Santiago 3

Hay que domar la lengua

1 Hermanos míos, no pretendan muchos de ustedes ser maestros, pues, como saben, seremos juzgados con más severidad.

2 Todos fallamos mucho. Si alguien nunca falla en lo que dice, es una personaperfecta, capaz también de controlar todo su cuerpo.

3 Cuando ponemos freno en la boca de los caballos para que nos obedezcan, podemos controlar todo el animal.

4 Fíjense también en los barcos. A pesar de ser tan grandes y de ser impulsados por fuertes vientos, se gobiernan por un pequeño timón a voluntad del piloto.

5 Así también la lengua es un miembro muy pequeño del cuerpo, pero hace alarde de grandes hazañas. ¡Imagínense qué gran bosque se incendia con tan pequeña chispa!

6 También la lengua es un fuego, un mundo de maldad. Siendo uno de nuestros órganos, contamina todo el cuerpo y, encendida por el infierno,prende a su vez fuego a todo el curso de la vida.

7 Elser humanosabe domar y, en efecto, ha domado toda clase de fieras, de aves, de reptiles y de bestias marinas;

8 pero nadie puede domar la lengua. Es un mal irrefrenable, lleno de veneno mortal.

9 Con la lengua bendecimos a nuestro Señor y Padre, y con ella maldecimos a las personas, creadas a imagen de Dios.

10 De una misma boca salen bendición y maldición. Hermanos míos, esto no debe ser así.

11 ¿Puede acaso brotar de una misma fuente agua dulce y agua salada?

12 Hermanos míos, ¿acaso puede dar aceitunas una higuera o higos una vid? Pues tampoco una fuente de agua salada puede dar agua dulce.

Dos clases de sabiduría

13 ¿Quién es sabio y entendido entre ustedes? Que lo demuestre con su buena conducta, mediante obras hechas con la humildad que le da su sabiduría.

14 Pero, si ustedes tienen envidias amargas y rivalidades en el corazón, dejen de presumir y de faltar a la verdad.

15 Esa no es la sabiduría que desciende del cielo, sino que es terrenal, puramentehumanay diabólica.

16 Porque donde hay envidias y rivalidades, también hay confusión y toda clase de acciones malvadas.

17 En cambio, la sabiduría que desciende del cielo es ante todo pura, y además pacífica, bondadosa, dócil, llena de compasión y de buenos frutos, imparcial y sincera.

18 En fin, el fruto de la justicia se siembra en paz paralos que hacen la paz.

Santiago 4

Sométanse a Dios

1 ¿De dónde surgen las guerras y los conflictos entre ustedes? ¿No es precisamente de las pasiones que luchan dentro de ustedes mismos?

2 Desean algo y no lo consiguen. Matan y sienten envidia, y no pueden obtener lo que quieren. Riñen y se hacen la guerra. No tienen, porque no piden.

3 Y, cuando piden, no reciben porque piden con malas intenciones, para satisfacer sus propias pasiones.

4 ¡Oh gente adúltera! ¿No saben que la amistad con el mundo es enemistad con Dios? Si alguien quiere ser amigo del mundo se vuelve enemigo de Dios.

5 ¿O creen que la Escritura dice en vano que Dios ama celosamente al espíritu que hizo morar en nosotros?

6 Pero él nos da mayor ayuda con su gracia. Por eso dice la Escritura:

«Dios se opone a los orgullosos,

pero da gracia a los humildes».

7 Así que sométanse a Dios. Resistan al diablo, y él huirá de ustedes.

8 Acérquense a Dios, y él se acercará a ustedes. ¡Pecadores, límpiense las manos! ¡Ustedes los inconstantes, purifiquen su corazón!

9 Reconozcan sus miserias, lloren y laméntense. Que su risa se convierta en llanto, y su alegría en tristeza.

10 Humíllense delante del Señor, y él los exaltará.

11 Hermanos, no hablen mal unos de otros. Si alguien habla mal de su hermano, o lo juzga, habla mal de la ley y la juzga. Y, si juzgas la ley, ya no eres cumplidor de la ley, sino su juez.

12 No hay más que un solo legislador y juez, aquel que puede salvar y destruir. Tú, en cambio, ¿quién eres para juzgar a tu prójimo?

Alarde sobre el mañana

13 Ahora escuchen esto, ustedes que dicen: «Hoy o mañana iremos a tal o cual ciudad, pasaremos allí un año, haremos negocios y ganaremos dinero».

14 ¡Y eso que ni siquiera saben qué sucederá mañana! ¿Qué es su vida? Ustedes son como la niebla, que aparece por un momento y luego se desvanece.

15 Más bien, debieran decir: «Si el Señor quiere, viviremos y haremos esto o aquello».

16 Pero ahora sejactanen sus fanfarronerías. Toda esta jactancia es mala.

17 Así que comete pecado todo el que sabe hacer el bien y no lo hace.

Santiago 5

Advertencia a los ricos opresores

1 Ahora escuchen, ustedes los ricos: ¡lloren a gritos por las calamidades que se les vienen encima!

2 Se ha podrido su riqueza, y sus ropas están comidas por la polilla.

3 Se han oxidado su oro y su plata. Ese óxido dará testimonio contra ustedes y consumirá como fuego sus cuerpos. Han amontonado riquezas, ¡y eso que estamos en los últimos tiempos!

4 Oigan cómo clama contra ustedes el salario no pagado a los obreros que les trabajaron sus campos. El clamor de esos trabajadores ha llegado a oídos del Señor Todopoderoso.

5 Ustedes han llevado en este mundo una vida de lujo y de placer desenfrenado. Lo que han hecho es engordar para el día de la matanza.

6 Han condenado y matado al justo sin que él les ofreciera resistencia.

Paciencia en los sufrimientos

7 Por tanto, hermanos, tengan paciencia hasta la venida del Señor. Miren cómo espera el agricultor a que la tierra dé su precioso fruto y con qué paciencia aguarda las temporadas de lluvia.

8 Así también ustedes, manténganse firmes y aguarden con paciencia la venida del Señor, que ya se acerca.

9 No se quejen unos de otros, hermanos, para que no sean juzgados. ¡El juez ya está a la puerta!

10 Hermanos, tomen como ejemplo de sufrimiento y de paciencia a los profetas que hablaron en el nombre del Señor.

11 En verdad, consideramosdichososa los que perseveraron. Ustedes han oído hablar de la perseverancia de Job, y han visto lo que al final le dio el Señor. Es que el Señor es muy compasivo y misericordioso.

12 Sobre todo, hermanos míos, no juren ni por el cielo ni por la tierra ni por ninguna otra cosa. Que su «sí» sea «sí», y su «no», «no», para que no sean condenados.

La oración de fe

13 ¿Está afligido alguno entre ustedes? Que ore. ¿Está alguno de buen ánimo? Que cante alabanzas.

14 ¿Está enfermo alguno de ustedes? Haga llamar a losancianosde la iglesia para que oren por él y lo unjan con aceite en el nombre del Señor.

15 La oración de fe sanará al enfermo y el Señor lo levantará. Y, si ha pecado, su pecado se le perdonará.

16 Por eso, confiésense unos a otros sus pecados, y oren unos por otros, para que sean sanados. La oración del justo es poderosa y eficaz.

17 Elías era un hombre con debilidades como las nuestras. Con fervor oró que no lloviera, y no llovió sobre la tierra durante tres años y medio.

18 Volvió a orar, y el cielo dio su lluvia y la tierra produjo sus frutos.

19 Hermanos míos, si alguno de ustedes se extravía de la verdad, y otro lo hace volver a ella,

20 recuerden que quien hace volver a un pecador de su extravío lo salvará de la muerte y cubrirá muchísimos pecados.

Hebreos 1

El Hijo, superior a los ángeles

1 Dios, que muchas veces y de varias maneras habló a nuestros antepasados en otras épocas por medio de los profetas,

2 en estos días finales nos ha hablado por medio de su Hijo. A este lo designó heredero de todo, y por medio de él hizo el universo.

3 El Hijo es el resplandor de la gloria de Dios, la fiel imagen de lo que él es, y el que sostiene todas las cosas con su palabra poderosa. Después de llevar a cabo la purificación de los pecados, se sentó a laderechade la Majestad en las alturas.

4 Así llegó a ser superior a los ángeles en la misma medida en que el nombre que ha heredado supera en excelencia al de ellos.

5 Porque, ¿a cuál de los ángeles dijo Dios jamás:

«Tú eres mi hijo;

hoy mismo te he engendrado»;

y en otro pasaje:

«Yo seré su padre,

y él será mi hijo»?

6 Además, al introducir a su Primogénito en el mundo, Dios dice:

«Que lo adoren todos los ángeles de Dios».

7 En cuanto a los ángeles dice:

«Él hace de los vientos sus ángeles,

y de las llamas de fuego sus servidores».

8 Pero con respecto al Hijo dice:

«Tu trono, oh Dios, permanece por los siglos de los siglos,

y el cetro de tu reino es un cetro de justicia.

9 Has amado la justicia y odiado la maldad;

por eso Dios, tu Dios, te ha ungido con aceite de alegría,

exaltándote por encima de tus compañeros».

10 También dice:

«En el principio, oh Señor, tú afirmaste la tierra,

y los cielos son la obra de tus manos.

11 Ellos perecerán, pero tú permaneces para siempre.

Todos ellos se desgastarán como un vestido.

12 Los doblarás como un manto,

y cambiarán como ropa que se muda;

pero tú eres siempre el mismo,

y tus años no tienen fin».

13 ¿A cuál de los ángeles dijo Dios jamás:

«Siéntate a mi derecha,

hasta que ponga a tus enemigos

por estrado de tus pies»?

14 ¿No son todos los ángeles espíritus dedicados al servicio divino, enviados para ayudar a los que han de heredar la salvación?

Hebreos 2

Advertencia a prestar atención

1 Por eso es necesario que prestemos más atención a lo que hemos oído, no sea que perdamos el rumbo.

2 Porque, si el mensaje anunciado por los ángeles tuvo validez, y toda transgresión y desobediencia recibió su justo castigo,

3 ¿cómo escaparemos nosotros si descuidamos una salvación tan grande? Esta salvación fue anunciada primeramente por el Señor, y los que la oyeron nos la confirmaron.

4 A la vez, Dios ratificó su testimonio acerca de ella con señales, prodigios, diversos milagros y dones distribuidos por el Espíritu Santo según su voluntad.

Jesús, hecho igual a sus hermanos

5 Dios no puso bajo el dominio de los ángeles el mundo venidero del que estamos hablando.

6 Como alguien ha atestiguado en algún lugar:

«¿Qué es el hombre, para que en él pienses?

¿Qué es elser humano,para que lo tomes en cuenta?

7 Lo hiciste un pocomenor que los ángeles,

y lo coronaste de gloria y de honra;

8 ¡todo lo sometiste a su dominio!»

Si Dios puso bajo él todas las cosas, entonces no hay nada que no le esté sujeto. Ahora bien, es cierto que todavía no vemos que todo le esté sujeto.

9 Sin embargo, vemos a Jesús, que fue hecho un poco inferior a los ángeles, coronado de gloria y honra por haber padecido la muerte. Así, por la gracia de Dios, la muerte que él sufrió resulta en beneficio de todos.

10 En efecto, a fin de llevar a muchos hijos a la gloria, convenía que Dios, para quien y por medio de quien todo existe,perfeccionaramediante el sufrimiento al autor de la salvación de ellos.

11 Tanto el quesantificacomo los que son santificados tienen un mismo origen, por lo cual Jesús no se avergüenza de llamarlos hermanos,

12 cuando dice:

«Proclamaré tu nombre a mis hermanos;

en medio de la congregación te alabaré».

13 En otra parte dice:

«Yo confiaré en él».

Y añade:

«Aquí me tienen, con los hijos que Dios me ha dado».

14 Por tanto, ya que ellos son de carne y hueso,él también compartió esa naturaleza humana para anular, mediante la muerte, al que tiene el dominio de la muerte —es decir, al diablo—,

15 y librar a todos los que por temor a la muerte estaban sometidos a esclavitud durante toda la vida.

16 Pues, ciertamente, no vino en auxilio de los ángeles, sino de los descendientes de Abraham.

17 Por eso era preciso que en todo se asemejara a sus hermanos, para ser un sumo sacerdote fiel y misericordioso al servicio de Dios, a fin deexpiarlos pecados del pueblo.

18 Por haber sufrido él mismo latentación, puede socorrer a los que son tentados.

Hebreos 3

Jesús, superior a Moisés

1 Por lo tanto, hermanos, ustedes que han sidosantificadosy que tienen parte en el mismo llamamiento celestial, consideren a Jesús, apóstol y sumo sacerdote de la fe que profesamos.

2 Él fue fiel al que lo nombró, como lo fue también Moisés en toda la casa de Dios.

3 De hecho, Jesús ha sido estimado digno de mayor honor que Moisés, así como el constructor de una casa recibe mayor honor que la casa misma.

4 Porque toda casa tiene su constructor, pero el constructor de todo es Dios.

5 Moisés fue fiel como siervo en toda la casa de Dios, para dar testimonio de lo que Dios diría en el futuro.

6 Cristo, en cambio, es fiel como Hijo al frente de la casa de Dios. Y esa casa somos nosotros, con tal que mantengamosnuestra confianza y la esperanza que nosenorgullece.

Advertencia contra la incredulidad

7 Por eso, como dice el Espíritu Santo:

«Si ustedes oyen hoy su voz,

8 no endurezcan el corazón

como sucedió en la rebelión,

en aquel día depruebaen el desierto.

9 Allí sus antepasados metentarony me pusieron a prueba,

a pesar de haber visto mis obras cuarenta años.

10 Por eso me enojé con aquella generación,

y dije: “Siempre se descarría su corazón,

y no han reconocido mis caminos”.

11 Así que, en mi enojo, hice este juramento:

“Jamás entrarán en mi reposo”».

12 Cuídense, hermanos, de que ninguno de ustedes tenga un corazón pecaminoso e incrédulo que los haga apartarse del Dios vivo.

13 Más bien, mientras dure ese «hoy», anímense unos a otros cada día, para que ninguno de ustedes se endurezca por el engaño del pecado.

14 Hemos llegado a tener parte conCristo, con tal que retengamos firme hasta el fin la confianza que tuvimos al principio.

15 Como se acaba de decir:

«Si ustedes oyen hoy su voz,

no endurezcan el corazón

como sucedió en la rebelión».

16 Ahora bien, ¿quiénes fueron los que oyeron y se rebelaron? ¿No fueron acaso todos los que salieron de Egipto guiados por Moisés?

17 ¿Y con quiénes se enojó Dios durante cuarenta años? ¿No fue acaso con los que pecaron, los cuales cayeron muertos en el desierto?

18 ¿Y a quiénes juró Dios que jamás entrarían en su reposo, sino a los que desobedecieron?

19 Como podemos ver, no pudieron entrar por causa de su incredulidad.

Hebreos 4

Reposo del pueblo de Dios

1 Cuidémonos, por tanto, no sea que, aunque la promesa de entrar en su reposo sigue vigente, alguno de ustedes parezca quedarse atrás.

2 Porque a nosotros, lo mismo que a ellos, se nos ha anunciado la buenanoticia; pero el mensaje que escucharon no les sirvió de nada, porque no se unieron en la fe alos que habían prestado atención a ese mensaje.

3 En tal reposo entramos los que somos creyentes, conforme Dios ha dicho:

«Así que, en mi enojo, hice este juramento:

“Jamás entrarán en mi reposo”».

Es cierto que su trabajo quedó terminado con la creación del mundo,

4 pues en algún lugar se ha dicho así del séptimo día: «Y en el séptimo día reposó Dios de todas sus obras».

5 Y en el pasaje citado también dice: «Jamás entrarán en mi reposo».

6 Sin embargo, todavía falta que algunos entren en ese reposo, y los primeros a quienes se les anunció la buena noticia no entraron por causa de su desobediencia.

7 Por eso, Dios volvió a fijar un día, que es «hoy», cuando mucho después declaró por medio de David lo que ya se ha mencionado:

«Si ustedes oyen hoy su voz,

no endurezcan el corazón».

8 Si Josué les hubiera dado el reposo, Dios no habría hablado posteriormente de otro día.

9 Por consiguiente, queda todavía un reposo especialpara el pueblo de Dios;

10 porque el que entra en el reposo de Dios descansa también de sus obras, así como Dios descansó de las suyas.

11 Esforcémonos, pues, por entrar en ese reposo, para que nadie caiga al seguir aquel ejemplo de desobediencia.

12 Ciertamente, la palabra de Dios es viva y poderosa, y más cortante que cualquier espada de dos filos. Penetra hasta lo más profundo del alma y del espíritu, hasta la médula de los huesos,y juzga los pensamientos y las intenciones del corazón.

13 Ninguna cosa creada escapa a la vista de Dios. Todo está al descubierto, expuesto a los ojos de aquel a quien hemos de rendir cuentas.

Jesús, el gran sumo sacerdote

14 Por lo tanto, ya que en Jesús, el Hijo de Dios, tenemos un gran sumo sacerdote que ha atravesado los cielos, aferrémonos a la fe que profesamos.

15 Porque no tenemos un sumo sacerdote incapaz de compadecerse de nuestras debilidades, sino uno que ha sidotentadoen todo de la misma manera que nosotros, aunque sin pecado.

16 Así que acerquémonos confiadamente al trono de la gracia para recibir misericordia y hallar la gracia que nos ayude en el momento que más la necesitemos.

Hebreos 5

1 Todo sumo sacerdote es escogido de entre los hombres. Él mismo es nombrado para representar a su pueblo ante Dios, y ofrecer dones y sacrificios por los pecados.

2 Puede tratar con paciencia a los ignorantes y extraviados, ya que él mismo está sujeto a las debilidades humanas.

3 Por tal razón se ve obligado a ofrecer sacrificios por sus propios pecados, como también por los del pueblo.

4 Nadie ocupa ese cargo por iniciativa propia; más bien, lo ocupa el que es llamado por Dios, como sucedió con Aarón.

5 TampocoCristose glorificó a sí mismo haciéndose sumo sacerdote, sino que Dios le dijo:

«Tú eres mi hijo;

hoy mismo te he engendrado».

6 Y en otro pasaje dice:

«Tú eres sacerdote para siempre,

según el orden de Melquisedec».

7 En los días de su vidamortal, Jesús ofreció oraciones y súplicas con fuerte clamor y lágrimas al que podía salvarlo de la muerte, y fue escuchado por su reverente sumisión.

8 Aunque era Hijo, mediante el sufrimiento aprendió a obedecer;

9 y, consumada superfección, llegó a ser autor de salvación eterna para todos los que le obedecen,

10 y Dios lo nombró sumo sacerdote según el orden de Melquisedec.

Advertencia contra la apostasía

11 Sobre este tema tenemos mucho que decir aunque es difícil explicarlo, porque a ustedes lo que les entra por un oído les sale por el otro.

12 En realidad, a estas alturas ya deberían ser maestros, y sin embargo necesitan que alguien vuelva a enseñarles las verdades más elementales de la palabra de Dios. Dicho de otro modo, necesitan leche en vez de alimento sólido.

13 El que solo se alimenta de leche es inexperto en el mensaje de justicia; es como un niño de pecho.

14 En cambio, el alimento sólido es para los adultos, para los que tienen la capacidad de distinguir entre lo bueno y lo malo, pues han ejercitado su facultad de percepción espiritual.

Hebreos 6

1 Por eso, dejando a un lado las enseñanzas elementales acerca deCristo, avancemos hacia la madurez. No volvamos a poner los fundamentos, tales como elarrepentimientode las obras que conducen a la muerte, la fe en Dios,

2 la instrucción sobre bautismos, la imposición de manos, la resurrección de los muertos y el juicio eterno.

3 Así procederemos, si Dios lo permite.

4-6 Es imposible que renueven su arrepentimiento aquellos que han sido una vez iluminados, que han saboreado el don celestial, que han tenido parte en el Espíritu Santo y que han experimentado la buena palabra de Dios y los poderes del mundo venidero, y después de todo esto se han apartado. Es imposible, porque así vuelven a crucificar, para su propio mal, al Hijo de Dios, y lo exponen a la vergüenza pública.

7 Cuando la tierra bebe la lluvia que con frecuencia cae sobre ella, y produce una buena cosecha para los que la cultivan, recibe bendición de Dios.

8 En cambio, cuando produce espinos y cardos, no vale nada; está a punto de ser maldecida, y acabará por ser quemada.

9 En cuanto a ustedes, queridos hermanos, aunque nos expresamos así, estamos seguros de que les espera lo mejor, es decir, lo que atañe a la salvación.

10 Porque Dios no es injusto como para olvidarse de las obras y del amor que, para su gloria,ustedes han mostrado sirviendo a lossantos, como lo siguen haciendo.

11 Deseamos, sin embargo, que cada uno de ustedes siga mostrando ese mismo empeño hasta la realización final y completa de su esperanza.

12 No sean perezosos; más bien, imiten a quienes por su fe y paciencia heredan las promesas.

La certeza de la promesa de Dios

13 Cuando Dios hizo su promesa a Abraham, como no tenía a nadie superior por quien jurar, juró por sí mismo,

14 y dijo: «Te bendeciré en gran manera y multiplicaré tu descendencia».

15 Y así, después de esperar con paciencia, Abraham recibió lo que se le había prometido.

16 Losseres humanosjuran por alguien superior a ellos mismos, y el juramento, al confirmar lo que se ha dicho, pone punto final a toda discusión.

17 Por eso Dios, queriendo demostrar claramente a los herederos de la promesa que su propósito es inmutable, la confirmó con un juramento.

18 Lo hizo así para que, mediante la promesa y el juramento, que son dos realidades inmutables en las cuales es imposible que Dios mienta, tengamos un estímulo poderoso los que, buscando refugio, nos aferramos a la esperanza que está delante de nosotros.

19 Tenemos como firme y segura ancla del alma una esperanza que penetra hasta detrás de la cortina delsantuario,

20 hasta donde Jesús, el precursor, entró por nosotros, llegando a ser sumo sacerdote para siempre, según el orden de Melquisedec.

Hebreos 7

El sacerdocio de Melquisedec

1 Este Melquisedec, rey de Salén y sacerdote del Dios Altísimo, salió al encuentro de Abraham, que regresaba de derrotar a los reyes, y lo bendijo.

2 Abraham, a su vez, le dio la décima parte de todo. El nombre Melquisedec significa, en primer lugar, «rey de justicia» y, además, «rey de Salén», esto es, «rey de paz».

3 No tiene padre ni madre ni genealogía; no tiene comienzo ni fin, pero a semejanza del Hijo de Dios, permanece como sacerdote para siempre.

4 Consideren la grandeza de ese hombre, a quien nada menos que el patriarca Abraham dio la décima parte del botín.

5 Ahora bien, los descendientes de Leví que reciben el sacerdocio tienen, por ley, el mandato de cobrar los diezmos del pueblo, es decir, de sus hermanos, aunque estos también son descendientes de Abraham.

6 En cambio, Melquisedec, que no era descendiente de Leví, recibió los diezmos de Abraham y bendijo al que tenía las promesas.

7 Es indiscutible que la persona que bendice es superior a la que recibe la bendición.

8 En el caso de los levitas, los diezmos los reciben hombres mortales; en el otro caso, los recibe Melquisedec, de quien se da testimonio de que vive.

9 Hasta podría decirse que Leví, quien ahora recibe los diezmos, los pagó por medio de Abraham,

10 ya que Leví estaba presente en su antepasado Abraham cuando Melquisedec le salió al encuentro.

Jesús, semejante a Melquisedec

11 Si hubiera sido posible alcanzar laperfecciónmediante el sacerdocio levítico (pues bajo este se le dio la ley al pueblo), ¿qué necesidad había de que más adelante surgiera otro sacerdote, según el orden de Melquisedec y no según el de Aarón?

12 Porque cuando cambia el sacerdocio, también tiene que cambiarse la ley.

13 En efecto, Jesús, de quien se dicen estas cosas, era de otra tribu, de la cual nadie se ha dedicado al servicio del altar.

14 Es evidente que nuestro Señor procedía de la tribu de Judá, respecto a la cual nada dijo Moisés con relación al sacerdocio.

15 Y lo que hemos dicho resulta aún más evidente si, a semejanza de Melquisedec, surge otro sacerdote

16 que ha llegado a serlo no conforme a un requisito legal respecto a linajehumano, sino conforme al poder de una vida indestructible.

17 Pues de él se da testimonio:

«Tú eres sacerdote para siempre,

según el orden de Melquisedec».

18 Por una parte, la ley anterior queda anulada por ser inútil e ineficaz,

19 ya que noperfeccionónada. Y, por la otra, se introduce una esperanza mejor, mediante la cual nos acercamos a Dios.

20 ¡Y no fue sin juramento! Los otros sacerdotes llegaron a serlo sin juramento,

21 mientras que este llegó a serlo con el juramento de aquel que le dijo:

«El Señor ha jurado,

y no cambiará de parecer:

“Tú eres sacerdote para siempre”».

22 Por tanto, Jesús ha llegado a ser el que garantiza un pacto superior.

23 Ahora bien, como a aquellos sacerdotes la muerte les impedía seguir ejerciendo sus funciones, ha habido muchos de ellos;

24 pero, como Jesús permanece para siempre, su sacerdocio es imperecedero.

25 Por eso también puede salvar por completoa los que por medio de él se acercan a Dios, ya que vive siempre para interceder por ellos.

26 Nos convenía tener un sumo sacerdote así: santo, irreprochable, puro, apartado de los pecadores y exaltado sobre los cielos.

27 A diferencia de los otros sumos sacerdotes, él no tiene que ofrecer sacrificios día tras día, primero por sus propios pecados y luego por los del pueblo; porque él ofreció el sacrificio una sola vez y para siempre cuando se ofreció a sí mismo.

28 De hecho, la ley designa como sumos sacerdotes a hombres débiles; pero el juramento, posterior a la ley, designa al Hijo, quien ha sido hechoperfectopara siempre.