siervo David que así dice elSeñorTodopoderoso: “Yo te saqué del redil para que, en vez de cuidar ovejas, gobernaras a mi pueblo Israel.

9 Yo he estado contigo por dondequiera que has ido, y he aniquilado a todos tus enemigos. Y ahora voy a hacerte tan famoso como los más grandes de la tierra.

10 También voy a designar un lugar para mi pueblo Israel, y allí los plantaré para que puedan vivir sin sobresaltos. Sus malvados enemigos no volverán a humillarlos como lo han hecho desde el principio,

11 desde el día en que nombré gobernantes sobre mi pueblo Israel. Y a ti te daré descanso de todos tus enemigos.

»”Pero ahora elSeñorte hace saber que será él quien te construya una casa.

12 Cuando tu vida llegue a su fin y vayas a descansar entre tus antepasados, yo pondré en el trono a uno de tus propios descendientes, y afirmaré su reino.

13 Será él quien construya una casa en mi honor, y yo afirmaré su trono real para siempre.

14 Yo seré su padre, y él será mi hijo. Así que, cuando haga lo malo, lo castigaré con varas y azotes, como lo haría un padre.

15 Sin embargo, no le negaré mi amor, como se lo negué a Saúl, a quien abandoné para abrirte paso.

16 Tu casa y tu reino durarán para siempre delante de mí;tu trono quedará establecido para siempre”».

17 Natán le comunicó todo esto a David, tal como lo había recibido por revelación.

Oración de David

18 Luego el rey David se presentó ante elSeñory le dijo:

«Señory Dios, ¿quién soy yo, y qué es mi familia, para que me hayas hecho llegar tan lejos?

19 Como si esto fuera poco,Señory Dios, también has hecho promesas a este siervo tuyo en cuanto al futuro de su dinastía. ¡Tal es tu plan para con loshombres,Señory Dios!

20 »¿Qué más te puede decir tu siervo David que tú no sepas,Señormi Dios?

21 Has hecho estas maravillas en cumplimiento de tu palabra, según tu voluntad, y las has revelado a tu siervo.

22 »¡Qué grande eres,Señoromnipotente! Nosotros mismos hemos aprendido que no hay nadie como tú, y que aparte de ti no hay Dios.

23 ¿Y qué nación se puede comparar con tu pueblo Israel? Es la única nación en la tierra que tú has redimido, para hacerla tu propio pueblo y para dar a conocer tunombre. Hiciste prodigios y maravillas cuando al paso de tu pueblo, al cual redimiste de Egipto, expulsaste a las naciones y a sus dioses.

24 Estableciste a Israel para que fuera tu pueblo para siempre, y para que tú,Señor, fueras su Dios.

25 »Y ahora,Señory Dios, reafirma para siempre la promesa que les has hecho a tu siervo y a su dinastía. Cumple tu palabra

26 para que tu nombre sea siempre exaltado, y para que todos digan: “¡ElSeñorTodopoderosoes Dios de Israel!” Entonces la dinastía de tu siervo David quedará establecida en tu presencia.

27 »SeñorTodopoderoso, Dios de Israel, tú le has revelado a tu siervo el propósito de establecerle una dinastía, y por eso tu siervo se ha atrevido a hacerte esta súplica.

28 Señormi Dios, tú que le has prometido tanta bondad a tu siervo, ¡tú eres Dios, y tus promesas son fieles!

29 Dígnate entonces bendecir a la familia de tu siervo, de modo que bajo tu protección exista para siempre, pues tú mismo,Señoromnipotente, lo has prometido. Si tú bendices a la dinastía de tu siervo, quedará bendita para siempre».

2 Samuel 8

Victorias de David

1 Pasado algún tiempo, David derrotó a los filisteos y los subyugó, quitándoles el control de Méteg Amá.

2 También derrotó a los moabitas, a quienes obligó a tenderse en el suelo y midió con un cordel; a los que cabían a lo largo de dos medidas los condenó a muerte, pero dejó con vida a los que quedaban dentro de la medida siguiente. Fue así como los moabitas pasaron a ser vasallos tributarios de David.

3 Además, David derrotó a Hadad Ezer, hijo del rey Rejob de Sobá, cuando Hadad Ezer trató de restablecer su dominio sobre la región del río Éufrates.

4 David le capturó mil carros, siete mil jinetesy veinte mil soldados de infantería; también desjarretó los caballos de tiro, aunque dejó los caballos suficientes para cien carros.

5 Luego, cuando lossiriosde Damasco acudieron en auxilio de Hadad Ezer, rey de Sobá, David aniquiló a veintidós mil de ellos.

6 También puso guarniciones en Damasco, de modo que los sirios pasaron a ser vasallos tributarios de David. En todas las campañas de David, elSeñorle daba lavictoria.

7 En cuanto a los escudos de oro que llevaban los oficiales de Hadad Ezer, David se apropió de ellos y los trasladó a Jerusalén.

8 Así mismo se apoderó de una gran cantidad de bronce que había en Tébajy Berotay, poblaciones de Hadad Ezer.

9 Tou,rey de Jamat, se enteró de que David había derrotado por completo al ejército de Hadad Ezer.

10 Como Tou también era enemigo de Hadad Ezer, envió a su hijo Jorána desearlebienestaral rey David, y a felicitarlo por haber derrotado a Hadad Ezer en batalla. Jorán llevó consigo objetos de plata, de oro y de bronce,

11 los cuales el rey David consagró alSeñor, tal como lo había hecho con la plata y el oro de las otras naciones que él había subyugado:

12 Edom,Moab, los amonitas, los filisteos y los amalecitas. También consagró el botín que le había quitado a Hadad Ezer, hijo del rey Rejob de Sobá.

13 La fama de David creció aún más cuando regresó victorioso del valle de la Sal, donde aniquiló a dieciocho mil edomitas.

14 También puso guarniciones en Edom; las estableció por todo el país, de modo que los edomitas pasaron a ser vasallos tributarios de David. En todas sus campañas, elSeñorle daba la victoria.

Los oficiales de David

15 David reinó sobre todo Israel, gobernando al pueblo entero con justicia y rectitud.

16 Joab hijo de Sarvia era general del ejército; Josafat hijo de Ajilud era el secretario;

17 Sadoc hijo de Ajitob y Ajimélec hijo de Abiatar eran sacerdotes; Seraías era el cronista;

18 Benaías hijo de Joyadá estaba al mando de los soldados quereteos y peleteos, y los hijos de David eran ministros.

2 Samuel 9

David y Mefiboset

1 El rey David averiguó si había alguien de la familia de Saúl a quien pudiera beneficiar en memoria de Jonatán

2 y, como la familia de Saúl había tenido un administrador que se llamaba Siba, mandaron a llamarlo. Cuando Siba se presentó ante David, este le preguntó:

―¿Tú eres Siba?

―A las órdenes de Su Majestad —respondió.

3 ―¿No queda nadie de la familia de Saúl a quien yo pueda beneficiar en elnombrede Dios? —volvió a preguntar el rey.

―Sí, Su Majestad. Todavía le queda a Jonatán un hijo que está tullido de ambos pies —le respondió Siba.

4 ―¿Y dónde está?

―En Lo Debar; vive en casa de Maquir hijo de Amiel.

5 Entonces el rey David mandó a buscarlo a casa de Maquir hijo de Amiel, en Lo Debar.

6 Cuando Mefiboset, que era hijo de Jonatán y nieto de Saúl, estuvo en presencia de David, se inclinó ante él rostro en tierra.

―¿Tú eres Mefiboset? —le preguntó David.

―A las órdenes de Su Majestad —respondió.

7 ―No temas, pues en memoria de tu padre Jonatán he decidido beneficiarte. Voy a devolverte todas las tierras que pertenecían a tu abuelo Saúl, y de ahora en adelante te sentarás a mi mesa.

8 Mefiboset se inclinó y dijo:

―¿Y quién es este siervo suyo, para que Su Majestad se fije en él? ¡Si no valgo más que unperromuerto!

9 Pero David llamó a Siba, el administrador de Saúl, y le dijo:

―Todo lo que pertenecía a tu amo Saúl y a su familia se lo entrego a su nieto Mefiboset.

10 Te ordeno que cultives para él la tierra y guardes la cosecha para el sustento de su casa. Que te ayuden tus quince hijos y tus veinte criados. En cuanto al nieto de tu amo, siempre comerá en mi mesa.

11 ―Yo estoy para servir a Su Majestad. Haré todo lo que Su Majestad me mande —respondió Siba.

A partir de ese día Mefiboset se sentó a la mesa de Davidcomo uno más de los hijos del rey.

12 Toda la familia de Siba estaba al servicio de Mefiboset, quien tenía un hijo pequeño llamado Micaías.

13 Tullido de ambos pies, Mefiboset vivía en Jerusalén, pues siempre se sentaba a la mesa del rey.

2 Samuel 10

David derrota a los amonitas

1 Pasado algún tiempo, murió el rey de los amonitas, y su hijo Janún lo sucedió en el trono.

2 Entonces David pensó: «Debo ser leal con Janún hijo de Najás, tal como su padre lo fue conmigo». Así que envió a unos mensajeros para darle el pésame por la muerte de su padre.

Cuando los mensajeros de David llegaron al país de los amonitas,

3 los jefes de ese pueblo aconsejaron a Janún, su rey: «¿Y acaso cree Su Majestad que David ha enviado a estos mensajeros solo para darle el pésame, y porque quiere honrar a su padre? ¿No será más bien que los ha enviado a explorar y espiar la ciudad para luego destruirla?»

4 Entonces Janún mandó que apresaran a los mensajeros de David y que les afeitaran media barba y les rasgaran la ropa por la mitad, a la altura de las nalgas. Y así los despidió.

5 Los hombres del rey David se sentían muy avergonzados. Cuando David se enteró de lo que les había pasado, mandó que los recibieran y les dieran este mensaje de su parte: «Quédense en Jericó, y no regresen hasta que les crezca la barba».

6 Al darse cuenta los amonitas de que habían ofendido a David, hicieron trámites para contratar mercenarios: de entre lossiriosde Bet Rejob y de Sobá, veinte mil soldados de infantería; del rey de Macá, mil hombres; y de Tob, doce mil hombres.

7 Cuando David lo supo, despachó a Joab con todos los soldados del ejército.

8 Los amonitas avanzaron hasta laentradade su ciudad y se alistaron para la batalla, mientras que los sirios de Sobá y Rejob se quedaron aparte, en campo abierto, junto con los hombres de Tob y de Macá.

9 Joab se vio amenazado por el frente y por la retaguardia, así que escogió a las mejores tropas israelitas para pelear contra los sirios,

10 y el resto de las tropas las puso al mando de su hermano Abisay, para que enfrentaran a los amonitas.

11 A Abisay le ordenó: «Si los sirios pueden más que yo, tú vendrás a rescatarme; y, si los amonitas pueden más que tú, yo iré a tu rescate.

12 ¡Ánimo! ¡Luchemos con valor por nuestro pueblo y por las ciudades de nuestro Dios! Y que elSeñorhaga lo que bien le parezca».

13 En seguida Joab y sus tropas avanzaron para atacar a los sirios, y estos huyeron de él.

14 Al ver que los sirios se daban a la fuga, también los amonitas huyeron de Abisay y se refugiaron en la ciudad. Entonces Joab suspendió el ataque contra los amonitas y regresó a Jerusalén.

15 Los sirios, al verse derrotados por Israel, volvieron a reunirse.

16 Además, Hadad Ezer mandó movilizar a los sirios que estaban al otro lado del río Éufrates, los cuales fueron a Jelán bajo el mando de Sobac, general del ejército de Hadad Ezer.

17 Cuando David se enteró de esto, reunió a todo Israel, cruzó el Jordán y marchó hacia Jelán. Los sirios se enfrentaron con David y lo atacaron,

18 pero tuvieron que huir ante los israelitas. David mató a setecientos soldados sirios de caballería y cuarenta mil de infantería.También hirió a Sobac, general del ejército sirio, quien murió allí mismo.

19 Al ver que los sirios habían sido derrotados por los israelitas, todos los reyes vasallos de Hadad Ezer hicieron la paz con los israelitas y se sometieron a ellos. Y nunca más se atrevieron los sirios a ir en auxilio de los amonitas.

2 Samuel 11

David y Betsabé

1 En la primavera, que era la época en que los reyessalían de campaña, David mandó a Joab con la guardia real y todo el ejército de Israel para que aniquilara a los amonitas y sitiara la ciudad de Rabá. Pero David se quedó en Jerusalén.

2 Una tarde, al levantarse David de la cama, comenzó a pasearse por la azotea del palacio, y desde allí vio a una mujer que se estaba bañando. La mujer era sumamente hermosa,

3 por lo que David mandó que averiguaran quién era, y le informaron: «Se trata de Betsabé, que es hija de Elián y esposa de Urías el hitita».

4 Entonces David ordenó que la llevaran a su presencia y, cuando Betsabé llegó, él se acostó con ella. Después de eso, ella volvió a su casa. Hacía poco que Betsabé se habíapurificadode su menstruación,

5 así que quedó embarazada y se lo hizo saber a David.

6 Entonces David le envió este mensaje a Joab: «Mándame aquí a Urías el hitita». Y Joab así lo hizo.

7 Cuando Urías llegó, David le preguntó cómo estaban Joab y los soldados, y cómo iba la campaña.

8 Luego le dijo: «Vete a tu casa y acuéstate con tu mujer».Tan pronto como salió del palacio, Urías recibió un regalo de parte del rey,

9 pero, en vez de irse a su propia casa, se acostó a la entrada del palacio, donde dormía la guardia real.

10 David se enteró de que Urías no había ido a su casa, así que le preguntó:

―Has hecho un viaje largo; ¿por qué no fuiste a tu casa?

11 ―En este momento —respondió Urías—, tanto el arca como los hombres de Israel y de Judá se guarecen en simples enramadas, y mi señor Joab y sus oficiales acampan al aire libre, ¿y yo voy a entrar en mi casa para darme un banquete y acostarme con mi esposa? ¡Tan cierto como que Su Majestad vive, que yo no puedo hacer tal cosa!

12 ―Bueno, entonces quédate hoy aquí, y mañana te enviaré de regreso —replicó David.

Urías se quedó ese día en Jerusalén. Pero al día siguiente

13 David lo invitó a un banquete y logró emborracharlo. A pesar de eso, Urías no fue a su casa, sino que volvió a pasar la noche donde dormía la guardia real.

14 A la mañana siguiente, David le escribió una carta a Joab, y se la envió por medio de Urías.

15 La carta decía: «Pongan a Urías al frente de la batalla, donde la lucha sea más dura. Luego déjenlo solo, para que lo hieran y lo maten».

16 Por tanto, cuando Joab ya había sitiado la ciudad, puso a Urías donde sabía que estaban los defensores más aguerridos.

17 Los de la ciudad salieron para enfrentarse a Joab, y entre los oficiales de David que cayeron en batalla también perdió la vida Urías el hitita.

18 Entonces Joab envió a David un informe con todos los detalles del combate,

19 y le dio esta orden al mensajero: «Cuando hayas terminado de contarle al rey todos los pormenores del combate,

20 tal vez se enoje y te pregunte: “¿Por qué se acercaron tanto a la ciudad para atacarla? ¿Acaso no sabían que les dispararían desde la muralla?

21 ¿Quién mató a Abimélec hijo de Yerubéset?¿No fue acaso una mujer la que le arrojó una piedra de molino desde la muralla de Tebes y lo mató? ¿Por qué se acercaron tanto a la muralla?” Pues, si te hace estas preguntas, respóndele: “También ha muerto Urías el hitita, siervo de Su Majestad”».

22 El mensajero partió, y al llegar le contó a David todo lo que Joab le había mandado decir.

23 ―Los soldados enemigos nos estaban venciendo —dijo el mensajero—, pero cuando nos atacaron a campo abierto pudimos rechazarlos hasta laentradade la ciudad.

24 Entonces los arqueros dispararon desde la muralla a los soldados de Su Majestad, de modo que murieron varios de los nuestros. También ha muerto Urías el hitita, siervo de Su Majestad.

25 Entonces David le dijo al mensajero:

―Dile a Joab de mi parte que no se aflija tanto por lo que ha pasado, pues la espada devora sin discriminar. Dile también que reanude el ataque contra la ciudad, hasta destruirla. Y anímalo.

26 Cuando Betsabé se enteró de que Urías, su esposo, había muerto, hizo duelo por él.

27 Después del luto, David mandó que se la llevaran al palacio y la tomó por esposa. Con el tiempo, ella le dio un hijo. Sin embargo, lo que David había hecho le desagradó alSeñor.

2 Samuel 12

Natán reprende a David

1 ElSeñorenvió a Natán para que hablara con David. Cuando se presentó ante David, le dijo:

―Dos hombres vivían en un pueblo. El uno era rico, y el otro pobre.

2 El rico tenía muchísimas ovejas y vacas;

3 en cambio, el pobre no tenía más que una sola ovejita que él mismo había comprado y criado. La ovejita creció con él y con sus hijos: comía de su plato, bebía de su vaso y dormía en su regazo. Era para ese hombre como su propia hija.

4 Pero sucedió que un viajero llegó de visita a casa del hombre rico y, como este no quería matar ninguna de sus propias ovejas o vacas para darle de comer al huésped, le quitó al hombre pobre su única ovejita.

5 Tan grande fue el enojo de David contra aquel hombre, que le respondió a Natán:

―¡Tan cierto como que elSeñorvive, que quien hizo esto merece la muerte!

6 ¿Cómo pudo hacer algo tan ruin? ¡Ahora pagará cuatro veces el valor de la oveja!

7 Entonces Natán le dijo a David:

―¡Tú eres ese hombre! Así dice elSeñor, Dios de Israel: “Yo te ungí como rey sobre Israel, y te libré del poder de Saúl.

8 Te di el palacio de tu amo, y puse sus mujeres en tus brazos. También te permití gobernar a Israel y a Judá. Y por si esto hubiera sido poco, te habría dado mucho más.

9 ¿Por qué, entonces, despreciaste la palabra delSeñorhaciendo lo que le desagrada? ¡Asesinaste a Urías el hitita para apoderarte de su esposa! ¡Lo mataste con la espada de los amonitas!

10 Por eso la espada jamás se apartará de tu familia, pues me despreciaste al tomar la esposa de Urías el hitita para hacerla tu mujer”.

11 »Pues bien, así dice elSeñor: “Yo haré que el desastre que mereces surja de tu propia familia, y ante tus propios ojos tomaré a tus mujeres y se las daré a otro, el cual se acostará con ellas en pleno día.

12 Lo que tú hiciste a escondidas, yo lo haré a plena luz, a la vista de todo Israel”».

13 ―¡He pecado contra elSeñor! —reconoció David ante Natán.

―ElSeñorha perdonado ya tu pecado, y no morirás —contestó Natán—.

14 Sin embargo, tu hijo sí morirá, pues con tus acciones has ofendido alSeñor.

15 Dicho esto, Natán volvió a su casa. Y elSeñorhirió al hijo que la esposa de Urías le había dado a David, de modo que el niño cayó gravemente enfermo.

16 David se puso a rogar a Dios por él; ayunaba y pasaba las noches tirado en el suelo.

17 Los ancianos de su corte iban a verlo y le rogaban que se levantara, pero él se resistía, y aun se negaba a comer con ellos.

18 Siete días después, el niño murió. Los oficiales de David tenían miedo de darle la noticia, pues decían: «Si cuando el niño estaba vivo, le hablábamos al rey y no nos hacía caso, ¿qué locura no hará ahora si le decimos que el niño ha muerto?»

19 Pero David, al ver que sus oficiales estaban cuchicheando, se dio cuenta de lo que había pasado y les preguntó:

―¿Ha muerto el niño?

―Sí, ya ha muerto —le respondieron.

20 Entonces David se levantó del suelo y en seguida se bañó y se perfumó; luego se vistió y fue a la casa delSeñorpara adorar. Después regresó al palacio, pidió que le sirvieran alimentos, y comió.

21 ―¿Qué forma de actuar es esta? —le preguntaron sus oficiales—. Cuando el niño estaba vivo, usted ayunaba y lloraba; pero, ahora que se ha muerto, ¡usted se levanta y se pone a comer!

22 David respondió:

―Es verdad que cuando el niño estaba vivo yo ayunaba y lloraba, pues pensaba: “¿Quién sabe? Tal vez elSeñortenga compasión de mí y permita que el niño viva”.

23 Pero, ahora que ha muerto, ¿qué razón tengo para ayunar? ¿Acaso puedo devolverle la vida? Yo iré adonde él está, aunque él ya no volverá a mí.

24 Luego David fue a consolar a su esposa y se unió a ella. Betsabé le dio un hijo, al que David llamó Salomón. ElSeñoramó al niño

25 y mandó a decir por medio del profeta Natán que le pusieran pornombreJedidías,por disposición delSeñor.

26 Mientras tanto, Joab había atacado la ciudad amonita de Rabá y capturado la fortalezareal.

27 Entonces envió unos mensajeros a decirle a David: «Acabo de atacar a Rabá y he capturado los depósitosde agua.

28 Ahora, pues, le pido a Su Majestad que movilice el resto de las tropas para sitiar y capturar la ciudad. Si no, lo haré yo mismo y le pondrán mi nombre».

29 Por tanto, David, movilizando todas las tropas, marchó contra Rabá, la atacó y la capturó.

30 Al rey de los amonitasle quitó la corona de oro que tenía puesta, la cual pesaba más de treinta kilosy estaba adornada con piedras preciosas. Luego se la pusieron a David. Además, David saqueó la ciudad y se llevó un botín inmenso.

31 Expulsó de allí a sus habitantes y los puso a trabajar con sierras, trillos y hachas, y también los forzó a trabajar en los hornos de ladrillos. Lo mismo hizo con todos los pueblos amonitas, después de lo cual regresó a Jerusalén con todas sus tropas.